París, 13 oct (EFE).- Vencer a Sudáfrica es el penúltimo obstáculo que separa a los Pumas de la máxima gloria, la que están tocando en el Mundial de Francia en el que han hecho historia y donde pueden todavía incrementar su hazaña si acceden a la final.
El duelo por la hegemonía del hemisferio sur opone a dos selecciones contrapuestas, la firmeza defensiva y el juego de pie albiceleste frente a la rapidez y empuje atacante de los Springboks. Los mejores números defensivos de Argentina pasarán la prueba del mejor ataque que queda en el Mundial.
Para aprobar, los Pumas deben seguir acudiendo al más difícil todavía, puesto que en once confrontaciones contra los Springboks no suman ningún triunfo, a menos que se tome como tal el logrado en 1982 por una selección compuesta casi exclusivamente por argentinos que derrotó a Sudáfrica bajo el nombre de América del Sur XV para saltarse la prohibición de afrontar a un país que practicaba el "apartheid".
Después, ya con el nombre de Argentina, los Pumas han acumulado derrota tras derrota, la última de ellas en el estadio de Vélez Sarsfield de Buenos Aires hace casi dos años.
Por primera vez desde el encuentro inaugural en el que derrotaron a la local Francia, Argentina afronta un partido sin ser favorita, una situación que no parece molestar a los hombres de Marcelo Loffreda, un tanto fatigados por la presión.
La victoria contra los "bleus" locales elevó su cota en el Mundial y comenzó a situarles en la lista de favoritos. Luego se deshicieron de Irlanda en la primera fase y de Escocia en cuartos de final, lo que les abrió por primera vez la puerta de unas semifinales.
Allí se encontrarán a una selección temible, que ha dejado una buena imagen en el Mundial y que busca acceder a una final por segunda vez en su historia, tras haber conquistado el título en 1995.
Pero los Pumas han mostrado en este Mundial que no tienen nada que temer. Son la mejor defensa del campeonato y su juego de pie, dirigido por Juan Martín Hernández y Felipe Contepomi, ha causado sensación en la competición.
El primero ha permitido ganar cientos de metros al quince albiceleste gracias a la potencia de su derecha y al atino de su disparo. Contepomi, a base de penales y de transformaciones, suma ya 64 puntos para los Pumas, sólo superado en este Mundial por el sudafricano Percy Montgomery, con doce puntos más.
Para afrontar el partido más importante de la historia del rugby argentino, Loffreda podrá contar con todo su arsenal y repetirá el mismo quince con el que derrotó en cuartos a Escocia.
El seleccionador no está preocupado por la fatiga de sus hombres, pese a que en el último partido sufrieron una inquietante caída de régimen en los últimos minutos, lo que puso en peligro su clasificación.
"La fatiga viene de la mente, y nos sentimos bien mentalmente", afirmó Loffreda, que dio el papel de favoritos a los Springboks, que no reniegan esa responsabilidad pero que muestran una sobredosis de prudencia para afrontar a unos rivales que ya han mostrado que son capaces de vencer a cualquiera.
El seleccionador sudafricano, Jake White, también contará con su once de gala, incluido Van der Linde, que descansó en cuartos de final ante el problema que arrastra en la rodilla.
Para los Springboks el encuentro de mañana puede servir para borrar la decepción acumulada en 2003, cuando cayeron en cuartos ante Nueva Zelanda y, por primera vez en su historia, no llegaron a las semifinales de un Mundial, excluidas las dos primeras ediciones a las que no asistieron castigados por la discriminación racial que practicaba el país.
En Francia han vuelto a recuperar su estatus, y el juego mostrado en la primera fase les coloca como uno de los más serios candidatos al título.
En cuartos de final frente a Fiyi mostraron alguna falla en su juego, un camino que cuentan explotar los Pumas para derrotar a una de las mejores selecciones del mundo.
Al máximo anotador del Mundial, Montgomery, los Springboks suman el segundo hombre que más ensayos ha logrado, Bryan Habana, seis, sólo superado por los siete del australiano Drew Mitchell, una marca que el sudafricano tendrá la ocasión de superar.
Al excelente juego de pie de los Pumas, Sudáfrica opondrá un bloque compacto y rápido, capaz de abrir grietas en defensas duras. En el Mundial suman ya 29 ensayos, frente a los 17 argentinos, y son la segunda nación con más puntos logrados, 226 -contra 162 de los Pumas-, sólo superados por Nueva Zelanda (327).
Alineaciones:
Sudáfrica: Montgomery; Pietersen, Fourie, Steyn, Habana; James, Du Preez; Smith, Rossouw, Burger; Matfield, B. Botha; Van der Linde, Smit, Du Randt.
Argentina: Corleto; Borges, Manuel Contepomi, Felipe Contepomi, Agulla; Hernández, Pichot; Juan Fernández Lobbe, Longo, Ostiglia; Albacete, Ignacio Fernández Lobbe; Scelzo, Ledesma y Roncero.
Árbitro: Steve Walsh (NZL)
Estadio de Francia de Saint-Denis
Hora: 19.00 GMT.
EFE