PAYSANDU SANDRA KANOVICH
Un hombre acusado de intentar violar a un niña de 11 años fue linchado por unos 15 residentes del barrio Curupí en Paysandú. Los vecinos le incendiaron la casa y luego lo atacaron con palos, piedras y a golpes de puño.
Cuando los policías llegaron al lugar tuvieron que arreglárselas para sacar al hombre acusado de la zona ya que no podían contener a la turba y temieron por su vida. Ahora la Justicia espera pericias sobre el estado de la niña al tiempo que el hombre está emplazado e internado en un hospital con politraumatismo varios.
El singular episodio ocurrió en un asentamiento ubicado en la zona noroeste de la capital sanducera.
Fuentes de la investigación dijeron a El País que tras ser agredido por sus vecinos, el hombre se refugió en el camión de Bomberos que había concurrido a sofocar el fuego de su vivienda de madera.
Alertados de la situación por los propios bomberos, efectivos de la Seccional 2a. y del Grupo de Apoyo llegaron hasta el lugar. Lograron sacar al hombre de la autobomba y trasladarlo a un sanatorio para recibir asistencia. El acusado se encontraba inconsciente y presentaba aliento alcohólico.
Una vez concluido el incidente, la madre de la niña denunció en la seccional que su hija había sufrido un intento de violación por parte de este vecino. La Justicia deberá ahora definir las responsabilidades en el incidente.
En tanto, el hombre se encuentra emplazado por la Justicia y según pudo saber El País, el examen forense practicado a la niña, no habría revelado signos de violación, aunque presentaba una erosión en una de sus piernas y podría haber sido manoseada, cosa que es difícil de probar y para lo cual deben realizarse entrevistas con la niña guiadas por un psicólogo.
RECIÉN LLEGADO. Hace unos meses que el acusado se había instalado en el humilde barrio construyéndose una vivienda precaria con maderas. Estableció amistad con una familia que tiene cuatro hijos chicos.
El padre de la familia generalmente no estaba en la casa porque trabaja en la zona de Colón. La niña había ido a la casa de su vecino, ya que éste le había prometido "entregarle algunas cosas". Como demoraba en regresar a su casa, uno de sus hermanos fue a buscarla.
Al abrir la puerta descubrió que la menor se estaba arreglando sus ropas. Se retiraron juntos y en el camino la niña le contó que el vecino había abusado de ella. Inmediatamente se lo dijeron a su madre, quien alertó a otros vecinos. Enardecidos decidieron hacer justicia por mano propia.
EN llamas. Se estima que fueron unas 15 personas las que se acercaron hasta la casa del hombre para prenderle fuego.
Cuando el acusado salió de la vivienda se subió al techo e intentó correr hacia un cañaveral, pero fue alcanzado por los vecinos que lo golpearon con palos. El hombre pudo correr algunos metros, pero fue nuevamente alcanzado por el violento y encolerizado grupo. Otros vecinos que no estaban al tanto de lo que pasaba y vieron la casa en llamas dieron aviso a los Bomberos.
Una vez que arribó el camión de Bomberos, el hombre logró llegar hasta el sitio donde estaba estacionado y se metió en la cabina para refugiarse pidiendo auxilio a gritos.
Los uniformados mantuvieron una tensa charla con los vecinos tratando de que se calmaran. Finalmente la Policía lo ingresó a un patrullero y lo sacó del barrio para trasladarlo a un centro asistencial.
El informe de bomberos deberá definir la forma en que comenzó el incendio y podría configurarse delito. El hombre acusado de abuso sexual dijo que no puede reconocer a quienes lo golpearon porque era de noche.