D. Rojas / R. Rossello
La nueva estrategia de "acciones secretas" resuelta por la Asamblea de Gualeguaychú causó preocupación oficial. Se comienza a evaluar el refuerzo de medidas de seguridad en Fray Bentos para prevenir posibles incursiones contra Botnia.
"Estamos facultados a ejecutar acciones secretas a partir de hoy mismo", dijo a El País el asambleísta Jorge Fritzler.
Este fue el resultado de la última reunión de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. Los activistas decidieron que a partir de ahora podrán organizarse grupos que lleven a cabo acciones sorpresivas, sin necesidad de votarlas en asamblea para de esa manera evitar "filtraciones", tanto a la prensa como a organismos de seguridad argentinos y uruguayos.
La información, que comenzó a circular ayer desde tempranas horas en medios argentinos, provocó inmediatas reacciones en este lado del río. El intendente de Río Negro, Omar Lafluf, se reunió ayer mismo con el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, para plantearle su preocupación.
"Lo de ahora es realmente grave", dijo Lafluf a El País minutos después del encuentro. "Al doctor Gonzalo Fernández le manifesté la preocupación por el departamento, por los ciudadanos en sí. Hay que mirar esto en el contexto de lo que está sucediendo en Argentina, con reiterados hechos de violencia", agregó Lafluf.
El jefe comunal indicó que durante el encuentro estuvieron analizando con Fernández el momento en que se decidió poner una guardia perimetral militar a la planta de Botnia. Lafluf reconoció que le pidió a Fernández que considerara el reforzamiento de la seguridad en el departamento, en el paso fronterizo en particular.
"No estoy creando ninguna alarma, sólo le pedí (a Fernández) que le transmitiera al presidente de la República que en Río Negro estamos realmente preocupados", indicó Lafluf.
PLAN DE ACCIÓN. Hace unos días el propio Fritzler había adelantado a El País que se estaban analizando "acciones secretas". No reveló de qué naturaleza serían estas acciones.
En la noche del martes la Asamblea se reunió para evaluar, precisamente, el tema. Unas 200 personas participaron del intenso debate en el Teatro de Gualeguaychú. Hubo posiciones encontradas acerca de que la Asamblea firmara un "cheque en blanco" para los grupos más radicalizados. Pero finalmente triunfó esta posición. "Kirchner no nos cuenta lo que va a hacer, actúa en silencio, y Botnia avanza", argumentó un asambleísta, según consigna la crónica del diario El Día de Gualeguaychú.
Asambleístas contactados ayer por El País explicaron que el mecanismo que se puso en práctica es el de reactivar la "comisión de acciones", que funcionó durante buena parte de 2006. Esta comisión recibirá las propuestas de los asambleístas, las evaluará y dará luz verde o no para ejecutarlas.
"Puede tratarse de cualquier tipo de acción, siempre y cuando sea pacífica y esté dentro de los códigos que se manejan en la Asamblea", aclaró a La Nación el asambleísta Daniel Pérez Molemberg.
Los integrantes del ala dura de la Asamblea, empero, obtuvieron un voto de confianza para actuar de aquí en más por cuenta propia. Alfredo De Angelis, Jorge Fritzler, Juan Ferrari y Amalia Casella, son algunos de los más notorios de esta corriente de activistas.
El tipo y objetivo que tendrán estas acciones son mantenidas en reserva. No obstante, algunos activistas revelaron parte de las que se están implementando, a cambio de mantener su anonimato.
Es así que comentaron a El País que se evalúa realizar un "escrache" en la zona portuaria del Tigre, donde regularmente se embarcan camiones con cargas desde y hacia Montevideo y Colonia.
Pero también apuntarán a funcionarios de Botnia que por razones comerciales viajan a Entre Ríos. "Anda mucha gente de Botnia en el norte de Entre Ríos y en la provincia de Corrientes, por el tema forestal", comentaron los activistas. Agregaron que en días pasados se les "escapó" un funcionario que "participa asiduamente de las actividades de una determinada colectividad".
Los activistas que se alinean con esta metodología aseguran que deben mantener el secreto puesto que son espiados por la Policía, la SIDE (inteligencia argentina), la Gendarmería y la empresa Botnia. "No podemos avisar lo que vamos a hacer porque inmediatamente nos ponen 200 policías y puede derivar en incidentes", argumentaron los asambleístas.
El próximo domingo el corte del puente Fray Bentos-Puerto Unzué cumple seis meses. Ese día los activistas se proponen una asamblea masiva. No obstante, el tema de las "acciones secretas" ya se considera resuelto y estas no se discutirán en las reuniones de carácter abierto que suelen realizar en el campamento de Arroyo Verde sobre la ruta 136.
Eurodiputados verdes abren un debate en torno a Botnia
El partido de los Verdes europeos comenzó a discutir ayer el accionar de las empresas del continente que actúan en el exterior. En particular se discutió en torno a Botnia y su papel en la construcción de la controvertida planta en Fray Bentos.
A la reunión celebrada en Bruselas concurrieron como invitados Marcelo Achkar, de Redes de Amigos de la Tierra de Uruguay, y Paula Brufman, de Greenpeace de Argentina. También fue invitada la ejecutiva de Botnia, Kaisu Anala.
"El tema de la responsabilidad corporativa es una de las cuestiones sobre la cual debemos reflexionar. Debemos saber que nuestras compañías respetan nuestras reglas fuera de Europa", sostuvo la eurodiputada Mónica Frassoni, que preside el grupo parlamentario que organizó la conferencia "Producción sustentable de la pulpa de papel o Pulp Fiction en América Latina".
"Esto no es un problema de Argentina y Uruguay. Nosotros, como miembros de las instituciones europeas, estamos involucrados porque es una inversión símbolo de una empresa de un país considerado como virtuoso en materia de medio ambiente", agregó Frassoni.
A su turno, la representante de Botnia defendió el accionar de la empresa en Uruguay. "Somos una empresa responsable", dijo Kaisu Anala. Recordó que la empresa está comprometida con el medio ambiente en sus políticas. También se quejó de las dificultades que han tenido últimamente para intentar explicar su accionar a la opinión pública argentina.
Largo viaje destino a Botnia
Colosales estructuras metálicas como las que se ve en la foto están pasando por la frontera Rivera-Livramento, con destino a la planta de Botnia en Fray Bentos. Según consultas hechas por El País en la frontera, estas estructuras -vigas de puentes rodantes- son fabricadas en Argentina, concretamente por Metalúrgica Calvino de Buenos Aires. Se indicó que el valor del material es de U$S 320 mil cada estructura. Empero, la carga debe ser desviada a Brasil debido al bloqueo de los puentes. Uno de los camioneros que transportaba parte del material dijo que el desvío hasta San Pablo implicó que el viaje por tierra se prolongara por 40 días. El material, se indicó también, suele ingresar por la frontera de Artigas-Quaraí. Tienen 80 metros de largo y pesan 52 toneladas. (Rivera, Freddy Fernández)