El fin del "corralito" de la salud, que impide a los socios de Disse cambiarse de mutualista, sigue siendo incierto. La ministra de Salud dijo ayer que por ahora sólo podrán elegir una institución los nuevos sectores que se incorporen a la seguridad social.
La ministra María Julia Muñoz hizo ayer en un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) un resumen de la actual etapa de la reforma de la salud. Frente a un nutrido auditorio, integrado sobre todo por los principales directivos, sindicatos y actores que tienen que ver con la salud, la secretaria de Estado defendió con énfasis los lineamientos de una de las transformaciones más ambiciosas del gobierno.
No hubo anuncios y la presentación transcurrió por terrenos ya conocidos. Muñoz destacó la incorporación de medio millón de niños a la seguridad social. Los menores de 18 años pasarán a tener cobertura gratuita mediante la duplicación del aporte de los funcionarios privados y públicos (del 3% al 6%).
La ministra explicó que se había optado por priorizar la atención de los niños, por entender que se trata de la población más vulnerable. Si bien en un principio el MSP había manejado fórmulas para incorporar también a los cónyuges de los trabajadores y a los jubilados, Muñoz recalcó que la reforma "tiene etapas" y su "costo fiscal".
"El Uruguay es un país pobre que está haciendo un gran esfuerzo", argumentó. En este sentido, remarcó que la cobertura de los funcionarios públicos y de los hijos de los trabajadores demandará una partida de U$S 72 millones de Rentas Generales.
Muñoz recalcó que la única forma de avanzar es mediante la incorporación "parcial" de flujos de población al sistema, priorizando a los sectores más pobres. La secretaria de Estado admitió que le preocupa que los patronos de bajos ingresos no tengan derecho a la cobertura mutual, pero que se tienen que ir tomando "opciones".
En cuanto a los rentistas, la ministra dijo que el gobierno está tranquilo porque tienen cobertura médica, "porque la están pagando de su bolsillo".
Pero otro de los temas que concitó interés es qué va a suceder con la libertad de acción de los usuarios en el futuro. Muñoz dejó en claro que el "corralito" que impide la movilidad de los beneficiarios de la seguridad social (ex Disse), va a seguir vigente en el corto plazo.
En cuanto a este punto, la ministra dijo que la elección de los prestadores será "libre", pero que habrá una "apertura parcial". Esto implica que podrán optar entre instituciones del sector privado o público, los nuevos "colectivos" que se incorporen a la seguridad social (como será el caso de 28 mil funcionarios públicos). La razón esgrimida por la ministra es mantener la "sustentabilidad" de las instituciones.
Muñoz volvió a insistir en que no habrá un fondo especial de asistencia para algunas mutualistas. Aseguró que no va a haber grandes instituciones "perdedoras" con la reforma, y que en todo caso si hay eventuales desajustes, el "desafío" lo tendrán los empresarios, que deberán competir para captar más afiliados. "Hay algo que me enseñó el ministro Astori: el sector público no debe subsidiar al privado", resumió.
Sólo un 37,6% sabe detalles de reforma
A la misma hora en que la ministra hacía su presentación en ADM, el Sindicato Médico difundía los resultados de una encuesta que incluye la opinión sobre la reforma de la salud.
La encuesta realizada por Equipos Mori en 2006, sobre una muestra de 600 uruguayos, arroja que el 55,4% escuchó hablar de la reforma, y el 44,6% no. Sin embargo, del total de personas que dijeron haber oído hablar de la reforma, el 32,1% no supo decir qué escuchó. Este factor determina que solamente un 37,6% identifica algún aspecto de la reforma.
El 69% de quienes escucharon hablar de la reforma, la evalúan como muy buena o buena. Las mujeres opinaron a favor de la reforma en mayor medida que los hombres. Los encuestados de entre 18 a 29 años son quienes menos han oído hablar de la reforma del sistema de salud y a mayor nivel socioeconómico, se observó mayor conocimiento de la reforma de la salud. Cuando se preguntó a los encuestados qué habían escuchado sobre la reforma, la respuesta más frecuente fue: "van a mejorar los sueldos de los médicos" (7,5%), "para que todas las personas tengan los mismos derechos" (6%) y para hacer un "sistema único de salud" (6%). Los cambios más sugeridos fueron: "mejor infraestructura, más ambulancias, mejores aparatos" (6%) y que "bajen los costos" (4,8%).
Cambios que serán discutidos
La reforma de la salud se implementará en base a una serie de leyes. Ya hay definidas fechas para algunos cambios. Este año tendrán cobertura médica 28 mil funcionarios públicos y, por otro lado, el Banco de Previsión Social comenzará a pagarle a las instituciones de acuerdo a los costos que demanda la atención de acuerdo al sexo y la edad de los pacientes. Además se le pagará a las instituciones un "premio" del 6% si demuestran el cumplimiento de una serie de metas. En enero de 2008, pasarán a tener cobertura a través de la seguridad social 585 mil menores de 18. Pero la oposición tiene reparos. El diputado blanco Javier García dijo que el gobierno está haciendo una reforma sin realizar "estudios que analicen el impacto". A su criterio, el MSP está realizando el cambio como "un acto de fe", pero sin medir impactos, por lo cual se "corre el riesgo de que el sistema entre en una grave crisis".