El canto de los colegas despedirá a Pavarotti

Popular. Tres mil personas por hora pasaban delante del féretro del tenor italiano

AGENCIAS

Esta mañana (mediodía italiano), se celebrarán los funerales de Luciano Pavarotti. Hasta ese momento se mantendrá la gigantesca procesión popular que ocupó la Plaza Mayor, ubicada frente a la catedral de Modena.

Desde primeras horas de ayer se pudieron ver las enormes colas. Según medios italianos, unas tres mil personas por hora pasaban delante del féretro para darle el último adiós al célebre tenor fallecido a los 71 años a causa de un cáncer de páncreas.

En los funerales, que se realizarán en la misma iglesia, participarán la soprano búlgara Raina Kabaiwanska, el tenor Andrea Bocelli, el flautista Andrea Griminelli y la Coral Rossini, con la que "Big Luciano" (como lo llamaban los estadounidenses) comenzó a cantar. Se descontaba que en las exequias participen otras celebridades del arte. Había trascendido que el cantante Bono, del grupo irlandés U2, sería uno de ellos.

Estaban confirmadas las asistencias del ex secretario general de Nacionales Unidas Kofi Anan, del primer ministro italiano Romano Prodi, del ministro de Cultura Francesco Rutelli y del comisario europeo de Cultura, Jan Sigel.

Además, al término del funeral, la patrulla acrobática de la aviación militar, llamada Frecce Tricolori (flechas tricolores), saludarán al tenor pasando por encima de la catedral y extendiendo el humo tricolor de la bandera italiana. La medida fue tomada por el ministro de Defensa, Arturo Parisi.

Tras los honores finales, Pavarotti recibirá sepultura en el cementerio cercano a la ciudad, donde están enterrados sus padres y su hijo Riccardo, que falleció en enero de 2003 tras un parto prematuro, y que es gemelo de la superviviente Alice.

La pequeña de cuatro años ayer concurrió a la catedral, donde permaneció unos minutos junto a su madre Nicoletta Mantovani. Con el rostro marcado por las circunstancias, la viuda del tenor entró y salió en silencio del templo, mientras que Alice dejó un dibujo en la cabecera del ataúd de su padre. El dibujo que representa una niña y está hecho en una hoja de cuaderno, lleva la firma de la pequeña.

También estuvieron presentes dos de las tres hijas mayores de Pavarotti, Cristina y Giuliana, nacidas de su primer matrimonio, con Adua Veroni.

En la capilla ardiente, sobria y respetuosa, está absolutamente prohibido el uso de máquinas fotográficas y teléfonos celulares. El acceso a ella quedó cortado cuando llegó el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano para presentar "personalmente la conmoción y el reconocimiento de los italianos de todas las regiones y clases, a quien llevó a todas partes la voz y la imagen más genuina de nuestro país".

Luciano Pavarotti "hizo honor a Italia" y el país "rinde ahora homenaje" al tenor, agregó el jefe de Estado a la salida de la catedral.

Tras la visita del presidente, durante la cual el lugar fue sobrevolado por aviones, el movimiento popular en la Plaza Mayor retomó su ritmo. Sin embargo, en los alrededores del lugar, Modena presentaba el aspecto de un día cualquiera. La nota excepcional es la existencia de tiendas de campaña en alguno de los rincones, instaladas por los servicios de Protección Civil para atender posibles emergencias.

El adiós de vecinos del tenor

"Seguimos a Pavarotti desde el comienzo, cuando era pobre y vivía en la periferia. Era una persona muy generosa, siempre disponible para todos y sobre todo para los pobres, porque él mismo tenía orígenes modestos. Su padre era panadero".

"Todo el mundo en Modena le dirá que conocía a Pavarotti ¡y es cierto! ¡Mi hijo iba a la escuela con sus hijas mayores y mi hermana, que tenía lavandería, planchaba todas sus camisas!".

"No voy a decir que no estoy emocionada: su rostro es tan natural, tan normal, que parece que durmiera. Es una visión muy serena".

"Sentimos su pérdida, aquí lo conocían todos, aunque no fuera en persona, porque era abierto, alegre, generoso".

"¿Que si sé quién era? Bueno, más o menos. Era muy conocido y muy querido". (Una niña de 10 años que no ocultó su vergüenza ante el periodista).

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