JORGE SAVIA
"Va a ser muy j… ¡De verdad!, para nosotros va a ser complicado. Nacional está jugando bien, se para bien, y sabe tener la pelota, que es algo que siempre nos cuesta a los uruguayos", le había comentado el uruguayo Charles Castro a "Ovación", en el apartamento donde vive en Cúcuta, dos días antes del partido de ida por los cuartos de final de la Copa Libertadores que los tricolores perdieran por 2 a 0 frente al representativo de la mencionada ciudad colombiana.
Después todo ocurrió, nomás, como lo previó el coloniense -"pichonero", de Rosario- que nació el 19 de mayo de 1978, vivió en Nueva Helvecia hasta que se fue a Colonia Valdense a los 8 años, y que en el 92 llegó a las formativas de Danubio de la mano "del `Rafa´ Perrone, donde en el 96 lo subieron al plantel principal junto con Inti Podestá y Zalayeta, "pero no jugué casi nada y, entonces, me fui a Nacional, a la 4ª, donde el "Pocho" Brunell me puso de "5", porque hasta ese momento yo jugaba adelante. En el 2000 el que me ascendió a Primera fue el Hugo De León y en el 2001 fui a Racing, después pasé a Tacuarembó y al final recalé en Deportivo Colonia, hasta que en enero de 2006 me vine para el Cúcuta; ellos en el 2005 estaban en Segunda División, ascendieron y ahí, justo cuando yo llegué empezaron con esta gran campaña".
Después del partido de ida, y antes de volver a concentrar en el Hotel Bolívar para el partido que el Cúcuta tenía el jueves pasado por la Liguilla del fútbol colombiano, Castro estaba rodeado del afecto de su esposa Judith, que es de Colonia Valdense, y de sus dos hijos: "Rodrigo, de un año y medio, y Trinidad, que tiene 5 años y, por eso mismo, es la que más extraña. Uno no tanto, porque acá es otro mundo. Yo sabía que el fútbol colombiano era de primer nivel, pero nunca me imaginé que en el aspecto profesional era tanto; el respaldo del Cúcuta, por ejemplo, es el Alcalde, y después hay gente muy poderosa, que pone mucha plata… acá quieren mucho a los uruguayos, siempre me hablan, por ejemplo, de que el "Zurdo" Viera, Sergio Santín y Miguel Puppo fueron los últimos grandes que pasaron, pero eso otro que te decía es impresionante: si tenés la suerte de venir y hacer una campaña como la del Cúcuta, ¡aparece plata por todos lados!"
El volante contó que "el que me hizo la propuesta para venir acá, fue `Carlín´(Juan Carlos, puntero de Danubio y Nacional a fines de los 70) Ocampo; él hizo llegar un DVD mío acá a Colombia, así que allá (en Uruguay) él fue el que me trajo, aunque sabés como es esto: cuando llegué acá se metió una banda y me parece que lo voltearon". Y después se puso a pensar en lo que pasó en el partido de ida con los tricolores y lo que puede ocurrir en la revancha: "Y… un 2 a 0 es un 2 a 0, no es mucho, pero es bastante. Sobre todo por lo que es Nacional; yo te lo había dicho antes: se paró bien. Mirá que nosotros acá, de locales, somos bravos, y la humedad te mata; sin embargo, Nacional vino y jugó siempre al ataque. En el primer tiempo nosotros sólo llegamos con un par de tiros libres y nos salvó ese remate de ellos que dio en el palo y que enseguida le hicimos el segundo gol en la recarga. Además, la expulsión de Pallas fue la clave; ahí cambió todo. Yo les decía (a los compañeros), ¡encárenlo, encárenlo a velocidad, que por ahí va a venir la amarilla y enseguida la roja!´. Y no estuve equivocado. Ahora para la revancha, ya te digo: 2 a 0 no es mucho, pero sirve, puede ser bastante; vamos a ver cómo podemos manejarlo".
Motilonas
Blás Pérez se va para arriba
Blás Pérez, el panameño que hizo el 2° gol del Cúcuta el martes pasado, fue cotizado en 2.000.000 de euros ante varias ofertas recibidas por su representante desde Bélgica, Grecia, Alemania y España.
La revancha por 1.330 dólares
En Cúcuta, la excursión para venir al partido de mañana valía U$S 1.330, incluidas una noche en Montevideo y cuatro -más un tour por la ciudad y una cena-show en "Señor Tango"- en Bs. As.