Las autoridades marítimas uruguayas multarán a las siete embarcaciones privadas que hostigaron una barcaza de la empresa de celulosa Botnia mientras navegaba por el río Uruguay e ingresaron a jurisdicción uruguaya sin autorización.
El director de Relaciones Públicas de la Armada uruguaya, Alejandro Añón, dijo hoy a la agencia de noticias AP que "hay una variedad de infracciones que pueden recibir multas, no usar bandera del país al que ingresan, interferir o maniobrar sin seguridad como lo hicieron".
`"Se distribuyen los datos de los infractores a todos los puertos uruguayos y si ellos llegan al puerto que sea se les aplica las multas´´, dijo Añón, pero esta varía según la gravedad de la infracción cometida en la vía acuática.
MECANISMOS. Consultado por EL PAÍS digital, Añón explicó la forma en que esas multas se hacen efectivas. "Hay dos mecanismos: se pasa vía Relaciones Exteriores la notificación al país que responda ese barco y entonces la autoridad marítima correspondiente hace efectiva la multa", afirmó.
En Uruguay, explicó el jerarca marítimo, el procedimiento habitual para una infracción ocurre de la siguiente forma: "cuando una embarcación sale de Colonia, comete una infracción y se va para Buenos Aires, se espera a que esa embarcación arribe nuevamente a un puerto uruguayo y ahí la prefectura no deja zarpar la embarcación hasta que no se hayan saldado las multas", afirmó.
EL PAÍS digital y AP