Jorge Savia
Eran las 19:30 y, para ir poniendo uno de los toques de distinción que caracterizan al salón "ibiza" de punta cala, dos integrantes del personal de servicio del lugar salieron y, con sendos yesqueros en mano, encendieron los pebeteros que hay a ambos lados del sendero que conduce desde la calle hasta la puerta de entrada.
Exactamente 24` más tarde, llegó la Jeep 4 x 4 Hummer -dicen que la fabrica la GM y en una igual anda el policía que protagoniza la serial CSI en Miami-, de la que baja- ron el "Chino", su esposa Lorena, y los hijos de ambos: Natalie, de 7 años, y Jeremías, que va de 3 para cuatro.
Distendidos, con los rostros pintados y disfrazados de piratas, o corsarios, los Recoba arribaron antes que ningún invitado, lo que dio tiempo a que el "Chino" abundara un poco más sobre su decisión de dejar la selección dirigida por el maestro Tabárez: "Te repito, no tiene nada que ver el técnico, porque yo ya tomé una decisión igual y el entrenador era Fossati. Te digo más, tampoco es porque llegué y escuché todo lo que se dijo y se sigue diciendo del chárter".
En efecto, consultado expresamente al respecto, el jugador insistió en que "si no hubiera pasado esto del avión, igual yo ya tenía resuelto dar un paso al costado. Lo tenía en la cabeza, bah... lo pensaba", aunque reconoció que la polémica surgida por el chárter agregó alguna pesa más en la balanza: "Fijate que se dijo (el Dr. Corbo) que pagamos el chárter para venirnos desde Caracas, pero cuando pusimos plata del bolsillo nuestro, hace poco para ir en Primera y llegar en mejores condiciones de defender a la selección en Australia, nadie dijo nada, ni una palabra".
Por último, el "corsario" abordó su futuro inmediato, anunciando que "me voy a Italia el martes", dejando entrever que lo más probable es que venga a jugar a Buenos Aires -River Plate, acaso- y comentando que "no sé si le comunicaré (a Tabárez) mi decisión antes que me vaya; voy a ver... si puedo, le hablo".