Buenos Aires - El escándalo por denuncias de fraude en las elecciones a gobernador del domingo pasado en la provincia argentina de Córdoba (centro), donde triunfó un candidato apoyado por el gobierno nacional, crecía hoy mientras avanzaba el escrutinio definitivo.
Luis Juez, alcalde de la capital provincial y candidato derrotado según el resultado provisorio, anunció que para la elección presidencial del 28 de octubre impulsará el voto en blanco o la abstención, en lugar de un esperado apoyo a la primera dama y candidata oficialista Cristina Fernández.
"Estaba dispuesto a acompañar el proceso electoral de Cristina Fernández", admitió Juez, pero aclaró que ahora está decidido a promover "casa por casa, con afiches y con toda la estructura partidaria, el voto bronca", en el tercer distrito electoral del país, con 2,4 millones de electores.
El político, un peronista disidente que hasta último momento buscó el apoyo del presidente Néstor Kirchner, dijo además que su partido tampoco presentará postulantes a diputados nacionales, en señal de protesta.
Juez se declaró decepcionado por la falta de respaldo del gobierno nacional a su reclamo -apoyado por una multitud el jueves- de que se volvieran a contar los votos uno a uno.
El postulante vencedor, Juan Schiaretti, un ortodoxo del gubernamental Partido Justicialista (PJ, peronista) respaldado por grupos afines a Kirchner, había cosechado el domingo 37,06%, contra 35,95% de Juez, tras un escrutinio provisorio que se prolongó inusualmente por 16 horas.
El recuento definitivo fue reanudado el viernes tras haber sido interrumpido dos días antes al ser recusada la responsable del acto, la jueza electoral Marta Vidal, a quien Juez acusó de "enemistad manifiesta".
AFP