La droga llega a la provincia de Buenos Aires en avionetas sin asientos ni medidas de seguridad y es descargada en estancias o pistas clandestinas y en ocasiones es arrojada desde el aire, según publicó ayer el diario "Clarín".
El matutino añadió que la situación fue reconocida oficialmente por el Ministerio de Seguridad provincial. En particular señalaron que ocurre en las zonas de Cañuelas, Luján y Mercedes.
Los narcos usan avionetas que aguantan hasta 600 kilos de carga y pueden aterrizar en cualquier superficie como una ruta o un camino de tierra. Las fuentes consultadas por "Clarín" indicaron que provienen de Paraguay y en la mayor parte de los casos trasladan marihuana.
Por su parte, por la frontera nordeste de Argentina ingresan más de 1.000 vuelos ilegales por año que llevan drogas, armas, cigarrillos y personas de acuerdo a un artículo de "La Nación". En esa zona hay 895 pistas o lugares aptos para aterrizajes. La Fuerza Aérea de ese país cuenta con dos radares móviles para vigilar la zona de Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones y el Norte de Santa Fe. Funcionan sólo algunas horas al día debido a su elevado presupuesto.