Lima - La tragedia producida por el violento sismo del pasado miércoles en la costa sur de Perú ha generado una multitudinaria movilización solidaria de los limeños, que han donado unas 1.500 toneladas en ayuda humanitaria.
Desde instituciones privadas a familias enteras, ancianos y jóvenes madres con sus hijos en brazos, acuden en masa al Estadio Nacional de Lima para entregar su donativo, que puede ser desde grandes cantidades de alimentos, hasta un par de botellas con agua, el elemento que simboliza la necesidad de los damnificados y, al mismo tiempo, la solidaridad de sus compatriotas.
La convocatoria a la campaña de ayuda fue hecha al día siguiente del sismo por el Congreso de la República y de inmediato recibió la acogida de miles de personas que no han dejado de llegar hasta el estadio capitalino a lo largo de los días.
"Resulta que los peruanos nos queríamos más de lo que imaginábamos. Que nuestro vínculo social, pese a las graves deficiencias que le conocemos en términos de esa fragmentación que parece dividirnos irreconciliablemente, encubría un anhelo de integración más poderoso de lo que creíamos", comentó el psicoanalista Jorge Bruce.
El especialista, que publica una columna en el diario Perú.21, aseguró que esta gran respuesta solidaria ha demostrado "en medio del horror de lo acontecido, una esperanza a la que podemos aferrarnos".
Conmovido con estas muestras de solidaridad, el presidente del Congreso, Luis Gonzáles Posada, afirmó que los capitalinos reaccionaron con una "avalancha de amor" en auxilio a sus compatriotas y elogió la presencia de "centenares de muchachos que llegaron a apoyar".
"Esto desbordó todas nuestras expectativas, primero convocamos a la zona de la tribuna norte y luego tuvimos que abrir la tribuna sur, en tres días hemos enviado casi mil toneladas de ayuda desde acá", relató Gonzáles Posada.
"Este es un esfuerzo que debo agradecer a todos, especialmente a los muchachos, a los jóvenes...estamos acá para sumar en un gran objetivo que es ayudar a miles de personas", dijo emocionado.
Gonzáles Posada comentó que la tarea emprendida en Lima "es una trabajo enorme, pero grato, al ver a familias con dos litros de agüita, muchachos trabajando doce horas, sin almorzar muchas veces, todo por apoyar a los pobres y los miles de peruanos afectados".
TAMBIÉN HOSPITALES. Además de la ayuda de los propios peruanos, la tragedia ha convocado también esfuerzos internacionales que en este caso se unieron para crear seis nuevos hospitales de campaña.
Cubanos, estadounidenses y españoles gestionan los nuevos hospitales en coordinación con los responsables peruanos de Defensa Civil.
Junto a estos hospitales también operan ya en la región uno móvil del Ministerio de Salud local y dotaciones médicas de Colombia, Corea, Ecuador y México, entre otros muchos países que han enviado su socorro a la costa central de Perú.
En base a EFE