ANA PAIS
Parte del Centro y Cordón estuvieron ayer todo el día sin agua. La esquina de 18 y Ejido amaneció anegada. Se rompió un caño de 15 pulgadas (380 mm) perteneciente a la línea troncal de la zona: el manantial representó una enorme pérdida de agua.
Quienes madrugaron en el feriado se encontraron con una situación inusual: del carril de 18 de Julio que está contra la IMM nacía una pequeña catarata. El agua salía de una rajadura en el pavimento y entre algunas baldosas de la explanada, para bajar luego por Constituyente y Santiago de Chile.
A la hora 5.30 OSE recibió la primera denuncia, pero el equipo empezó a trabajar a las 9 de la mañana, después de cortar el agua en la zona delimitada por Tacuarembó, Lorenzo Carnelli, Canelones, Paraguay, 18 de Julio y Uruguay.
"La red tiene llaves en distintos puntos; hay que ir cerrando las más cercanas al lugar de la ruptura para que no haya presión allí y se pueda trabajar", explicó Gustavo Lorenzo, subgerente de la Gerencia Metropolitana de OSE.
Como se trataba de una línea troncal, es decir, una tubería de más de 10 pulgadas, el equipo de líneas de aducción llegó con toda la infraestructura. Eran más de 20 funcionarios con tres máquinas retroexcavadoras (una para romper el pavimento y dos para sacar el material), un grupo electrógeno para generar energía y un camión que transportaba los materiales. Después de más de 9 horas de trabajo entre el lodazal, el caño nuevo estaba en su lugar.
Otros problemas subterráneos: gas y electricidad
El caño que se encuentra a casi dos metros bajo el pavimento de 18 de Julio y Ejido, tiene más de 100 años. Sin embargo, el quiebre fue una consecuencia directa del frío.
"Con las variaciones de temperatura, el caño se dilata -indicó el jefe de líneas de aducción de OSE, José Lema-. Además, en la madrugada de los feriados se suman todas las condiciones: es la hora y el día de menor consumo y mayor presión. La prueba está en que la última vez que se rompió fue un 1° de mayo".
A escasos metros de donde se rompió ayer, ese mismo caño sufrió su última avería el Día de los Trabajadores de 1997.
Según el presidente de OSE, Carlos Colacce, todos los días hay rupturas de caños. "En este caso se actuó con mayor rapidez porque se trataba de una línea importante", y agregó: "Por suerte fue un feriado, cuando hay poca actividad en las oficinas, restaurantes y comercios del Centro".
Los edificios y hoteles que tenían tanque de agua no sufrieron las consecuencias del corte. Por otra parte, un camión cisterna abasteció sanatorios, centro de diálisis y algún hotel de la zona, por ejemplo, el Oxford. El resto de los hogares y locales llenaron bidones en lo de los vecinos o utilizaron agua mineral para sus quehaceres. Diego Mato de la pizzería El Gaucho dijo: "No tuvimos más remedio que usar agua Salus. Igual no es mucho lo que se precisa porque los festivos no se trabaja mucho. Ahora nuestro principal problema es que no tenemos café".
El pozo quedó tapado y balizado hasta esta mañana, momento en que se estima que pondrán el pavimento.
El caño que se rompió en 18 de Julio y Ejido es de hierro fundido, fue instalado a fines del siglo XIX y se rompió dos veces en los últimos 10 años. A tan solo una cuadra de allí, a la altura del Monumento al Gaucho, los caños son de hierro dúctil y fueron cambiados a principios de la década de 1970, cuando se hizo a nuevo el pavimento de la principal avenida hasta la altura del Obelisco.
"No se hace mantenimiento a los caños enterrados bajo las calles. Sólo a las cañerías importantes que vienen de Aguas Corrientes y a las válvulas o similares que tienen accesos directos a través de cámaras", explicó Gustavo Lorenzo, de OSE, y agregó: "No justifica cambiarlos a menos que la IMM decida reemplazar el pavimento y ahí aprovecharíamos para renovarlos".
Hace pocas semanas, en la misma esquina, pero en la tarde de un día hábil, se produjo otro incidente subterráneo: una explosión de gas hizo saltar al menos dos tapas de la calle.
El estallido provocó alteraciones en la red eléctrica que abastece a los semáforos céntricos: las luces de tránsito se bloquearon por un rato. Personal de Gaseba inspeccionó las cañerías y reparó la pérdida el mismo día.