Más que manchas en la pared

Stencils. Los graffitis con molde seducen a publicistas y gobernantes. Hoy, alcanzan un nivel que compite con el que se exhibe en las paredes de las grandes capitales del mundo.

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ANDRÉS LÓPEZ REILLY

¿Cultura o contracultura? Los stencils forman parte del paisaje gráfico urbano desde hace tiempo. Ahora, agencias de publicidad pagan por trabajos puntuales y hasta el Poder Ejecutivo apoya a los artistas que se toman en serio el asunto.

Los stencils, graffitis con molde, se han popularizado y extendido en Montevideo en los últimos dos años. Pero bastante demoraron en llegar, tomando en cuenta que al este de la ciudad de Trinidad (Flores), sobre la microcuenca del arroyo Chamangá, se encuentra la mayor cantidad de pictografías prehistóricas del país. Fueron ejecutadas hace unos 10.000 años con una técnica bastante similar a la de estos modernos graffitis. Aquellos primitivos habitantes de Chamangá no estamparon sus manos en las paredes, las utilizaron como "moldes" para expresar su arte.

Desde entonces, muchas cosas pasaron en el mundo del stencil. En el libro "Hasta la Victoria, Stencil!", su autor Guido Indij recuerda que la técnica fue utilizada por los antiguos egipcios, griegos y chinos, tanto en paredes como en la decoración de objetos. Los fascistas italianos la emplearon durante la Segunda Guerra Mundial; Robert Rauschenberg y Andy Warhol en su arte pop de los `60, y los vascos y mexicanos en las revueltas populares de los años `70. Éstos son sólo algunos de los múltiples usos que se le ha dado a esta técnica milenaria, accesible a todo público.

"Stencil" es una expresión inglesa cuya traducción sería "estarcido con patrones". Se trata de impresiones mediante placas con agujeros o "ventanas" por las que se puede pintar sobre cualquier superficie. Lo ideal para el armado de los moldes son los cartones, acetatos o placas radiográficas.

Para la pintura, lo más sencillo es el aerosol, aunque también pueden emplearse rodillos o pinceles.

DÓNDE PINTAR. ¿Quién no vio alguna vez los stencils publicitarios de Urbana FM de "Por fin música"; los de George Bush con dos fémures cruzados por debajo al estilo bandera pirata; los de aviones, cubos y mariposas; o los que homenajean a grupos como Ramones y Beatles? En general, la noche actúa como cómplice para este tipo de manifestaciones artístico-callejeras, que en algunas esquinas de Montevideo ya se han institucionalizado.

Ése es el caso del boliche "El Living", en al esquina de Juan Paullier y Hugo Prato. Sus paredes están estampadas con una sobredosis de stencils y graffitis: ya no cabe una mancha.

"Salimos de noche, pero tratamos de no pintar los muros que están limpios. Solamente colocamos stencils en las paredes que ya están pintadas, o en terrenos baldíos", señala Patricia (21), que vive en Punta Carretas y toca en una conocida banda de rock.

"El procedimiento es muy fácil, hicimos un molde con una radiografía y lo pintamos con spray. Por lo general, pintamos en los recorridos y paradas de ómnibus, porque la gente siempre viaja mirando por la ventana hacia afuera", explicó Patricia.

Otro punto estratégico es la escalinata de la Facultad de Arquitectura. "Cualquier rama vale, tanto lo estético como lo político", sostiene Néstor (24), quien ha estampado varios de sus diseños en las paredes de esa casa de estudios.

"Es mejor ir de a dos o de a tres, porque así no te perseguís mucho. Te tomás una cerveza y la pasás bien. A veces salgo solo, a hacer algunos stencils chicos, pero te perseguís `a full`. Me ha corrido algún portero o algún vecino, pero nunca tuve un incidente grave", relata.

Los stencils se han desarrollado bastante en los últimos años y muchos les han echado el ojo como una oportunidad de negocio o para anunciarse. Así lo han hecho los programas de TV Somos como Actores (SCA) y Azoteas (AZT).

Juan Chao (24), alias "Chaqui", no sólo es conocido por ser músico de Malacate, Max Capote y Loopez. Hace varios años que se dedica a hacer stencils y se ha especializado en las gigantografías.

Muchos habrán visto en la esquina de Colón y 25 de Mayo, una imagen de su autoría, de proporciones considerables, de un moreno con porte de estrella de rock. No es Jimi Hendrix ni Bob Marley, como muchos suponen, sino Bootsy Collins, el bajista de la banda de culto "Parliament Funkadelic".

"Chaqui" pertenece a un colectivo llamado "Purple Dog Crew", integrado por jóvenes suecos y uruguayos, con el que a fines de junio viajó a España a participar de una convención internacional de stencils.

"Hay una movida muy interesante en estos momentos; yo ahora estoy laburando a pleno", dijo "Chaqui" a El País, confesando que las agencias de publicidad y sus clientes -los anunciantes- han comenzado a interesarse en su arte.

"Desde ahora hasta mediados de octubre estoy tapado de trabajo", comentó: "Me llamó una agencia para hacer un gran mural en una fiesta que auspicia whisky Ballantines, el 14 de septiembre en el Aeropuerto de Carrasco. Inca también quiere hacer un lanzamiento en el Museo de Artes Visuales. Es como que se está institucionalizando el tema del stencil".

Un arte de origen milenario

El stencil no es precisamente una técnica nueva. Se han hallado vestigios de que en las pinturas rupestres de América (hace casi 40.000 años) se utilizó la primera "plantilla". Ésta fue la mano, y el mecanismo para esparcir el pigmento era escupirlo con la boca. En el antiguo Egipto se utilizó el mismo método hace unos 4.000 años.

La "pandilla del perro púrpura" en Barcelona

El colectivo uruguayo Purple Dog Crew estuvo en el primer encuentro internacional de "stencileros" que se llevó a cabo en Barcelona, entre el 29 de junio y el 1° de julio de este año. Según señalan en su blog personal, vivieron allí una experiencia enriquecedora junto a artistas de todo el mundo, y dejaron su huella en las calles y centros culturales de esa ciudad. La cancillería de Uruguay financió el viaje y el Ministerio de Educación y Cultura declaró "de interés minis- terial" el emprendimiento. Como contrapartida, los integrantes de Purple Dog Crew van a hacer una exposición el año próximo en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Integran el colectivo Purple Dog: Juan Chao ("Chaqui"), "Bestia" Juárez y Virginia Sosa de Montevideo. También Sandra Skavén y Emilia Melgar de Estocolmo. La imagen de Bootsy Collins realizada por "Chaqui" en la Ciudad Vieja puede verse desde una buena distancia. Pero este joven artista callejero puede reproducir imágenes mucho más elocuentes, como las que se encuentran a un costado del cementerio del Buceo y que le ponen un poco de color a uno de los muros más grises de la ciudad. Muchos de sus trabajos pueden verse y descargarse en https://www.purpledogcrew.blogspot.com/.

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