MÓDENA | AFP, EFE Y ANSA
El tenor Luciano Pavarotti, una de las figuras más representativas de la lírica a nivel mundial, fue despedido ayer por unas 100 mil personas durante su funeral. Había fallecido el jueves, a los 71 años, por un cáncer pancreático.
El funeral del tenor italiano tuvo lugar ayer en la catedral de Módena, -la ciudad natal de Pavarotti- ante la presencia de una multitud, 100 mil personas según AFP, que se congregaron para brindarle el último adiós.
Unas 800 personas presenciaron el servicio religioso, presidido por el arzobispo de Módena, Benito Cocchi, junto a otros 18 sacerdotes. Nicoletta Mantovani -la viuda del tenor-, la hermana de Pavarotti, Gabriella, y las tres hijas mayores del primer matrimonio, se encontraban entre las primeras filas. Otras figuras relevantes como el presidente del gobierno italiano, Romano Prodi, varios ministros, y el ex secretario general de las naciones Unidas, Kofi Annan asistieron al evento.
Mientras el líder de la banda de rock U2, Bono, estuvo presente, al igual que el italiano Zucchero, sorprendieron algunas ausencias como las de los tenores Plácido Domingo, José Carreras. Ambos eran integrantes junto a Pavarotti del grupo "Los tres tenores".
Los periodistas no pudieron ingresar a la catedral; sólo el canal de televisión estatal Rai y la cadena de noticias Sky TG24 transmitieron el funeral en directo.
Afuera de la catedral, la enorme multitud siguió la transmisión por pantalla gigante en la "Piazza Grande".
CEREMONIA. El servicio religioso, que duró una hora y media, estuvo marcado por tres grandes momentos: un Ave María interpretada por la soprano búlgara Raina Kabaivandska, un Ave Verum Corpus interpretado por el cantante Andrea Bocelli y el discurso en homenaje a su figura, por parte del presidente Romano Prodi.
El mandatario consideró "un honor rendir homenaje a su genio" en nombre de todo Italia que "hoy está triste orgullosa de él", dijo Prodi.
La música del tenor italiano -a quien se le atribuye llevar el "bel canto" a las sectores más populares- fue "un instrumento para la vida y contra la guerra", agregó.
El arzobispo Cocchi leyó un mensaje enviado por el papa Benedicto XVI donde lo resalta como "un gran artista que gracias a su extraordinario talento para la interpretación honró el don divino de la música".
La multitud aguardó la salida del ataúd de Pavarotti y acompañó su trayecto bajo una lluvia de aplausos.
Diez aviones de la patrulla acrobática de la aviación italiana sobrevolaron Módena dejando a su paso una estela con los colores patrios como ocurre en los funerales de Estado.
Los restos del gran tenor italiano guardan reposo en el panteón familiar, a varios kilómetros del centro de la ciudad.