El sindicato de policías se declaró en preconflicto. Sus dirigentes aseguran que analizan todas las medidas, incluso el paro, una situación que tiene el único antecedente de la huelga policial de 1987.
El agente de primera Otilio Ferreira salió muy molesto de la sede ministerial de Mercedes y Julio Herrera y Obes. "Fue una tomada de pelo", comentó ofuscado Ferreira, presidente del Sindicato de Policías del Uruguay (Sinpolur), cuando fue consultado por El País. El enojo del dirigente sindical policial se gestó durante la reunión que mantuvo ayer con los abogados del Ministerio del Interior, a quienes les plantearon sus reclamos sindicales.
Los tres puntos básicos de su plataforma reivindicativa fueron: licencia sindical (cupo de horas mensuales para los dirigentes del gremio); atraso en las cuotas sociales, y solución para los policías destituidos tras la marcha de protesta policial de 1992. "Si hoy no se salía con uno de los tres puntos básicos solucionados se entraba en preconflicto", explicó Ferreira.
Las medidas que evalúan van desde la huelga de hambre, pasando por la interrupción de varios servicios e incluso el paro de los uniformados.
conflicto. De hecho, el Ministerio del Interior ya se enfrentaba a un conflicto con el anuncio de "huelga de 222" que plantean los policías sindicalizados de Maldonado para el próximo sábado.
Si bien el tema del servicio 222 -la función que cumplen por contrato con particulares u organismos públicos los policías, y que también se conoce como la "hora extra del policía"- no estaba entre los tres puntos sensibles del Sinpolur, es parte sustancial de la molestia de los uniformados con el gobierno. En este caso, el servicio se vería afectado por el IRPF, una imposición que los policías consideran injusta puesto que esta retribución no hace aportes jubilatorios al BPS.
"Hace 70 días que vienen dilatando las reuniones, y ahora estuvimos dos horas sin llegar a ninguna parte", comentó el dirigente Otilio Ferreira.
Dos abogados representaron al Ministerio del Interior en esa reunión, los doctores Jorge Seré y Fernando Delgado. Según relató Ferreira los abogados no aceptaron ninguno de los planteos, incluidos algunos que resultan particularmente sensibles como las sanciones disciplinarias con privación de libertad. "Esto es algo inadmisible, están los acuerdos internacionales, las normas de la OIT que nos respaldan, sencillamente no puede seguir aplicándose esta medida", protestó el dirigente de Sinpolur.
Entre hoy y el martes los policías irán evaluando medidas, "siempre protegiendo la seguridad del ciudadano", aclaró Ferreira. La batería incluye desde la huelga de hambre, hasta la suspensión de algunos o todos los servicios. "Es mentira lo que dice la ministra (Daisy Tourné) de que la Policía no puede hacer paro, ningún tratado internacional lo dice", aseguró el presidente de Sinpolur.
"testeando". Fuentes del Ministerio del Interior dijeron a El País que son conscientes de que este tema es "un proceso en el que todos debemos aprender". "Se les propuso un régimen de 40 horas semanales de licencia sindical, es un gesto de buena voluntad del Ministerio del Interior para ir testeando cómo funcionan las cosas", explicaron las fuentes.
"Para la Policía es muy complejo todo esto, se les da libre a algunos funcionarios con la poca gente que hay y los problemas para llenar puestos que se tienen", agregó la fuente.