YANGON, Myanmar - Un enviado de las Naciones Unidas se reunió el domingo con la líder opositora Aung San Suu Kyi y la junta militar de Myanmar como parte de sus esfuerzos para encontrar una solución pacífica a la crisis que enfrenta este país.
Pero Ibrahim Gambari, el enviado especial de la ONU a Myanmar, no pudo ver al líder de la junta, el general Than Shwe, ni al segundo militar de mayor importancia en el gobierno, y regresó más tarde a la sede del régimen para un posible tercer encuentro.
Gambari ``espera reunirse con ... Than Shwe´´ antes de abandonar la región, expresó un comunicado de la ONU.
Indicó que Gambari se reunió con el primer ministro interino, el vicecanciller y los ministros de Información y Cultura en el nuevo búnker de la junta en Naypyitaw, a unos 385 kilómetros (240 millas) al norte de Yangon.
Si bien estos funcionarios ocupan cargos de jerarquía en la junta, las decisiones finales recaen en Than Shwe, y en cierta medida en el general Maung Aye, el militar que le sigue en jerarquía en el gobierno.
Los hechos diplomáticos tuvieron lugar mientras miles de soldados mantenían fuertemente vigiladas las principales ciudades de Myanmar el domingo. Decenas de personas fueron arrestadas durante la noche, lo que debilitó aún más un levantamiento popular que busca poner fin a 45 años de dictadura militar. Las protestas comenzaron el 19 de agosto por el incremento de los precios del combustible.
Las protestas fueron el centro de la atención internacional después que miles de monjes budistas se unieron a la población para ventilar su oposición a décadas de un régimen militar brutal. En el momento más álgido de las protestas, llegaron a manifestar cerca de 70.000 personas, que fueron reprimidas el miércoles y el jueves por soldados del gobierno que efectuaron disparos contra la multitud.
El gobierno dijo que 10 personas murieron, pero fuentes independientes manifestaron que la cantidad de fallecidos es mucho mayor.
Un video tomado el domingo por un grupo disidente, la Voz Democrática de Burma, mostró a un monje lleno de hematomas flotando boca arriba en el río Yangon. No quedaba claro cuánto tiempo había permanecido el cadáver en el agua.
Los esfuerzos de Gambari comenzaron el sábado, cuando llegó desde Singapur a Yangon y de inmediato se dirigió a Naypyitaw.
Después de sus encuentros del domingo, regresó a Yangon y se trasladó a la Casa de Invitados del Estado para reunirse con Suu Kyi, que fue sacada de su arresto domiciliario para ver al enviado de la ONU, una concesión inesperada de la junta.
Gambari y Suu Kyi estuvieron reunidos más de una hora, de acuerdo con el comunicado de la ONU, que no ofreció detalles.
Un diplomático asiático dijo que Gambari volvió a Naypyitaw en la noche con la esperanza de encontrarse con Than Shwe o Maung Aye. También era posible que llevara un mensaje de Suu Kyi a los líderes de la junta.
AP