El ejército libanés castigó con fuego de tanques las instalaciones de un grupo de milicianos islámicos en un campamento de refugiados palestinos cercano a Trípoli hoy, después que 22 soldados y 17 extremistas murieron en los peores enfrentamientos que se registran en esta ciudad del norte del país en dos décadas.
Los enfrentamientos entre los soldados que rodeaban en campamento de refugiados Nahr el-Bared y los milicianos islámicos del grupo Fatá Islam _considerado afín de al-Qaida_ comenzaron después que la policía allanó un apartamento ocupado por los insurgentes en un vecindario de Trípoli, dijeron algunos testigos.
Cientos de libaneses aplaudieron al ejército mientras sus tanques bombardearon el campamento, una señal de las viejas tensiones entre los libaneses y decenas de miles de palestinos que se han refugiado aquí en las últimas décadas, escapando de los combates en Israel.
``Apoyamos enfáticamente a los soldados del ejército libanés y lo que están haciendo´´, expresó Abed Attar, un habitante de Trípoli que observaba el ataque de los tanques mientras otros vitoreaban.
Diez milicianos murieron en el operativo en el edificio de Trípoli y siete en el campamento de refugiados, dijeron funcionarios de seguridad.
La violencia suma un factor más de desestabilización al Líbano, que está en medio de su peor crisis política entre el gobierno, apoyado por las naciones occidentales, y los sectores de la oposición pro-Siria desde la finalización de la guerra civil que se extendió de 1975 a 1990.
Deja al descubierto, además, las dificultades que enfrentan las autoridades ante la inseguridad en el país.
El grupo de milicianos es una rama del Levantamiento Fatá, una organización pro-Siria que se desprendió del movimiento palestino Fatá a comienzos de los años 80 y está afincada en Siria.
Algunos funcionarios de seguridad palestinos consideran que Fatá Islam es ahora un grupo suní relacionado con al-Qaida, o que al menos emplea la doctrina y las tácticas milicianas de esa red terrorista.
Pero algunos miembros del gobierno que se oponen a Siria consideran que es parte de la inteligencia militar de ese país vecino, que apunta a desestabilizar al Líbano.
Siria ha estado combatiendo su propia insurgencia suní, y con frecuencia se ha enfrentado con sectores extremistas que han atacado vecindarios de Damasco.
Tras los enfrentamientos del domingo, Siria cerró temporalmente dos cruces fronterizos con el norte del Líbano por temores de seguridad, dijo el ministerio del interior de ese país.
El cierre de los cruces fronterizos en al-Arydha y al-Daboussya, en el norte de Siria, fueron para ``preservar la seguridad de los habitantes sirios y libaneses´´, expresó el ministerio del Interior.
Un portavoz de Fatá Islam, Abu Salim, dijo que dos milicianos murieron y cinco resultaron heridos en el campamento de refugiados.
``Muchas casas fueron destruidas´´, declaró a la AP en comunicación telefónica desde el campamento.
Un prominente funcionario de seguridad dijo que un miembro de jerarquía del grupo Fatá Islam, conocido como Abu Yazan, figuraba entre los muertos. Habló a condición de mantener su nombre en el anonimato por la naturaleza delicada del asunto.
Abu Salim manifestó que no conocía esa información.
En los enfrentamientos, resultaron heridos 19 soldados y 14 policías, dijeron los funcionarios de seguridad.
Los residentes del campamento de refugiados palestinos Nahr el-Bared manifestaron que al menos 12 civiles murieron o resultaron heridos, pero las autoridades libanesas _que no tienen presencia allí_ no pudieron confirmarlo.
AP