Brasilia - La máxima corte de justicia de Brasil aceptó procesar al ex ministro brasileño José Dirceu y a doce líderes de cuatro partidos aliados del gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, acusados de aceptar sobornos, reactualizando el escándalo que sacudió al Ejecutivo en 2005.
El Supremo Tribunal Federal aceptó los cargos contra cuatro ex líderes del Partido Progresista (PP), cuatro del Partido Liberal (PL, que cambió de nombre por el de Partido da República), tres líderes y un ex ministro del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), y uno del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), acusados de aceptar sobornos del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula. Dirceu fue ministro de la Presidencia entre el 2003 y el 2005 y era considerado el "brazo derecho" de Lula, pero tuvo que dejar el gobierno presionado por los escándalos.
Cayó además el ex diputado Roberto Jefferson del PTB, que detonó el escándalo en junio de 2005 al revelar que el PT compraba apoyos en el Congreso. Jefferson está acusado de recibir 4 millones de reales de ese esquema (casi 2 millones de dólares).
El PP fue acusado de aceptar 4,1 millones de reales (2 millones de dólares), el PL 10,8 millones de reales (5,4 millones de dólares), y el representante del PMDB, mayor partido aliado de Lula, 2,1 millones de reales (1 de dólares).
Este fue el cuarto día de deliberaciones de la máxima corte brasileña sobre los escándalos que afectaron al gobierno de Lula en 2005.
Los inculpados que deberán responder al proceso suman ya 34, de los 40 denunciados por la Procuradoría. El STF había aceptado la pasada semana la incriminación de 19 acusados, entre ellos dos ex ministros y cuatro dirigentes del PT de Lula.
El mayor escándalo de corrupción del gobierno Lula estalló cuando su partido fue acusado de crear una millonaria una contabilidad ilegal paralela para pagar a partidos aliados por su apoyo político.
Las denuncias, que paralizaron el Congreso por meses, fueron presentadas formalmente ante la máxima corte por el procurador General de la República, Antonio Fernando de Souza, en marzo de 2006.
Las acusaciones nunca llegaron a implicar directamente a Lula, quien alegó que nada sabía de lo que hacía su partido, y que fue reelecto en octubre de 2006.
En base a AFP y EFE.