Investigan vínculos de 4 casas de cambio con la mafia rusa

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Bloomberg

E. BARRENECHE / G. TRINIDAD

La Justicia Penal y un equipo de la Junta de Drogas investigan a cuatro casas de cambios que realizaron transacciones para una organización brasileña vinculada a la mafia rusa. La banda ingresó a Uruguay U$S 30 millones en efectivo y en oro, ilegalmente.

En la tarde de ayer, unos 140 efectivos norteños capturaron a 19 cambistas clandestinos de las ciudades de San Pablo, Porto Alegre, Canoas, Sapucaia y Pelotas que enviaban remesas de dinero en forma ilegal a Uruguay. Los procedimientos policiales se denominaron "Operación Rusia" -por la nacionalidad de varios integrantes de la gavilla- e involucró a unos 140 agentes de Rio Grande do Sul y San Pablo.

La "Operación Rusia" condujo a la detención de 19 personas -16 en el estado de Rio Grande do Sul y tres en San Pablo- y al decomiso de 23 kilos de oro, de 303.000 reales (unos U$S 152.000), 11 automóviles, un revólver calibre 32, computadoras y documentos.

Según informó la Oficina de Comunicación Social de la Policía Federal brasileña, los cambistas norteños enviaron a casas de cambios de Montevideo un promedio de U$S 800.000 mensuales en los últimos cuatro años. Ese dinero se generaba mediante estafas realizadas por la banda a organizaciones religiosas y educativas de Brasil y por otros crímenes cometidos por la mafia rusa en la región como extorsiones, secuestros o trata de blancas.

Las investigaciones de la Unidad de Represión a Crímenes Financieros de la Policía Federal, dirigidas por el comisario Alexandre Isbarroba, constataron que el dinero era reunido por los cambistas ilegales en Porto Alegre y San Pablo y luego enviado a Uruguay en autos lujosos con compartimientos ocultos. Ingresaban por Rivera, Chuy y Río Branco.

Fuentes de la Junta Nacional de Drogas (JND) señalaron que los cambios investigados no habrían declarado al Banco Central (BCU) las transacciones. La normativa contra el delito de lavado de dinero obliga a las instituciones financieras y bancarias a declarar al Estado uruguayo cualquier movimiento que supere los U$S 10.000.

Tras enterarse de las investigaciones brasileñas a una banda de cambistas norteños, un equipo de técnicos y especialistas de lavado de dinero de la Junta Nacional de Drogas comenzó a reunir información sobre el accionar delictivo de esta gavilla en coordinación con la Justicia Penal, afirmaron a El País miembros de ese grupo.

El principal escollo para los investigadores uruguayos fue el origen del dinero. Es que el ingreso no declarado de dinero no es considerado un delito en Uruguay como sí ocurre en otros países. En territorio uruguayo, el propietario de esa remesa paga una multa dispuesta por el Banco Central y evita que su dinero sea decomisado.

Sin embargo, si el origen de esos fondos fue un delito precedente como el tráfico de drogas, por ejemplo, la Justicia Penal uruguaya podrá actuar. En el caso brasileño, la Policía Federal probó que el dinero enviado a Uruguay provenía de estafas y otros crímenes que se cometían desde hace cuatro años. Ello permitirá que un magistrado de Montevideo pueda intervenir en la causa.

ESPECIALISTAS. En la década de los 80, en la entonces Unión Soviética operaban 40 grandes organizaciones delictivas. Con la caída de la URSS, el número trepó en forma vertiginosa, según informó el portal argentino de noticias "Offnews" citando fuentes de Interpol.

En este momento operan en Rusia entre 8.000 y 10.000 bandas que reúnen a unos 100.000 delincuentes. Esta red criminal controla 40.000 empresas y más de 500 bancos. El 70% de las gavillas se dedican a los delitos económicos y el resto a la delincuencia común. "Las bandas mafiosas rusas tienen contactos en decenas de países", señala Nikolai Ovchinnikov, jerarca del Ministerio del Interior ruso.

EXPEDIENTES. Según informaron a El País fuentes de la Policía Federal, la investigación del Núcleo de Represión a Crímenes Financieros (Nufin) comenzó en marzo de 2006 y descubrió que empresas de Rio Grande do Sul actuaban como instituciones financieras sin autorización del Banco Central de Brasil. Estas firmas captaban clientes -la mayoría son organizaciones sociales- que deseaban obtener rentas de inversiones realizadas en Brasil.

Para la Policía Federal, esas instituciones no sabían que estaban depositando su dinero en manos de una mafia y se enteraron que algo andaba mal cuando dejaron de cobrar intereses por los fondos invertidos.

Las autoridades uruguayas y brasileñas no revelaron los nombres de los cambios investigados en Montevideo, aunque señalaron que se trata de importantes firmas de plaza.

El jueves 7, uno de los líderes de la organización, Alexander Dzioubanov y su segundo Juan Rodríguez do Carmo fueron detenidos por la Policía Federal en la ciudad brasileña de Yaguarón cuando transportaban U$S 200.000 ocultos en un auto BMW.

El retén policial fue realizado sobre el puente que une Río Branco y Yaguarón, a pocos metros de la frontera con Uruguay.

Estafas: La banda recibía inversiones de instituciones y se quedaba con el dinero

Esperan más datos

Ricardo Gil Iribarne, director de Prevención de Lavado de Activos de la Junta Nacional de Drogas, dijo a El País que espera recibir información de la Policía Federal de Brasil para analizar la veracidad de las acusaciones existentes contra cuatro cambios que operan en Montevideo. "No nos vamos a manejar por trascendidos de la prensa brasileña", dijo.

Policía detecta ingresos de dinero desde Argentina

Entre el 21 de mayo y el miércoles 13 de este mes, ciudadanos argentinos trataron de ingresar U$S 1,5 millones por Colonia sin declarar.

El primero de los casos fue el de un argentino que traía 424.925 pesos argentinos envueltos en papel de diario debajo del asiento de su vehículo. Dijo a los funcionarios policiales que realizaría transacciones cambiarias en Montevideo.

El segundo caso fue de un uruguayo inspeccionado en el Puerto de Colonia, que traía entre sus ropas y alrededor de su cuerpo, atados a las piernas, 308.000 pesos argentinos.

En los primeros días de junio, un argentino pretendió ingresar a Uruguay unos U$S 100.000 que ocultó en un gato hidráulico que colocó debajo del asiento de su camioneta. Los fajos de billetes estaban envueltos en diarios.

El sábado 10, una mujer de nacionalidad argentina intentó entrar U$S 50.000 disimulados debajo de sus ropas.

En la madrugada del martes 12, los funcionarios policiales le incautaron a un uruguayo una suma de U$S 64.000 y$ 240.000 no declarados.

Ninguna de estas personas fue procesada. Se cobraron multas por no declarar el dinero y los autos fueron devueltos.

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