DANIEL ROSA
El último día no fue distinto al resto. Daniel Carreño cruzó el portón de ingreso a Los Céspedes en su Volkswagen Gol blanco primero que nadie. El plantel estaba convocado para las 9 de la mañana, pero él llegó poco antes de las 8.30.
Estacionó el coche frente al chalet de los técnicos, entró, juntó sus pertenencias, las metió en el automóvil y luego salió a dar su última recorrida por la concentración para saludar a los funcionarios. A todos les regaló un abrazo, un beso y una sonrisa. Carreño es más respetado y querido en Los Céspedes por lo que es como ser humano que por lo que es como técnico y ese, según él mismo, fue el tesoro más grande que se llevó de su segundo paso por el club.
Los jugadores fueron llegando uno a uno, se metieron al vestuario y cuando estuvieron todos prontos para salir a la cancha, entró al camarín y les dirigió las últimas palabras que, a reflejo de lo que es su espíritu, fueron de aliento y optimismo. "Bueno, muchachos. Ustedes ya saben cómo son las cosas, así que vine a despedirme, a agradecerles por la forma en que trabajaron y, más que a desearles suerte, a hacerles ver que acá más que un buen plantel hay un grupo bárbaro y eso es lo más importante. Como ya les dije antes, la posibilidad de ganar el Apertura está intacta, así que sigan peleándola porque tienen con qué. Tengan confianza que para ganar el Campeonato Uruguayo somos uno de los grandes candidatos a ganarlo. Estoy convencido que ustedes van a ser campeones con el técnico que sea", les dijo Carreño ante un grupo de futbolistas que, sentados y con la mirada puesta en el piso, escuchó en silencio y con mucha atención las palabras del ya ex entrenador. Hubo un aplauso, algunas bromas hacia el técnico que se tiraron al aire por parte de los más experientes, abrazos y despedidas.
Luego llegó el turno de atender a los periodistas. Mientras el profesor Fernando González tomaba mate en el asiento del acompañante, Carreño respondía pregunta tras pregunta. Juan Ache (vicepresidente tricolor) y Adolfo Sayago eran los dirigentes presentes en Los Céspedes, así como el delegado Guillermo Pena. "¿El presidente no llegó?", preguntaban algunos con insistencia. Ricardo Alarcón no estaba.
Había anunciado su presencia para darle la última despedida oficial a Carreño, gesto que en la medianoche del martes ya había tenido al acompañarlo hasta la puerta de la sede tras comunicarle el cese. Pero no llegó sino hasta casi una hora después. Daniel mantuvo una charla con Sayago, se subió al auto y, aún sonriente, cruzó nuevamente el portón, esta vez para marcharse. Nacional volvió a quedar atrás para Carreño.
La cifra
270 Días pasaron desde que Carreño volvió a Los Céspedes, desde el 6 de enero hasta ayer, cuando se fue.
Protagonista de la Copa Libertadores
Lo mejor de la segunda "era Carreño" fue su participación en la Copa Libertadores. Llegó a cuartos de final eliminando en primera fase al campeón reinante, Inter de Porto Alegre.
46 Goles conquistados
A lo largo de los 37 encuentros en los que Carreño dirigió a Nacional en 2007, los tricolores conquistaron 46 tantos, a una media de 1,2 por juego. Recibió una cantidad similar: 43.
EL FUTURO
¿Colombia?
El futuro de Daniel Carreño puede estar en Colombia, más precisamente en Deportivo Cali. Se espera para mañana la llegada de un emisario de ese equipo para conversar con el técnico y sus colaboradores.
¿Sub 20?
Cuando estaba en Wanderers su nombre se manejó para sustituir a Gustavo Ferrín al frente del seleccionado Sub 20 de Uruguay. Carreño prefirió no profundizar las conversaciones porque tenía contrato con el bohemio y Ferrín con la AUF. Ahora el cargo está vacante, Tabárez quiere a un técnico de primera división para el puesto y a Carreño lo conoce bien. Lo dirigió en Wanderers y también en la selección que ganó el oro en los Juegos Panamericanos en 1983.