SAN CRISTÓBAL ENVIADO
De micrófono en micrófono. A un paso inusual para la velocidad que desplegó en la cancha, así avanzó por la zona mixta del estadio el "Cebolla" Cristian Rodríguez. "Fuimos superiores. En el primer tiempo hubo más marca y nosotros no pudimos concretar las oportunidades generadas. Luego se abrió más y logramos la diferencia. Hemos superado una batalla, pero vamos a mantener la humildad, porque hay que seguir adelante y no quedarse en esto".
Al destacar virtudes, señaló: "lo bueno es que se pudo jugar mejor con la pelota y que recuperamos la contundencia. Ahora viene Brasil, pero yo confío en los muchachos y estamos fuertes para lo que sea".
En lo que respecta al esfuerzo desplegado, el "Cebolla" fue transparente: "cuando llegué al vestuario estaba arruinado físicamente, pero contento por la entrega de todos. Traté de dar el máximo, como siempre, y por suerte en lo personal pude hacer un gol, que se lo dedico a toda la gente de mi país, de Juan Lacaze y especialmente a mi familia".
Para describir el grado de agotamiento que tenía, el jugador de Paris Saint Germain contó la anécdota de cómo fue la celebración de su gol (a los 86 minutos) junto a Diego Forlán. "La verdad es que estaba tan cansado que no pude ni festejar. Le dije a Diego: `quedate acá que estoy muerto, ni te muevas`", señaló.
Para Cristian Rodríguez lo más resaltable no fue su gran rendimiento ni el lucimiento de otros compañeros. "Lo grandioso es que todos rindieron al máximo y se logró con el esfuerzo del equipo, hasta de los muchachos que estuvieron en el banco y apoyaron. Esto es un grupo y vamos todos en busca del mismo objetivo, que es llegar lo más alto posible", indicó.
El "Cebolla" no se anima a decir que están para ser campeones, pero le sobra fe. "Si le ganamos a Brasil puede pasar cualquier cosa", sostuvo.