Hoy se cumplen 35 años de la tragedia, y posterior milagro, de Los Andres. Desde ayer está en Uruguay Sergio Catalán, el arriero chileno que auxilió a Fernando Parrado y Roberto Canessa cuando éstos llevaban 10 días caminando por la cordillera en busca de ayuda. Catalán está participando en una serie de actividades por la fecha aniversario.
Mañana tendrá lugar el partido simbólico entre Old Boys de Chile y Old Christian de Uruguay, el que no pudo jugarse en octubre de 1972 por el accidente.
Sergio Catalán llegó al mediodía al Aeropuerto de Carrasco y sobre las 16 horas mantuvo un encuentro con el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, quien le obsequió una plaqueta en agradecimiento por haber salvado la vida de los rugbistas compatriotas.
Dos horas más tarde, Catalán estuvo en una conferencia de prensa en el Hotel Cotagge, y hoy cenará junto a los uruguayos y los chilenos en un agasajo en el restaurante La Casa Violeta.
Catalán, de 80 años, fue sometido este año a una operación de implante de cadera que fue posible gracias a las gestiones encabezadas, en nombre de sus compañeros, por el médico Roberto Canessa.
EL ACCIDENTE. El viernes 13 de octubre de 1972 un avión uruguayo, que llevaba 45 pasajeros a Chile, de los cuales muchos no sobrepasaban los 20 años, se estrelló en la Cordillera de los Andes.
Los sobrevivientes tuvieron que soportar, entre otras cosas, hambre y temperaturas de treinta grados bajo cero.
Desesperados ante la ausencia de alimentos y agotada su resistencia física, se vieron obligados a alimentarse de sus compañeros muertos. Finalmente, hartos de las bajísimas temperaturas, los amenazadores aludes y la lenta espera del rescate, Parrado y Canessa deciden cruzar las montañas para así llegar a Chile.
De esta manera el 22 de diciembre de 1972, después de estar durante 72 días aislados, el mundo se entera que hubo 16 sobrevivientes.
El País