JOSÉ MASTANDREA
- ¿Cómo definiría éste, su primer día de trabajo al frente del plantel principal de Peñarol?
- Como un día feliz. Esta es mi casa, acabo de cumplir un sueño, el sueño de mi familia, de mi gente y eso es lo que más rescato. Aquí empecé a dar mis primeros pasos, recorría Los Aromos de la mano de mi padre (Roberto) y eso no se puede borrar así nomás. Después recordé mis días de jugador, cuando iba y venía por el andarivel derecho...
- ¿Y si lo tuviera que recordar por algo en especial?
- Porque vinieron mis hijos y mis sobrinos...
- ¿Qué fue lo que le dijo al plantel antes de entrenar?
- Que soy de hablar poco. Que los voy a evaluar a todos. Unos van a quedar y otros no. Esto es así. No hay misterios, ojalá hubiese tenido un técnico que el primer día de trabajo me hablara de frente y me dijera estas cosas. Me pongo en la piel del jugador y sé que es lo mejor.
- ¿Qué características tiene que tener el jugador para que Matosas le dé el visto bueno?
- Tiene que tener personalidad, temple, porque no es fácil jugar en Peñarol. No todo el mundo puede cargar con la historia de esta camiseta. Pero además de temple y personalidad tiene que tener técnica, tiene que saber jugar y pasarle la pelota a los que tienen el mismo color de camiseta. A mí me gustan los que meten, pero tienen que jugar bien al fútbol.
- ¿Hay que "meter un poco más de..." como canta la hinchada?
- Jugando en Peñarol la testosterona está asegurada. Yo creo que si alguno tiene el nivel bajo no juega. Eso es claro.
- ¿Cómo hará para motivar a un grupo que terminó golpeado por no haber podido ganar nada?
- Jugar en Peñarol ya de por sí es una motivación. El que no esté motivado que me lo diga y que se vaya. Esto es sencillo, no hay ningún misterio. Yo no tengo que motivarlos, tengo que contagiarles mi idea futbolística para que la puedan llevar a cabo en la cancha.
- ¿Es cierto que habló con Juan Castillo y Antonio Pacheco?
- Sí. Juan (Castillo) me dijo que podía haber una posibilidad del exterior y yo le dije que no era lo mismo irse de Peñarol perdiendo que ganando, que se le iban a abrir muchas puertas que ahora y creo que está más para quedarse que para irse. Y con el "Tony" tuve una charla muy linda. Me dijo que quería volver, que esta era su casa y que se acordaba de mí de aquel equipo campeón del 87. Hasta le pregunté si quería venir a jugar con la número 8.
- ¿Piensa hablar con algún otro futbolista?
- Sí, voy a hablar con Darío Rodríguez. Sé que quiere volver y para mí es muy importante. A él y a Castillo los quiero sí o sí. Quiero formar una columna vertebral fuerte, con personalidad, con experiencia. Darío es un líder, es fundamental.
- ¿Desde que se supo que usted iba a dirigir a Peñarol se habló mucho de la llegada de Ignacio González, lo quiere?
- ¿Y quién no lo querría en su equipo? Es un jugador que cualquier técnico pretende... pero eso ya no depende de mí.
- También se dijo que podía llegar el "Pato" Sosa, que era un jugador que pretendía si quedaba libre de Nacional.
- (Silencio) A mí me gustan los "cinco" que mueven bien la pelota, que la manejan bien...
- Pero no contestó la pregunta...
- (Sonrisa) Ahhhh... yo creo que sí, que la contesté.
- ¿Hay plazo para que se termine de conformar el plantel?
- Me gustaría irme con todos los refuerzos el domingo a Punta del Este.