BRASILIA - El presidente Luiz Lula da Silva defendió hoy la inclusión de las personas con discapacidades físicas en el mercado laboral de Brasil, tal como establece la legislación.
Lula da Silva admitió que el Palacio del Planalto, sede del gobierno, no obedece a esa ley, y sostuvo que los cambios en favor de ese sector de la población son una suerte de "segunda abolición" de la esclavitud.
Según la legislación en vigor, un mínimo del 5% de los cupos destinados a empleados públicos deben ser ocupados por personas con capacidades especiales.
"La ley ya la tenemos. La pregunta que me hago es si estamos cumpliéndola", cuestionó Lula, quien relató que antes de la ceremonia celebrada hoy en el Planalto, preguntó a sus asesores cuántos empleados con discapacidades había en la sede del gobierno y, destacó, no tuvo respuestas.
"Si no se sabe, es porque no existen (empleados de ese tipo en el Planalto), afirmó.
El presidente y los ministros Fernando Haddad, de Educación, y Márcio Fortes, de Ciudades, definieron una serie de acciones para la toma de medidas que apunten al mayor acceso de personas con discapacidades a la educación, el mercado de trabajo, el transporte y la vivienda.
La meta del gobierno es invertir unos 1.200 millones de dólares hasta 2010 para cumplir con ese objetivo, que debe beneficiar a unos 24,6 millones de brasileños con algún tipo de discapacidad, según datos del Censo 2000, realizado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
Lula da Silva subrayó que su país tiene "una inmensa deuda social", acumulada "a lo largo de siglos" y que no será posible "saldarla" durante su mandato.
"Brasil detenta una deuda social tan inmensa, acumulada durante siglos, que cada vez que nos disponemos a pagarla, nos damos cuenta de no es posible hacerlo en un mandato", sostuvo.
El presidente aludió, de buen humor, a lo que denominó como "deficiencia pequeña" propia, al aludir a que le falta un dedo de la mano izquierda, que perdió en su época de tornero mecánico.
"Tenemos un presidente de la República que tiene una pequeña deficiencia que no le impidió llegar a ese cargo", comentó.
Para Lula, los cambios destinados a mejorar la calidad de vida de las personas con capacidades especiales representan "una nueva etapa del país", a la que comparó con la abolición de la esclavitud.
"Estamos promoviendo una de las mayores simientes de derechos. Un verdadero renacimiento social del pueblo brasileño, que carga con la fuerza de ser una segunda abolición de la esclavitud", completó el presidente.
ANSA