Más de un centenar de estudiantes del Liceo Bauzá, apoyados por docentes y el PIT CNT, se movilizaron ayer para protestar contra la sanción impuesta a cinco alumnos por realizar una asamblea gremial no autorizada por la dirección del liceo.
Con apoyo de la regional oeste del Pit Cnt, estudiantes y docentes del liceo Francisco Bauzá paralizaron las clases y cortaron la calle Lucas Obes, entre Agraciada y Buschental por más de diez horas, obligando a desviar el tránsito.
La movilización fue para reclamar que la dirección levante la suspensión impuesta (el viernes) a cinco estudiantes por realizar una asamblea que no había sido autorizada por las autoridades del centro educativo.
En esa asamblea, el gremio del liceo Bauzá iba a reivindicar el boleto gratuito para toda la enseñanza media y su compromiso con la recolección de firmas para derogar la Ley de Caducidad y el Congreso del Pueblo del Pit Cnt.
Ante el reclamo de los estudiantes, ayer de noche el Consejo Asesor Pedagógico (CAP) del liceo Bauzá -órgano integrado por tres docentes que se encarga de asesorar a la dirección- seguía escuchando el testimonio de los estudiantes para luego aconsejar a la dirección del instituto sobre la pertinencia de levantar la sanción.
Lo más seguro es que la dirección decida levantar la medida ya que Secundaria, según los docentes, no condena que los alumnos hagan una asamblea sino que hayan desobedecido el mandato de la dirección que resolvió no autorizarla.
La Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) apoyó ayer la protesta de los estudiantes y rechazó las medidas de la dirección, a las que calificó de "persecución gremial".
El presidente del gremio, Aníbal Merino, dijo a El País que en la tarde de ayer se reunieron con las autoridades de Secundaria, quienes le trasmitieron que la sanción no fue por realizar la asamblea sino por desobedecer a la dirección.
De todos modos, Merino afirmó que "la decisión de la dirección es un atropello a los derechos sindicales que tienen los estudiantes, como el derecho a la reunión y la libre expresión".
Indicó que la dirección debió haber autorizado la asamblea cuando los estudiantes la solicitaron. No obstante, admitió que lo mejor hubiera sido el reclamo directo ante Secundaria pero, explicó, "los chiquilines no saben que existe un nivel superior al que pueden acudir cuando no están de acuerdo con la dirección".
Los estudiantes, por su parte, reivindicaron ayer su libertad para realizar una asamblea. Nicolás Bonilla, uno de los alumnos sancionados, dijo a El País que "la actitud de la directora del liceo fue un error grandísimo. Nosotros nos amparamos en la Constitución, y ella está por encima de cualquier reglamento liceal", aseguró.
El joven afirmó que los estudiantes tienen derecho a agremiarse sin que eso les ocasione ningún perjuicio en la institución educativa.
Indagan laicidad
A principio de mes, los estudiantes realizaron una actividad que implicó la suspensión de las clases y la recolección de firmas para la anular la Ley de Caducidad. La oposición cuestionó la pasividad de las autoridades frente a un acto que consideraron una violación a la laicidad. Secundaria pidió un informe a la dirección para determinar responsabilidades que todavía está en curso.