María Julia Pou
Estoy pasando cinco días en la isla de Fuerteventura, una de las Islas Canarias. No se trata de una simple vacación destinada a disfrutar de las bellezas de esta parte del mundo ni un mero escape del frío invierno del sur. Asisto a una experiencia de interconexión de conocimiento e inteligencia que quiero compartir con nuestros lectores. Organizada por la Universidad de Las Canarias (?), se lleva a cabo por tercera vez consecutiva un Campus universitario denominado Excelencia 2007. Esta edición de esa convocatoria tiene un solo tema para desarrollar que es el de África, sus problemas y las soluciones a ellos. No comentaré este puntual motivo para la reunión, sino su funcionamiento, los diversos asistentes y el espíritu que reina en esta tan variopinta reunión.
Uno de los lemas de la convocatoria es "Los que son y los que serán", aludiendo a que se reúnen, discurren y discuten en las diferentes salas tanto una media docena de premios Nobel como estudiantes a punto de finalizar sus carreras. Estos últimos han sido estrictamente seleccionados. Se presentó el triple de aspirantes y cada uno debió de hacer llegar un proyecto científico o cultural y fue seleccionado por expertos. Son chicas y chicos jóvenes, llenos de alegría y buena onda, son como cualquiera de nuestros hijos, a esa común calidad agregan el deseo de saber más, de cultivar su intelecto y a ello destinan una semana de sus vacaciones. Los premios Nobel retoman contacto con jóvenes alumnos, salen de sus tan abstrusos temas para ingresar en campos como "Los científicos: la responsabilidad de nuestros días". Este tema lo desarrolla el Sr. Ricard Ernst, premio Nobel de Química que se mueve en el complicado tema de la resonancia magnética y de sus aplicaciones a la medicina, el tema de las moléculas y su uso para fines médicos, es decir algo muy concreto y complejo. Simplemente, también él usa una parte de sus vacaciones para compartir experiencia de vida con el otro extremo de la misma.
Son cuatro las áreas de actividad: Salud, Educación, Medio Ambiente e Innovación y Desarrollo y Sostenibilidad. Es difícil elegir a qué aula integrarse. Podemos optar la energía solar en las costas de África o el cambio de deuda por salud para países pobres. La verdad sobre los biocombustibles o desarrollo del turismo global. Por supuesto que entre una sesión y otra uno de los subproductos de esta concentración de talento y juventud es la posibilidad de charlar de manera muy informal con los sabios y los chicos. Conocer esta gente realmente excepcional que nos renueva el placer del contacto con gentes de todo el mundo, dedicados a cien temas diferentes pero que comparten con simpatía, escuchan con paciencia y proyectan con esperanza. Los futuros líderes de Europa y África, saltan por encima de barreras de todo tipo y se entusiasman con hacer un mundo nuevo, más justo y más próspero. Luego, a la hora del recreo, del descanso, vuelven los jóvenes a su bullicio y los matrimonios más veteranos a nuestra charla con amigos… viejo y recientes. En un aparte recibimos un regalo: se acerca Aaron Ciechanover, Premio Nobel que visitara Montevideo el año pasado y nos recuerda su experiencia entre nosotros y manifiesta su deseo de volver para ayudar al crecimiento científico en nuestro país; le tomamos la palabra y lo comprometemos a ello.
Estamos pues en el Campus de la Excelencia, de los que fueron mejores y de los que lo quieren ser.