¿Dónde estaba y cómo se sintió el día de los atentados?
Fernanda, 23 años, estudiante que vive en Uruguay
"Estaba en 6° año de liceo, en el recreo y de repente una compañera que llegaba tarde nos contó lo que había pasado. Entramos a la sala de video y vimos a la segunda torre. Quedamos impactados. Me moría de la angustia al pensar en toda la gente que quedó encerrada allí. Yo creo que el 2001 fue un año bastante complicado. Lo de las torres y lo de Argentina en diciembre de ese año fueron dos hechos que hicieron que me planteara muchas cosas... ¿En qué nos estamos convirtiendo?
Claudia, 36 años, empleada que vive en Estados Unidos
"La verdad que fue algo insólito. Yo vive en New Jersey y esa mañana teníamos el día libre con mi esposo así que estábamos durmiendo y nos llaman desde Uruguay para saber cómo estábamos debido a lo que estaba pasando. Nosotros no sabíamos nada, enciendo la tele y vemos cuando se estrella el segundo avión, no podíamos creer que eso estaba sucediendo tan cerca de nosotros. Nueva York está a 15 minutps de donde vivo, todo era un caos. Sentí mucho miedo, no lo voy a negar, pero más que eso ver a la gente en las calles llenas de tristeza fue increíble de verdad".
Rodrigo, 23 años, estudiante que vive en Uruguay
"Estaba en el liceo, en ese entonces tenía 17 años. Me acuerdo que fuimos al quiosco de al lado donde estaban mirando lo que pasaba por TV. Me impresioné ya que NY es una ciudad que amo, ya había estado (incluso visité el WTC) y tengo familia allí. Justo pudimos ver con mis amigos en directo al segundo avión chocando lo cual fue absolutamente impactante, no parecía real. Volví a casa y no paré de ver la TV en todo el día. Comunicarme con mis parientes fue imposible ya que no había comunicación. luego supe que mi tía estuvo trancada en NYC sin poder tomar el tren por horas viendo la torre de humo. Unos años despúes fui a estudiar seis meses a NY y estuve de nuevo en el mismo lugar, con la diferencia que ahora sólo se podía ver un enorme crater. Fue algo impresionante".
Daniel Podesta, 43 años, fotógrafo que vive en Estados Unidos
"Estaba en mi casa, en New Jersey. Prendí la computadora y lo primero que vi fue una foto de una de las torres y el avión estrellándose. Fui al living y ahí estaba mi suegra (estaba de paseo), casi sin poder hablar. Yo también quedé mudo, una sensación muy extraña, especialmente cuando vi caer las torres. Eran un ícono para mi, crecí en Uruguay admirándolas por su majestuosidad. Eran realmente un símbolo".
Analía Lioret, 29 años, estudiante que vive en Uruguay
"Estaba en mi casa en Rocha, durmiendo, cuando escuché a mi madre hablar asombrada de lo que estaba pasando. Me incorporé de un salto y salí corriendo hacia ella para saber qué estaba pasando. Cuando miro hacia la TV me quedé atónita, paralizada al ver lo que estaba sucediendo y en silencio, observando cómo fue transcurriendo todo; temiendo que llegara a producir acontecimientos aún mayores, que gracias a Dios no pasaron".
Laura R. Benedetto, 41 años, agente de viajes que vive en Estados Unidos
"Soy Uruguaya y vivía en Washington DC. Ahora vivo en NYC. Estaba en mi oficina a unas cuadras del Pentágono. Prepare el cafe y me puse a trabajar en mi computadora. Tenía le TV encendidad en CNN. Cuando el primer avión se estrelló, se me vino el corazón a la garganta. Dios, no que no tenga a nadie en ese avión (Soy agente de viajes de corporaciones). Cuando el segundo avión se estrelló, en vivo en TV... estaba en shock. Nuestro edificio fue evacuado porque se sabía que había otro avión en camino a Washington DC. Cuando salimos a la calle, vimos el humo del Pentágono. Los aviones de la fuerza aérea sobrevolaban Wash. DC. Parecia Beirut y no Wash. DC. Mientras tanto mis padres y familia en Montevideo trataban de comunicarse conmigo pero las lineas de tel estaban cortadas... porque las compartíamos con el Pentagono. El olor a gasolina del avión te quemaba la garganta...por dias...y dias... Nunca me voy a olvidar como en unas horas unos pocos cometieron semejante atrocidad".
Rúben Pérez, 68 años, jubilado que vive en Uruguay
"Ese día estábamos con mi esposa en el aeropuerto de Los Angeles a punto de salir a España. Era de no creer pues un año antes habíamos estado con mi familia tomándonos fotos desde las mismas torres. Sentíamos una sensación irreal y de incredulidad".
Cecilia Baron, 33 años, administrativa de oficina que vive en Canadá
"Estaba estudiando en un instituto cuando de repente vino la Principal y nos explicó lo que había pasado. En ese momento salí a llamar a mi esposo que estaba en Chicago y de regreso a Canadá por tierra por lo que le pedí que no parara y tratara de cruzar a Canadá ya que los rumores eran que posiblemente cerraran tambien las fronteras".
Alexandra Estomba, 32 años, enfermera que vive en Estados Unidos
"Estaba en casa, en Uruguay y con pasajes para viajar a EE.UU. Ese día no se me olvida más la piel se me puso de gallina y comencé a llorar, es que es algo terrible....no se me olvida más y hoy día vivo en EE.UU.....pero no voy a la zona cero...demasiado dolor...".
María Pinvol, 41 años, ama de casa que vive en Estados Unidos
"Esa mañana estaba desayunando, todavía en la cama, eran las 9, viviamos en el medio de EEUU, en Iowa. Estaba viendo la televisión y pense que se trataba de un incendio en un edificio. Me preguntaba que hacían que no lo trataban de apagar. Claro...con los minutos me di cuenta que no se trataba de un edificio cualquiera.....era el mas alto de este país. Fue espantosa la sensación, pude ver en directo (como casi todo el mundo que lo siguio por televisión) cuando el otro avión se incrusto en la otra torre. Una incertidumbre, una angustia, una desazón enorme. Hacia solo unos meses que estaba en este país, lejos de la familia. Fue un acto demencial. Me pregunte "y ahora que más puede pasar ?", si fueron capaces de esto...".
Nicolás Marrero, 24 años, estudiante que vive en Uruguay
"Estaba en mi casa durmiendo. Un vecino, que es amante de los ovnis y del apocalipsis, me llamó por la ventana. -Nico, levantante que se termina el mundo- me dijo con vehemencia. Por supuesto que me desperté desconcertado. Prendí la tele y veía una gran chimenea largando humo. En eso la tele mostraba como un avión se daba de lleno en la otra gran chimenea que yo veía. Rápidamente me di cuenta que eran las torres gemelas. En realidad no me movió un pelo respecto a lo estupefacto que quedo el mundo entero. Porque si esto hubiese pasado en alguna enorme torre en Honkg Kong o Sri Lanka hubiese sido un capitulo más en el noticiero. Ademas todos sabemos que eso fue un autoatentado para justificar los futuros ataques en Afganistán (principal productor de la materia prima con la que se hace la heroína) y su posterior invasion a Irak".
Mariana Rago Folle, 32 años, tasadora de seguros que vive en Estados Unidos
"Estaba en mi trabajo y justo estaba comunicándome con un cliente que se encontraba en uno de los edificios vecinos al World Trade Center. El me dijo de cortar la comunicación ya que tenía que evacuar el edificio. A los días volvió a llamar dejándome tranquila que había sobrevivido".
Ana María, empleada de 50 años que vive en Uruguay
"Estaba trabajando. Simplemente no lo podía creer. Pensaba que estaban exagerando, hasta que mi jefe entro en CNN por internet y asumimos que era verdad. Sigo impresionada y recuerdo especialmente cada año ese día. Siento que el mundo ya no es lo mismo desde ese día. Fue un ataque a todos, no sólo a EE.UU. Trabajaba gente de todo el mundo. De hecho, murió un uruguayo que viajaba en uno de los aviones".
Verónica, estudiante de 24 años que vive en EE.UU.
"Estaba mirando una novela, cuando de repente cortan la programación para pasar al primer avión. En ese momento, ante la mirada de los televidentes vemos como choca el segundo avión. Lo primero que hice fue llamar a mi esposo y unos amigos que trabajaban para una carpintería que se encargaba de instalar las oficinas, pero por cosas de la vida y gracias a dios decidieron tomar un cafe para después seguir. Fue de un día de caos totalmente. No se podía comunicar con los celulares, nadie sabía nada. Me acuerdo que salí al patio y se veía el humo; fue espantoso, angustiante".
Elías Rubinstein, 35 años, ingeniero de transporte que vive en Uruguay
"Estaba en San Francisco. Recuerdo que la televisión tenía un impreso que decía: América en guerra. Durante varios días no se vieron aviones en el cielo, algo raro en cualquier ciudad de Estados Unidos. No había movimiento vehicular, pero carros de bomberos muy largos con escaleras enormes iban y venían todo el tiempo. Llevaban flameando una bandera nacional bastante grande. El teléfono funcionó un rato, luego no funcionó más y algunos días después fue restablecido sólo para comunicaciones locales. Durante unos tres días la ciudad estuvo paralizada. Se sentía una calma rara, de parálisis, de asombro. El 12/9 tenía previsto viajar a New York. Creemos que el vuelo que cayó en el Pentágono lo habíamos tomado unos días antes. Siempre que conversamos del tema con los compañeros de viaje, nos acordamos de las caras de asombro, de parálisis. La gente miraba todo el tiempo la televisión con los ojos saltones y permanecían con las bocas abiertas largo rato, en silencio".
Gastón Herguiz, 34 años, trabaja en el comercio exterior y vive en Uruguay
"El dia de los atentados estaba saliendo de casa cuando vi en la tele que estaba una torre en llamas, pense en ese momento que era una película, pero cuando me di cuenta de que era en CNN supe que no. Deje de hacer lo que iba a hacer para mirar CNN en directo, cuando veo el otro impacto que confirmó que eran atentados, ya que el primero hablaban de accidente. Cuando seguían avanzando las noticias y el tiempo se hablaba de otro atentado en el Pentágono, y de un avión mas que se estrelló. Entonces en ese momento pensé...le declararon la guerra a EE.UU. Y lo que se viene no será bueno, sentí mucho miedo y preocupación por lo que vendría".
Ximena, 33 años, secretaria que vive en Uruguay
"Salía de una clase en el centro y desde la parada de ómnibus veía un bar en donde todos miraban la TV, me extraño que hubiera fútbol a esa hora, mas o menos las 10 am. Comenzó un frío repentino en la parada, luego en el omnibus escuchaba muy mal la radio y entendi que habia pasado algo en NYC. Me preocupó porque es mi ciudad favorita. Ni bien llegue a casa prendi la TV y no la apague hasta muy tarde en la noche. Ese dia tuve fiebre porque me enfrié en la parada. Pense que habría una tercer guerra mundial, y no lo podía creer.
Sandra Dorrego, 39 años, adminstrativa que vive en Uruguay
"Ese dia estaba trabajando aquí en Montevideo, y la verdad es que me sentí muy mal porque para esas fechas yo iba a estar en Manhattan con una amiga y a último momento no quise viajar y ella se fue sola. Sabia por los e-mail que por esos días tenía pensado visitar las torres y me senti desesperar".
Washington Rocha, 45 años, vendedor que vive en Estados Unidos
"Estaba trabajando, cuando un cliente me dijo, lo que estaba pasando, que todavia había cuatro aviones más en vuelo, supuestamente uno vendría a Chicago, ciudad donde resido, desde hace 23 años, el impacto fue tremendo, de camino a casa las autopistas estaban atascadas de automóviles, pero ya con mejor información a través de la radio sabía que nuestra ciudad no era un objetivo, ese día sentí plenamente que no solo era uruguayo; me dolió como si me hubieran pegado a mi, me di cuenta que tambien a EE.UU. lo quiero como la tierra en que naci".
Helen, 24 años, estudiante y docente que vive en Uruguay
"Estaba en mi casa preparándome para ir a estudiar a la Facultad. En ese momento parecía que estaba viendo una película de acción, que no era real. Pensaba en todas las personas que estarían allí y que nunca se imaginaron al aprontarse para ir a sus trabajos que les pasaría eso; y no regresarían a sus hogares. Me sentí triste y me hizo reflexionar en mi vida personal".