Rio de Janeiro - El colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, preso en Sao Paulo como presunto jefe de un cartel de drogas, dijo ser una "papa caliente" para Brasil y que la mejor solución sería ser extraditado a Estados Unidos, según declaró a la TV Globo .
"Para Brasil debo ser lo que aquí llaman una papa caliente", dijo la noche del domingo sin dar mayores explicaciones. "Creo que la mejor solución para ambos gobiernos es ir para los Estados Unidos", declaró Ramírez Abadía, alias "Chupeta", en la cárcel de máxima seguridad en la que está recluido.
Considerado un líder del cartel colombiano del Norte del Valle, aseguró que no piensa negociar ningún acuerdo judicial para obtener beneficios a cambio de pasar informaciones o delatar socios.
"No voy a hacer ningún acuerdo. Voy a asumir mis problemas solo", aseguró en la prisión de máxima seguridad de Campo Grande, en el estado de Mato Grosso do Sul.
"Chupeta", de 44 años, enfrenta cargos en Estados Unidos y Colombia por narcotráfico y asesinatos. Fue detenido el 7 de agosto por la policía brasileña en una lujosa mansión de la ciudad de Sao Paulo, desde donde dirigía una banda de tráfico de drogas y lavado de dinero.
La semana pasada el canciller de Colombia, Fernando Araújo, dijo que no pedirá a Brasil la extradición del narcotraficante si Estados Unidos decide solicitarla.
Ramírez Abadía pasa encerrado en una celda de seis metros cuadrados en la que dispone de una cama, una mesa, un banco, una regadera y un retrete. Dos horas por día es autorizado a salir al aire libre.
En sus declaraciones a la TV, dijo ser uno de los pocos traficantes sobrevivientes de su generación y aseguró que otros seguirán manteniendo el negocio.
"De todas las personas que comenzaron conmigo en este negocio hace muchos años, no queda ninguno. Solo dos o tres. La mayoría murió y otros fueron extraditados. Quedan muy pocos", dijo.
"Yo estoy preso y ya hay gente sustituyéndome. Después vendrá otro y otro. Eso no va a acabar nunca", afirmó.
AFP