Mujica analiza gravar exportación de carne para subsididar consumo interno

Preocupado por la suba de la carne el ministro José Mujica reveló a El País que estudia la posibilidad de importar el producto para abaratarlo o, incluso, gravar sus exportaciones para subsidiar el consumo interno.

"Vamos a hacer sendos estudios para ver si las subas, que fueron tres en los últimos 30 o 40 días, responden realmente a un aumento real de costo. Si esto no fuera así, yo no descarto ninguna medida, incluso detracciones a la exportación para subsidiar el mercado interno", afirmó el ministro a la Radio Rural.

Mujica aclaró que es un recurso que no le gusta y al cual "es contrario", pero hizo una advertencia a los sectores de que no pueden cobrar muy por encima al consumidor uruguayo de lo que se está logrando en el mercado internacional.

"Si hay abuso en lo que le están cobrando a la gente no me detengo. Si los técnicos indican que la suba no hace otra cosa que reflejar un aumento de costo, no decimos nada", agregó.

Sólo este mes la carne registró un alza en su precio al consumidor de 12,8%, el doble de lo que lo haría la inflación en los primeros siete meses del año.

Si se cumpliera la proyección de los analistas de que los precios subirán 0,38% en julio, el alza acumulada en el año sería de 5,91%. Sólo el aumento de la carne representaría un piso de 0,5% de inflación en julio asumiendo que el resto de los precios se mantuviera incambiado, lo que no ocurrirá.

Mujica confió a El País que por ese motivo encargó sendos estudios a Opypa e INAC "para ver si la suba (de la carne) es proporcional a la falta de ganado". Aseguró que "en dos o tres días vamos a estar en condiciones de contestar si el aumento es real o hay un poco de hiperinflación".

El jerarca dijo que el hecho que en Uruguay haya 30 plantas frigoríficas no quiere decir que no se puedan poner de acuerdo para cobrar el mismo precio, lo que podría derivar en un abuso monopólico. "Yo entiendo que donde hay competencia hay cierta disparidad en las condiciones de venta (...) todas esas cosas me llaman la atención y es lo que vamos a estudiar", dijo a la radio.

"Reconozco que hay menos oferta de ganado y es normal que los precios tiendan a subir, pero estoy mirando los precios internacionales y al que está afuera le vendemos más barato" que al consumidor uruguayo. "Eso lo quiero tener bien claro, quiero que cobren equilibrado. Yo tengo la obligación de defender todas las puntas del asunto", explicó.

Ante la pregunta del periodista radial sobre si este anuncio y este estudio podrían repercutir negativamente hacia los inversores, Mujico se mostró molesto y argumento que en Uruguay nunca se invirtió tanto como ahora.

"No hay ninguna medida tomada (...) simplemente hay un pedido del gobierno de que no se pasen de la raya", dijo.

Mujica informó que hoy tendrá una entrevista con los carniceros, "que me van a pedir facilidades para traer carne deshuesada desde Brasil. Y si la encuentra más barata que aca que lo traigan. Si hay escasez me parece razonable, siempre y cuando se tenga en cuenta el aspecto sanitario".

IMPORTACIÓN. Ayer, pocas horas ante, en una charla con periodistas, el ministro había dicho que se mantiene abierta la posibilidad de importar carne como forma de frenar el alza del precio en el mercado interno, aunque aclaró que para ello se debe dar una relación de precios con la región que por el momento no hace viable este mecanismo.

La opción de traer carne desde Argentina -donde es más barata- se ve entorpecida por las trabas a la exportación en ese país y la presión para asegurar el abastecimiento interno. En Rio Grande do Sul el kilo de novillo está en torno a U$S 1,29, cuando en Uruguay cuesta entre U$S 1,15 y U$S 1,18. En San Pablo está igual o más barato que en Uruguay pero los costos de importación lo hacen inviable. En Argentina está en torno a U$S 0,82.

Mujica recordó que el sector ganadero está en la poszafra con falta de forraje y pocos animales preparados, por lo que la demanda no guarda una relación con la oferta. "Este es un invierno muy duro y el negocio del ganadero es transformar pasto en carne", señaló el ministro, agregando que "se está esperando la primavera y el que tiene animales preparados está aprovechando esa ventaja y cobra un poco más".

Por su parte, el dos de Ganadería, Ernesto Agazzi, dijo ayer al programa Tiempo de Cambio de radio Rural que "al mercado no se le puede dejar suelto, hay que seguirlo y analizarlo" y se le puede ir agregando "la voluntad de acordar precios", en este caso con los frigoríficos.

Agazzi, admitió que "el precio de la carne sube en todo el mundo, y todos los indicadores apuntan a que las carnes rojas sigan aumentando".

En tanto, fuentes de los frigoríficos dijeron a El País que "no hay nada escondido" tras la suba de precios. "Es lo que vale. Dos más dos es cuatro", dijo un industrial que citó el alza "histórica" en el precio del ganado y el aumento de los costos laborales debido a la reimplantación de los aportes patronales.

Los empresarios destacan también la rebaja de la reducción de la tasa de devolución de impuestos indirectos a la exportación de 5,5% a 2,5%, aunque se dará recién a partir de octubre. Esto indicaría que ya están adelantando ese efecto sobre los precios, aunque los industriales destacaron que el valor del ganado subió más en los dos últimos años que los precios al consumidor.

Efectos de devolución de tributos

Fuentes técnicas de Ministerio de Ganadería dijeron a El País que la baja en la devolución de impuestos llevará a hacer más atractiva la venta al mercado interno y que eso se podría trasladar a los precios en el mercado doméstico.

El productor dejaría de recibir un 3% menos de reintegro a partir del 1° de octubre haciendo menos atractivo que ahora el precio de exportación que recibe el industrial.

Fuentes industriales negaron a El País que pueda haber un efecto sobre los precios internos. "En los últimos años la exportación ha subsidiado el mercado interno y eso ahora se terminaría", dijo el director de un frigorífico.

Tanto funcionarios como industriales dijeron que en la suba al público influyó el aumento de costos de las carnicerías. "Si existe menor demanda y los costos aumentan el carnicero debe cobrar un poco más para cerrar las cuentas", dijo un industrial.

El País y Radio Rural

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