En las últimas semanas el mundo se conmovió por la muerte de tres futbolistas en plena actividad -Anton Reid de 16 años, Antonio Puerta de 22 y Chaswe Nsofwa de 27- y del jugador de voleibol Cedric Schlienger, de 27 años. Eran cuatro jóvenes que murieron haciendo algo sano y fortificante: deporte.
No fueron los primeros y seguramente no serán los últimos. Si bien ya en 1965 se dio la muerte del ciclista Tom Simpson durante el Tour de Francia y en 1973 falleció el futbolista español Pedro Berruezo en pleno partido, la duda es si sucede cada vez con mayor frecuencia en el deporte mundial y por qué. En menos de cinco años la muerte súbita cobró la vida de al menos dieciséis deportistas.
"Y... lamentablemente va a seguir ocurriendo", afirmó José Veloso, presidente de la Sociedad Uruguaya de Medicina Deportiva. "Los libros marcan que aunque usted haga todas las evaluaciones y todos los controles posibles no se le puede escapar a ese 1% que hay de posibilidades de que a alguien que practica actividad física le suceda algo así", agregó.
La muerte súbita se debe habitualmente a una arritmia cardíaca denominada fibrilación ventricular y que no ocurre en corazones normales. Según Veloso, "hay muchos deportistas que tienen modificaciones de nacimiento -mal llamadas malformaciones- pero que no presentan ningún tipo de sintomatología. Podemos hacer un electrocardiograma más, podemos tener cinco ambulancias de emergencia, pero no es así como vamos a solucionar este problema".
A pesar del dramatismo que conlleva, la incidencia de la muerte súbita es de entre 0,4 y 2,3 por cada 100.000 deportistas al año.
El asunto para Veloso pasa por cuidar más a los verdaderos actores del deporte convertido en espectáculo y negocio-, es decir a los propios deportistas. "Han cambiado muchas cosas. Cuando yo estudiaba, los equipos europeos jugaban 35 partidos por año, hoy juegan 70. En el Tour de Francia ahora se agregaron unas siete etapas y tres de ellas con `escalamiento`. Se podrá decir que la mayoría de los deportistas pueden hacerlo, pero también es cierto que así aumentan determinados tipos de situaciones que ponen en riesgo sus respuestas físicas y aumentan las probabilidades de este tipo de eventos inesperados, como la muerte súbita", opinó.
Tan en así, que para el Dr. Leonardo Salvarrey, integrante de la sanidad de Nacional, "hay deportistas caminando por una cornisa" y cualquier circunstancia que lo sople lo termina empujando al abismo. "Hablo del estrés, de llevar al extremo su capacidad física y de muchas cosas que nunca van a salir a luz", manejó Salvarrey, quien actualmente continúa participando de pruebas internacionales de atletismo a nivel senior.
No hay entonces una causa determinante que desencadene este tipo de fatalidades, sino un peligroso cóctel que mezcla aspectos físicos y psicológicos.
Según los médicos consultados, hay que trabajar mucho sobre la idiosincrasia del deportista, sus preocupaciones y toda la esfera psico-social en la que se mueve.
Para Veloso, uno tiende a pensar que los deportistas de élite no tienen preocupaciones extrafutbolísticas, sin embargo se trata de jóvenes que padecen de estrés, que juega un papel preponderante. Nadie quiere perder el puesto y el lugar que se ganó a fuerza de su físico. "Le aseguro que Beckham sufre de estrés al igual que cualquier muchacho de séptima división", afirmó Veloso.
Pero hay otros asuntos que inquietan. Según Salvarrey "en pos de mejorar su capacidad física y muscular algunos deportistas ingieren sustancias que pueden provocar un desequilibrio orgánico e hipertrofiar el sistema muscular, incluido el corazón". Al SUMD le preocupa mucho el abuso de fármacos. Veloso contó que una atleta en los Panamericanos declaró ingerir 46 medicamentos.
Los médicos consultados aclararon que si bien el abuso de las drogas permitidas y de las otras- es un factor que aumenta el riesgo de padecer un evento cardiovascular inesperado, no es la causa determinante. Aunque también se sabe que la mayor parte de las muertes súbitas se dan en cocainómanos.
Se apunta a prevenir. Más allá de los siempre necesarios estudios cardiológicos, hay que apuntar un poco más arriba. "Quizá la cabeza de Puerta estaba distinta ese día y le puede pasar lo mismo a un remero, a un ciclista, o a cualquiera", sentenció Veloso.
Las cifras
4 deportistas fallecieron en las últimas semanas tras desvanecerse en plena competencia.
46 fármacos declaró ingerir una competidora de atletismo durante los Juegos Panamericanos 2007
Salvarrey: Pese a su normalidad aparente, los deportistas deben ser controlados".
Veloso: Hasta los medicamentos más buenos pueden tener contraindicaciones".
Los médicos y su nuevo papel en el deporte de la actualidad
En los últimos años se ha notado en Uruguay una mayor determinación individual de los deportistas de contar con un médico especialista que lo siga. Así lo afirmó José Veloso, presidente de la Sociedad Uruguaya de Medicina Deportiva.
"Promovemos que cuando se produce una transacción deportiva, el individuo lleve una carpeta de salud con las evaluaciones y controles que se ha realizado", contó Veloso.
Un pensamiento afín tiene Leonardo Salvarrey, integrante de la sanidad de Nacional. "Cuando un futbolista llega a un club nuevo, se da por sentado que no tiene ningún problema físico grave. Pero pese a la normalidad que aparentan, los deportistas deben ser controlados continuamente. Todas las instituciones deportivas deberían tener un médico, "pero no para consultar sólo dentro de las líneas de cal y durante el evento deportivo, sino cualquier día de la semana", manifestó Veloso. "Muchos cuerpos técnicos y dirigenciales se acuerdan del médico cuando el deportista está lesionado", denunció. Pero asumió con entusiasmo que nota una mayor preocupación de algunos técnicos acerca de temas extra futbolísticos.
"Está la imagen del médico verdugo, que dice si alguien puede jugar o no. Pero hoy tiene otro tipo de prerrogativa, porque actúa y es útil en el momento en que el deportista es sano", explicó. Lo importante es disminuir los factores de riesgo -estrés, sobrecarga física, abuso de fármacos-que pueden acercar al deportista a un problema de salud grave e inesperado.
Los deportistas suelen abusar con la ingesta de fármacos
A la Sociedad Uruguaya de Medicina Deportiva "le preocupa muchísimo el abuso de fármacos".
Según su presidente, José Veloso, "la mayoría de los medicamentos a los que acceden los deportistas no son para tratar patologías sino para enmascarar mecanismos de defensa del organismo".
Según los datos que maneja la SUMD, los analgésicos y los antiinflamatorios siguen estando a la cabeza como las sustancias más ingeridas por los deportistas. Y estos no sirven para un tratamiento sino sólo para paliar la potencia del dolor y mejorar el rendimiento deportivo pese a él. Después aparecen las vitaminas, los minerales y los complementos nutricionales, que vienen lentamente ganando un lugar de privilegio. "En materia de terapia analgésica y en cuanto al manejo de medicamentos, es preferible pocos pero buenos y no muchos pero inseguros. Y aún los buenos pueden tener contraindicaciones a partir del abuso en cuanto a cantidad o a la prolongación de su uso", explicó Veloso. Según un estudio de la American Heart Association, la adrenalina liberada durante la actividad física o deportiva intensa con frecuencia actúa como un detonante de la muerte súbita cuando hay ciertas anomalías cardíacas. Y en ciertas condiciones, varios medicamentos para el corazón y otros fármacos -así como el abuso de drogas ilegales pueden provocar ritmos cardíacos irregulares que la desencadenan.