RENZO ROSSELLO | GUALEGUAYCHÚ DANIEL ROJAS
Argentina va por todas y hoy en La Haya refutará a Uruguay. La puerta del diálogo se mantiene abierta y el 22 de septiembre se cumplirá la tercera ronda en Nueva York. El posible acuerdo no obsta a que ambos países quieran un laudo favorable.
Pocas horas antes de la audiencia en La Haya, la Cancillería argentina difundió su intención de refutar la argumentación uruguaya. Ello abre de inmediato la posibilidad de que Uruguay conteste y presente nueva documentación, básicamente las últimas acciones de los activistas de Gualeguaychú.
Por otro lado, fuentes oficiales confirmaron a El País que se fijó para el próximo 22 de septiembre la última reunión de los grupos técnicos en Nueva York. La delegación uruguaya será reducida, sólo viajarán el embajador José Luis Cancela y la directora de Dinama, Alicia Torres. En esa ocasión el facilitador designado por el rey Juan Carlos I cerrará esta fase del diálogo para dar paso a reuniones de alto nivel. Se estima que luego de la apertura del nuevo período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el próximo 24 de septiembre, el embajador Juan Antonio Yáñez Barnuevo convoque a los dos cancilleres y, muy posiblemente, a los dos negociadores del conflicto, Gonzalo y Alberto Fernández.
Duro. Sin llegar a la dureza del último comunicado del Palacio San Martín, el de ayer mostró la enérgica posición argentina.
Luego de anunciar su intención de presentar la "réplica" a la contramemoria de Uruguay, Argentina acusa de cinco violaciones del Estatuto del Río Uruguay asegurando que ello es "el núcleo mismo de la controversia que la Argentina planteó ante la Corte".
"En todos los casos que la Argentina denuncia, el Uruguay incumplió normas de procedimiento previstas en el Estatuto: esencialmente, el mecanismo de información y consulta previas, con miras a un acuerdo, que los dos países deben respetar respecto de toda obra que proyecten de entidad suficiente para afectar la navegación, la calidad de las aguas o el régimen del río en tanto recurso compartido", expresa el comunicado oficial argentino.
"Los argumentos no son novedosos, en realidad son los que Argentina ha manejado desde el primer momento", comentó una fuente de Cancillería consultada por El País. "Si hay una novedad, es el hecho de que Argentina solicite la réplica, aunque estaba dentro de las posibilidades", agregó.
En la reunión que las dos delegaciones mantendrán hoy desde la hora 9 de Uruguay con la presidenta de la CIJ, Rossalyn Higgins, se acordarán las fechas en las que Argentina presentará su argumentación y en la que hará lo propio Uruguay.
Para la ocasión se estima que ambos países presentarán documentación relativa a los últimos hechos ocurridos. Argentina planteará el episodio de la fuga de sulfuro de sodio en la planta de Botnia. Uruguay, por su parte, presentará registros de las incursiones náuticas de los activistas argentinos del 29 de agosto en Nueva Palmira, y el jueves 7 de septiembre en Fray Bentos. También llevará registros de la manifestación de los activistas frente a la planta de Botnia el 2 de septiembre; así como declaraciones de activistas acerca de acciones directas contra la planta.
negociación. Aunque la decisión argentina parezca disparar directo contra la "línea de flotación" de un posible acuerdo, en el gobierno no disminuyó el optimismo.
En el último Consejo de Ministros el presidente Tabaré Vázquez comentó su beneplácito por la decisión argentina en la CARU de habilitar el dragado del río Uruguay a la altura de Paysandú, gesto que el mandatario apreció como de distensión. El optimismo oficial, cabe recordarlo, comenzó luego de la reunión secreta -puesto que ninguno de los dos gobiernos la admitió oficialmente- en la estancia de Anchorena. El encuentro entre Gonzalo Fernández y Alberto Fernández, según se supo más tarde a través de fuentes oficiales, permitió reorientar el diálogo hacia una fórmula de acuerdo. Ello, sin embargo, no evitó que ese mismo día la Cancillería argentina emitiera un duro comunicado contra el presidente Tabaré Vázquez, a quien reprochaba participar en la inauguración de la terminal portuaria Ontur, hecho al que atribuyeron un "agravamiento del conflicto".
Tal vez por esta razón, tanto en el ámbito diplomático como de gobierno la decisión argentina de profundizar su reclamo en La Haya no se lee como una piedra en el camino del acuerdo. En cambio, parece claro que las dos cancillerías apuestan a que la Corte Internacional de Justicia emita un laudo definitivo sobre el tema, un aspecto que la fórmula de acuerdo que cristalice en Nueva York o en Chile en noviembre debería sortear. Es otra incógnita en el laberíntico camino del conflicto que reserva aún muchas sorpresas.
"Fuera Botnia del hemisferio sur"
Entre los asambleístas de Gualeguaychú se vive un clima tenso. Ni la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, logró calmar el estado de ansiedad que reina en el campamento de Arroyo Verde. El activista José Pouler dijo a El País que hay opiniones divididas en la Asamblea a propósito del plan de vigilancia ambiental que Picolotti implementará para la ciudad. De todas formas Pouler insistió en que la única solución es que Botnia se vaya. "Aunque ahora es más compleja por el hecho de que al adherirse los uruguayos en la asamblea binacional, la relocalización ya no es en otro lugar del Uruguay, sino fuera del hemisferio sur", opinó Pouler. En Gualeguaychú están convencidos de que hoy mismo la planta de Botnia comienza la producción, pese a que la propia empresa lo ha desmentido. Ello ha alentado el llamado a una "acción secreta" para hoy que se sumará a las protestas ante las embajadas.
Alerta por la acción "secreta"
Los servicios de inteligencia seguían con atención ayer el ingreso de cinco activistas de Gualeguaychú a Fray Bentos. En la vecina ciudad se propagandeaba intensamente el llamado a la población a participar en una "acción secreta" contra Botnia. Fuentes de Inteligencia señalaron a El País que se manejaba como muy posible que un número indeterminado de personas cruzaran a Fray Bentos con el propósito de realizar alguna manifestación o acción hasta ahora desconocida. Por esta razón la Policía implementó ayer un discreto operativo. "Hay un plan de contingencia que por ahora es muy discreto, ya que no se quiere perjudicar de ningún modo el clima de acercamiento entre los gobiernos", señaló la fuente consultada. Si bien la propaganda desplegada ayer en Gualeguaychú que convocaba a la acción esta firmada por la Asamblea Ciudadana Ambiental, los miembros del grupo aseguraron a El País que ignoraban el tenor de la acción. En cambio sí estaban informados de las movilizaciones que unos 200 activistas se proponen realizar hoy ante las embajadas de Finlandia y, posiblemente, de Uruguay.