Fray Bentos | DANIEL ROJAS
Seis meses después del inicio del bloqueo a causa de la construcción de la planta de Botnia, las protestas parece que no tendrán fin. Las consecuencias para la economía uruguaya muestran un daño evidente.
El intendente de Río Negro, Omar Lafluf dijo a El País que como consecuencia de los 280 días de bloqueo, que se cuentan entre el actual y el anterior que se extendió durante 100 días, más de un millón de personas dejó de ingresar a Uruguay por el puente Fray Bentos Puerto Unzué.
Así las cosas, cumplió ayer seis meses el corte ininterrumpido dispuesto por la Asamblea Ambiental Ciudadana de Gualeguaychú sobre la ruta Nº 136, en rechazo a la instalación de la papelera Botnia en la ciudad de Fray Bentos.
El corte en el Km. 28 de la ruta 136 se mantiene incambiado desde el 20 de noviembre de 2006. También este fin de semana cortaron los pasos de Colón y Concordia hacia Paysandú y Salto respectivamente.
Los piqueteros dicen que seguirán allí hasta que se vaya Botnia y están convencidos de que lograrán su objetivo, aún viendo como la planta está prácticamente terminada.
Mirando Botnia desde el puente, la conocida activista Nelly Piva dijo a El País: "No nos importa los millones de dólares enterrados allí" .
Conocida como la Pacha-mama, la asambleísta dijo que "Botnia no va a funcionar porque Gualeguaychú no se lo va a permitir. Esto no tiene nada que ver con la hermandad de los pueblos. Quiero seguir disfrutando de las costas uruguayas, de la calidez de su gente y sus productos. Con Botnia todo desaparecerá", sostuvo.
Una tarde soleada acompañó a los 400 activistas que volvieron a manifestarse sobre la estructura del puente internacional Fray Bentos Puerto Unzué, para festejar el medio año de corte ininterrumpido.
José Pouler, ex coordinador de la asamblea señaló a El País que "más que bloquear a Uruguay, es instalar una movilización social sobre la ruta, para dar a entender que este corte es porque hay un pedido insatisfecho como la relocalización de Botnia".
A escasos 200 metros de la frontera uruguaya y ante la atenta mirada de un grupo de gendarmes, los manifestan- tes entrerrianos realizaron la asamblea de los domingos.
En esta oportunidad se analizaron los puntos de un próximo encuentro con Alberto Fernández, Jefe de Gabinete argentino.
El grupo de Arroyo Verde, quiere asegurarse de la posición que llevará Argentina a la próxima instancia de diálogo prevista para el 29 de mayo en Nueva York.
REFUGIO TERMINADO. Pouler se mostró escéptico ante el resultado del encuentro: "No tenemos mucha expectativa por lo que está trascendiendo en los distintos medios. Se trataría de una dilación en el tiempo, lo mismo que el grupo técnico de alto nivel que estuvo 6 meses reunidos para dar conclusiones cada uno por su lado y que no condujeron a nada. Afortunadamente el canciller (Jorge) Taiana dijo el jueves que en Nueva York, se insistirá con la relocalización de la planta. No obstante eso, pedimos una audiencia a Alberto Fernández para poner en claro otros puntos en los que seguimos teniendo dudas".
En el bastión de la lucha anti celulosa, la infraestructura del piquete sigue avanzando. En una semana, la "trinchera" de Arroyo Verd e contará con el "refugio". Se trata de una edificación de material construida a poco más de un metro de la propia ruta.
El "fuerte" como le llaman algunos, permitirá reunir a unas 50 personas de modo de que el corte no se vea diezmado por el "duro" invierno.
Luis Román, portavoz del grupo ambientalista, sostuvo que mañana martes 22 se reunirán para decidir nuevas medidas de acción directa en consonancia con el fin de semana largo que se avecina.
"El balance de lo que ha ocurrido desde el 20 de noviembre a esta parte es bueno desde el punto de vista que todo ha superado nuestras expectativas", dijo la asambleísta Susana Padín.
"Ni nosotros pensábamos que la ruta iba a permanecer bloqueada durante seis meses", añadió. Los pobladores de este lado del río tampoco.
Máxima seguridad
Una vez que fue conocida la autorización de la asamblea para las llamadas "acciones secretas", tanto la Gendarmería argentina como la Prefectura Nacional Naval (PNN) de Uruguay resolvieron reforzar la seguridad en el paso fronterizo. En el caso de Uruguay, el prefecto Edgardo Costa citó a todos sus efectivos, incluso los que estaban gozando de licencia para reforzar los "cuadros" en el tendido binacional.
La Jefatura de Río Negro también hizo lo suyo. El comando desplegó sigilosamente más de una decena de policías en el perímetro de la planta de Botnia.
Prefectura dispuso que durante varios días, se monte un puesto de vigilancia en la zona del Anglo, donde con binoculares mediante, puede observarse la desembocadura del río Gualeguaychú en el río Uruguay.
Esto para alertar sobre acciones náuticas que puedan estar comprendidas dentro de las llamadas "acciones sorpresa".