"Le gano a cualquier computadora"

| El director de Ratatouille se sumó al proyecto cuando buena parte de la película estaba encaminada, pero hizo sustanciales modificaciones en el guión y las tomas filmadas, para imprimirle su sello personal. Bird, quien debutó en Pixar con la película Los increíbles, se prestó para una charla con varios periodistas durante el recorrido de El País por las instalaciones de la empresa. Bird respondió preguntas de los enviados de medios suecos, rusos, israelíes y mexicanos durante el encuentro.

- Esta es su segunda película en Pixar. ¿Qué aprendió de "Los increíbles" a esta parte?

- En Los increíbles, estaba aprendiendo los fundamentos de la animación generada por computadora, algo que no había hecho antes. No estaba familiarizado con esa técnica. Donde más se nota es en que ya no necesito tantas palabras para expresar lo que quiero, me comunico de una manera más efectiva. Pero lo que más aprendí desde que estoy en Pixar -y en esto me sirvió mucho la experiencia de la televisión- es a tomar decisiones, preferentemente las buenas, más rápido.

- ¿Qué fue lo que más le atrajo de esta idea?

- La fricción entre los dos mundos. Una rata es algo muy peligroso para una cocina, sobre todo para la cocina de un restaurante prestigioso. Al mismo tiempo, un ser humano es alguien muy peligroso para una rata, ¿no? ¡Las ratas saben que los humanos están decididos a eliminarlas! Entonces, la situación de que esta rata tenga que esconderse para hacer algo que ama, es una situación dramática muy rica para poner en una película y también algo muy lindo para animar.

- ¿No pensó en que hay gente a la que puede desagradar la idea de que el protagonista sea una rata?

- Cuando uno hace una película para "la gente" y no para sí mismo, está en problemas. ¿Quién es el público? Un montón de gente a la que uno nunca va a conocer. Además, ¿cómo saber qué tipo de audiencia va a tener la película? Porque yo puedo estar pensando en ideas que recién van a llegar a la pantalla en cinco años. Mejor concentrarse en lo que a uno le gusta y desear que una gran cantidad de personas coincidan contigo. Hay gente que intenta hacer una ciencia de esto de realizar películas. Juntan mucha información, la analizan, la diagraman, la ponen en gráficos…Pero no estoy seguro que eso resulte en mejores películas que cuando Hollywood era manejado por unos tipos que con un cigarro en la boca decían `esto me gusta, esto no me gusta`. Yo me enfrento a cualquier computadora, a cualquier estudio estadístico, a los mejores científicos, con mi intuición. Y estoy seguro que les gano. Y Pixar es una empresa que piensa igual que yo en ese sentido.

- ¿Le resultó complicado reescribir el guión?.

- Sí, no fue fácil. Tuve muchas noches de insomnio en las que me preguntaba `¿cómo puedo mejorar esto?` Porque llegué en una etapa en la cual muchas ideas ya habían sido usadas. No había tampoco mucho tiempo, porque había fechas para cumplir. Pero aunque no fue fácil, siento que cada vez tengo más confianza para perseguir las ideas que pueden servir dramáticamente y abandonar los callejones sin salida. Volviendo a lo de tener una rata como protagonista, me parece que demasiadas veces, algunos guionistas ven cosas nuevas como problemas, en vez de como oportunidades. Una rata no es un problema, aunque se vea así. La discusión giraba en torno a esto, en ver a una rata como un problema y por lo tanto en hacer al animal más humano. Cuando me sumé al proyecto, fui en la dirección contraria: `Vamos a hacerla aún más rata e intentar que el público aún así se identifique con ella`. Ese es un desafío más interesante. Me gusta el conflicto que eso genera. Les alargué las colas, hice que volvieran a caminar en cuatro patas…

- Su primer film fue animado sin computadoras y ya no se hacen films así en Hollywood. ¿Siente nostalgia por esa manera de trabajar?.

- No, pero sí me parece una decisión estúpida -y estoy seguro que temporal- descartar la animación a mano. Pixar no hace películas así, pero jamás se nos ocurriría pensar que una película animada a la vieja usanza no pueda ser exitosa en la taquilla. Se trata de contar una historia. Eso es lo importante. Luego, si es una historia con marionetas, actores de carne y hueso o animación por computadora, todo eso es secundario

- ¿Aprendió a querer a las ratas luego de este film?

- ¡Por supuesto! Son bichos encantadores.

- ¿Qué haría si encuentra una rata en su casa?

- Trataría de rehabilitarla. Enseñarle las cosas importantes: "Siempre hay que decir la verdad"..."No hay que robar". ¡Y tratar de que aprenda a apreciar la buena comida!

Perfil

Nombre: Philip Bradley Bird

Nació: Kalispell, Montana,Estados Unidos

Edad: 49 años

Animador a todo terreno

Bird es uno de los mejores y más notorios directores de animación del cine estadounidense. Fogueado primero como responsable de capítulos de series televisivas como Historias asombrosas (producida por Steven Spielberg), estuvo también en las primeras temporadas de Los Simpson y en varios rubros: guionista, dibujante de `storyboards` y, finalmente, director. En 1999 debutó como director de un largometraje animado, el excelente El gigante de hierro, una exploración sobre la amistad en el contexto de la Guerra Fría. Llegó a Pixar para dirigir Los Increíbles y de entrada tuvo éxito: ganó el Oscar hace tres años en la categoría Mejor Film Animado.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar