HORACIO VAROLI
Esperar un ómnibus a medianoche en Montevideo no sólo es cuestión de (mucho) tiempo, sino también de suerte: los carteles que indican los horarios nocturnos están desactualizados. Esta desinteligencia se suma a otras críticas al servicio.
Jueves a las 0.15 de la mañana, con frío, en la parada de Pereira y Berro. Según el cartelito, el 62 a Ciudad Vieja pasa en cinco minutos. Comienza la espera.
En la parada no hay otra persona más que yo. Le pregunto a un taxista que está detenido en la misma esquina si vio pasar al 62 y me dice que no. Para matar el tiempo me entretengo con la radio y busco otro programa para escuchar, miro la gente que está adentro del boliche, camino de un lado a otro sin motivo, vuelvo a mover el dial… Ya debe estar por llegar, pienso.
Pasaron los cinco minutos y nada. Pasaron 10 y tampoco. No hay que perder la paciencia, siempre hay que dar esos 15 minutos de tolerancia, así que sigo esperando.
Vuelvo a mirar el cartel de la parada y confirmo que pasa a las 0.20. Miro el reloj: son las 0.53 y no pasó.
Para ahorrar tiempo de lectura, el ómnibus pasó a la hora 1.02. Según dijeron en la terminal de Kibón, el horario se cumplió como está establecido "desde hace más de un año". "Lo que pasa es que los carteles no están actualizados".
Resulta que esto es cierto. La cartelería de las paradas tiene "muchos años" y está desactualizada, reconoció Gonzalo de Toro, director de Tránsito y Transporte de la Intendencia de Montevideo. No sólo en cuanto a los horarios, sino también los recorridos de algunas líneas.
La comuna abrirá una licitación para la construcción de nuevos refugios peatonales, donde se incluye la renovación de los carteles. Incluso podría haber paneles electrónicos. Los pliegos ya están hechos.
Este asunto de los carteles bien puede sumarse ahora a las críticas que los usuarios hacen al servicio nocturno de transporte colectivo.
El propio de Toro afirma que "no es bueno" y que "mejorarlo es muy difícil". "En ninguna parte del mundo han logrado solucionarlo. En todos lados está de regular para abajo", dijo.
En Montevideo los principales reclamos de los usuarios van por el incumplimiento de los horarios y por mayor cantidad de frecuencias entre las 22 y las 5 de la mañana. "Estuve una hora y media esperando un ómnibus y me tuve que tomar un taxi", es una de las frases que se repite en los llamados que recibe la IMM.
Las empresas, por su parte, dicen que los servicios se cumplen al 100% pese a que son deficitarios en el horario de la noche: hacen largos recorridos y se venden muy pocos boletos.
Las acusaciones de los usuarios chocan contra la palabra de las empresas. La IMM, que es la que debería controlar los servicios, no tiene recursos humanos ni materiales para hacerlo aunque sí tiene reglamentadas las multas que debe cobrar ante un incumplimiento.
Recién con la incorporación de la tecnología el control podrá ser más efectivo. El nuevo sistema de posicionamiento satelital (GPS) permitirá saber por dónde van los ómnibus, si llegan en hora a las paradas y con cuántos pasajeros. "Nos va a dar un panorama más claro de dónde sube la gente y las necesidades de la gente; puede dar elementos para un cambio en caso de que haya demanda insatisfecha. Lo que hay que ver es si es posible, incluso hasta por los costos que tiene", expresó de Toro.
DEFICITARIO. De las 140 líneas que circulan por Montevideo todos los días, 66 tienen servicio nocturno; algunas con más frecuencia que otras.
"Es un porcentaje alto", según el director de Tránsito.
La mayoría son de la empresa Cutcsa. Para hacerse una idea, la venta de boletos en ese horario representa un 2% de la recaudación total en el mes.
"Sacando viernes y sábados que hay más movimiento de gente, hay nocturnos que venden 15 boletos en todo el turno. Con eso no se puede cubrir el pago de personal, que en algunos casos es chofer y guarda, ni da para cubrir parte del gasoil", dijo Juan Antonio Salgado, presidente de Cutcsa.
Tanto que hay empresas que empezaron a usar micros con conductor-cobrador para reducir los gastos.
"Si se supone que un bus, al cabo de un día, vende una media de 500 boletos y el nocturno vende en el orden de 50 boletos, está claramente expresada la pérdida", dijo Walter Pisciotano, de COME.
"Hay turnos en la noche que recaudan entre $ 800 y $ 1.500 haciendo recorridos largos", dijo Walter Rivero, de la empresa Raincoop.
En este sentido, para las compañías de transporte el horario nocturno es un compromiso social antes que un negocio. "Tratamos de cumplir porque entendemos que es una necesidad para la población", dijo Sergio Rocca, presidente de UCOT.
Una posible solución para hacer más redituable el servicio es una mejora en la coordinación de las líneas. Por ejemplo, hacer que dos líneas que prestan el servicio nocturno prácticamente por la misma ruta, no lo hagan al mismo tiempo.
"Las empresas fueron cambiando los horarios y hay distintos tipos de situaciones que hacen que no esté como la Intendencia lo quería", explicó Eduardo Sánchez, jefe de tránsito de la empresa Coetc.
Para eso también será útil la tecnología. El sistema permitirá reordenar algunas líneas y fortalecer algunas zonas que hoy podrían no estar bien atendidas. Una posibilidad es establecer un circuito fluido en avenidas troncales que, adecuando los horarios, permita hacer trasbordos con otras líneas hacia los distintos barrios.
Eso implica que el pasajero tenga que bajarse de un coche y subirse en otro, cosa que a la gente mucho no le gusta.
"Si queremos mejoras en algunas cosas tenemos que sacrificar otras", dijo de Toro.
Aunque la tecnología es un hecho, por ahora las máquinas no están en Uruguay y su instalación sigue demorando.
La Intendencia pretende hacer las primeras pruebas en las líneas diferenciales a partir del mes de septiembre. Al mismo tiempo se irían instalando los equipos en todas las unidades del sistema de transporte. En principio, la idea es tener el equipamiento funcionando antes de fin de año.
Y tome nota: el nuevo horario nocturno de la línea 62 desde Kibón a Ciudad Vieja es 22.30, 23.42, 0.56 y 2.13.
La voz de los pasajeros
Gerardo | 27 años
"Hay barrios complicados. Los interdepartamentales creo que funcionan mejor. Yo trabajo en una empresa de seguridad y sé de guardias que se toman el bondi muy tarde en la noche y se les complica. He tenido algunas dificultades".
Andrea | 30 años
"Un desastre. Nunca aparecen o si aparecen no lo hacen en los horarios que supuestamente deberían venir. Me ha tocado de quedarme esperando. Habría que instrumentar algo que uno pueda confiar de que va a pasar"
Eduardo | 37 años
"No sé si el servicio es bueno o malo. Sí considero que algunas líneas deberían tener más frecuencias, como ser el 100, el 115, que se ven pasar poco. Afortunadamente nunca tuve que quedarme demasiado tiempo esperando".
Hasta 16 viajes en dos horas
La Intendencia ya aprobó una serie de boletos que funcionarán cuando se implemente la tecnología en el transporte. El más llamativo es el "boleto de dos horas", que permite hacer hasta 16 viajes en ese lapso de tiempo combinando líneas de cualquier empresa. Vale lo mismo que un "boleto Montevideo": $ 19,50.
"Es un boleto que en la noche puede funcionar perfectamente", dijo de Toro.
Otro es el boleto "común", que costará $ 15,50, donde el pasajero podrá hacer dos viajes en una misma empresa en menos de una hora. En caso de llegar a una terminal, amplía el tiempo a dos horas y se gana la posibilidad de un tercer viaje en otra empresa.
La edila colorada Glenda Rondán realizó un llamado a sala al director de Tránsito para que explique: "la inminente reforma en el sistema de transporte capitalino"; "las múltiples interrogantes que preocupan a los integrantes del Cuerpo respecto a Autoparque" y la "contratación de la empresa japonesa que está realizando la encuesta de hogares referente al sistema de transporte". De Toro asistirá hoy.