Artistas reciben a los Beckham con un despliegue de elegancia

Fiesta. Fue realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Angeles

LOS ANGELES AP-EFE

La fiesta fue anunciada a todas luces y con bastante anticipación. Tom Cruise y Katie Holmes habían tomado la responsabilidad de organizarla, para presentar a sus amigos David y Victoria Beckham, recién mudados a Los Angeles.

La iniciativa de Cruise enseguida encontró adeptos y colaboradores entusiastas. Es que David Beckham atrae a tantas estrellas de Hollywood como a jugadores rivales en el fútbol.

Una cantidad apreciable de ganadores de premios Oscar y luminarias del mundo del entretenimiento acudieron el domingo a lo que fue considerada como la fiesta oficial de bienvenida en Los Angeles para el astro del balompié internacional y su esposa, la cantante Victoria.

La lista de asistentes -sólo con invitación en mano- fue larga y significativa para la gran fiesta en la galería Contemporánea Geffen en el Museo de Arte Contemporáneo, que tuvo como co-anfitriones a los actores Tom Cruise y Will Smith.

El cineasta Ron Howard (el director de Una mente brillante y El luchador), y el productor Brian Grazer estuvieron entre los primeros que llegaron. Brooke Shields y Eva Longoria -estrella de Amas de casa desesperadas- también estaban presentes al igual que el creador de American Idol Simon Fuller, quien representó al grupo cantante de pop Spice Girls que lanzó a la fama a Victoria Beckham.

Wesley Snipes y Quincy Jones también participaron en la bienvenida al astro del fútbol, al igual que Bruce Willis, Demi Moore y Ashton Kutcher. Vivica Fox también asistió. Entre los invitados esperados figuraban asimismo George Clooney, Oprah Winfrey y el director Steven Spielberg.

Los Beckham llegaron con Cruise, acompañado de su esposa Katie Holmes, y con Smith, también al lado de su esposa Jada Pinkett Smith.

Cruise voló a la fiesta desde Alemania, donde hace pocos días comenzó a filmar su nueva película Valkyrie. Esa película con producción de gran porte, forma parte con otras, del relanzamiento del actor que había quedado malherido luego de la ruptura del contrato que lo unía con la Paramount, tras el tropiezo sufrido por Misión imposible 3.

En el menú ofrecido figuraban platos típicos de la cocina británica, como salchicas con puré de papas, así como hamburguesas con papas fritas y ensaladas.

Para el matrimonio británico de los Beckham, el encuentro planificado por su amigo fue una manera muy importante de saborear por primera vez el ambiente más exportado de las celebridades en Hollywood.

Pero lo que empieza a vivir el jugador en las canchas tampoco está exento de todos los ritos que se acostumbra dar a una estrella de cine. Un día antes de la fiesta, David Beckham había empezado su lucha por convertir a Estados Unidos en un país amante del fútbol, con una presentación bastante descolorida, que duró apenas 12 minutos, en su debut con el Galaxy de Los Angeles. Por esa misión podría ganar 250 millones de dólares durante su contrato de cinco años.

Beckham entró al encuentro amistoso contra el Chelsea a los 78 minutos, trotando por la cancha en medio de vítores y un mar de luces de las cámaras que captaban su imagen, ante un lleno total en el estadio Home Depot Center, de 27.000 asientos.

"La atmósfera es increíble", dijo luego de la victoria de 1-0 del Chelsea el sábado. "Me hizo sentir por momentos un poco avergonzado". El mediocampista de 32 años se pasó sin embargo la mayor parte del encuentro en la banca, ante una constante molestia causada por una lesión en el tobillo.

La pareja está preocupada por los fotógrafos

"El fútbol para mí jamás ha sido algo que hago por el dinero", dijo David Beckham, en larga entrevista que publicó ayer el diario USA Today, después que el británico jugara 16 minutos en su debut con el Galaxy.

El futbolista y su esposa son objeto de la atención de la prensa sensacionalista. Según contó Beckham a USA Today, si salían a cenar "había cuatro o cinco automóviles de los fotógrafos que nos seguían. En Los Angeles, la otra noche, había 47", añadió. "No es broma. A veces me pongo nervioso, no por mí sino porque cruzan aún con la luz roja, y uno ve venir que en cualquier momento ocurra un accidente". La persecución de los fotógrafos puede ser agobiante dijo y agregó que no debe malinterpretarse el gesto adusto con que casi siempre aparece Victoria.

Una cita para unir al cine con el fútbol

TomKat

Desde un primer momento se pusieron al frente de todo y aunque él recién había empezado a filmar en Berlín, voló hacia Los Angeles para recibir al amigo que llegaba desde la capital española.

Ron y Brian

En la vidriera del encuentro ni siquiera faltaron los directores y productores. Fue el caso de Ron Howard (el de Una mente que brilla) y el múltiple Brian Grazer. También estuvo Steven Spielberg.

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