HORACIO ABADIE
Los controles de antidopaje de los jugadores de Wanderers, Gerardo Alcoba y Matías Corujo correspondientes al partido del 3 de junio pasado, entre los bohemios y Bella Vista dieron positivo de una sustancia tóxico psicoactiva. Aunque la misma no fue confirmada por fuentes oficiales, se presume que es cocaína o marihuana.
El tema afectó directamente a Peñarol, porque si bien Corujo actualmente se encuentra en los bohemios, Alcoba entrenaba con los aurinegros y se preparaba para firmar el contrato con dicha institución, cosa que hasta el momento no había realizado.
Además del aspecto humano, el cual no se puede soslayar, también perjudica las aspiraciones deportivas de Peñarol, que veía con buenos ojos la llegada de Alcoba para solucionar algunos aspectos defensivos. En caso que el jugador quede suspendido, la contratación del zaguero quedará descartada y Peñarol deberá abocarse a la contratación de un nuevo central.
El doctor Alfredo Rienzi se presentó en Los Aromos y esperó la finalización del entrenamiento para acercarse hasta la mitad del campo de juego y dialogar con el entrenador Gustavo Matosas. En dicha conversación, el galeno le entregó la noticia al técnico. Si bien el médico no recibió ninguna comunicación oficial, (se enteró de la noticia por el programa Da Silveira con Usted de Sport 890), luego de chequear la misma, llegó a Los Aromos para hablar con el entrenador y con el jugador implicado.
Alcoba, que hasta el momento desconocía la situación, se retiraba hacia el vestuario para bañarse, almorzar y disponerse a la sesión del entrenamiento vespertino, cuando fue convocado por Matosas quien junto al doctor Rienzi le comunicaron la noticia al zaguero.
Fueron caminando rumbo al chalet y allí ingresaron para estar reunidos durante un buen rato.
En esos momentos, Alcoba mantuvo comunicaciones telefónicas con su padre y con sus representantes, luego se bañó y se retiró de Los Aromos con su bolso. Algunas personas allegadas a la interna del club manifestaron que el jugador estaba realmente golpeado por la noticia y que en todo momento dijo sentirse absolutamente sorprendido, ya que asegura no haber ingerido ninguna sustancia.
Por la tarde, el zaguero se reunió con sus representantes y con el abogado del Grupo Casal para ponerlos al tanto del tema y decidir los pasos a seguir en el futuro cercano.
Wanderers recibió la notificación oficial del Ministerio de Turismo y Deporte el miércoles pasado, tarde en la noche y ayer por la mañana le comunicó a su técnico Jorge Gonalvez para luego manifestarle lo mismo a Corujo, quien también se retiró del entrenamiento del conjunto bohemio.
PROCEDIMIENTO. Tras confirmar el positivo en la primera muestra, para el Ministerio queda confirmado el dopaje y se realiza la quita de la ficha médica y se establece en principio una suspensión de dos años para realizar cualquier tipo de competencia deportiva.
Con el cambio de ley, la apertura de la contraprueba queda a elección del deportista, quien es el que debe pagarla en caso de desear abrir y analizar la misma.
Es importante destacar que en más del 99% de los casos la segunda muestra confirma el resultado de la primera. Prácticamente no existen casos en los que la apertura de la segunda muestra modifique el resultado de la primera instancia. También es importante resaltar que son contados los casos en los que los dos jugadores de un mismo equipo, sorteados para el control, den positivo en la prueba de antidopaje, se dio en alguna oportunidad con dos jugadores de El Tanque Sisley.
La directiva del Montevideo Wanderers se reunió en la noche de ayer, al cierre de la edición, donde establecería la estrategia a seguir para la defensa de sus jugadores, y también de la chance deportiva que pueda afectar al equipo en la competencia internacional. Consultado por Ovación el presidente bohemio, Álvaro Ezcurra, manifestó: "recién mañana (hoy) vamos a tener el panorama un poco más claro y poder decidir cuáles son los pasos que el club va a seguir con este tema".
SANCIÓN. La sanción que compete a este tipo de casos es de dos años. El procedimiento de la misma es mediante la quita de la ficha médica del deportista. A los seis meses, el jugador puede solicitar la realización de algunos controles. En caso que los mismos sean negativos, el deportista puede solicitar la conmutación de la pena, lo que es evaluado por el Ministerio. También hay programas del Ministerio para la rehabilitación del deportista. Es decir que tanto Alcoba como Corujo pueden estar alejados de la cancha un mínimo de seis meses y un máximo de dos años.
En caso que ya sea Wanderers, o los propios jugadores decidan abonar el análisis de la segunda muestra, el próximo lunes se realizará la apertura y seguramente en la tarde esté el resultado definitivo de la misma.
Matosas fue el interlocutor
Gustavo Matosas fue el encargado de darle la mala noticia al zaguero Gerardo Alcoba. Antes del entrenamiento de la tarde del equipo, el técnico comentó a Ovación su parecer: "La verdad que vivimos un trago amargo. Gerardo estaba arrasado por la noticia, pero lo tomó con tranquilidad, asegurando no haber tomado nada. En los pocos días que convivió con nosotros, demostró ser profesional y buena gente".