Kiev - Miles de simpatizantes del primer ministro de Ucrania, el prorruso Víktor Yanukovich, se volcaron el sábado a las calles de Kiev por quinto día consecutivo, exigiendo estabilidad política antes de las vacaciones de Pascua.
Los manifestantes se oponen a la disolución del Parlamento y a la convocatoria a legislativas anticipadas anunciadas el lunes pasado por el presidente Víktor Yushenko, un reformista proocidental.
Los dos Víktor mantienen una feroz lucha de poder que ha paralizado y dividido esta ex república soviética de 47 millones de habitantes.
El sábado, el campamento instalado en torno al Parlamento se hallaba más concurrido que en días anteriores por la llegada de muchos activistas de varios rincones del país por el fin de semana.
"Estoy aquí para apoyar a Víktor Yanukovich. No necesitamos una guerra, no necesitamos a la OTAN", a la cual pretende unirse Yushenko, dijo Nikolai Shabashov, de la ciudad de Kerch, en el sur de Ucrania.
"Estamos esperando a hasta unos 15.000 manifestantes" en la protesta diaria de la Plaza Independencia, sitio de las masivas protestas de la "Revolución Naranja" que condujeron al poder a Yushenko hace dos años y medio, indicó Darya Govorun, una organizadora de las manifestaciones.
Las reuniones entre Yushenko y Yanukovich han fracasado y el primer ministro demanda una mediación internacional para resolver la crisis.
El presidente ruso, Vladimir Putin, llamó el viernes por teléfono a Yushenko para expresar su preocupación por los potenciales efectos económicos de la crisis y urgir a las fuerzas políticas del ex Estado soviético a que encuentren una salida constitucional.
Mientras Yanukovich está a favor de lazos más estrechos con Rusia, Yushenko llegó al poder con la promesa de acercarse a Occidente e ingresar a la OTAN.
El presidente acusa a las fuerzas prorrusas en el Parlamento de violar la Constitución y tratar de atraer a legisladores prooccidentales a sus filas a través de métodos dudosos, incluidos sobornos y chantajes.
El tribunal constitucional se reunirá la semana próxima para examinar la legalidad de la decisión de Yushenko de disolver la Rada, el Parlamento ucraniano.
Las celebraciones de la Pascua Ortodoxa este fin de semana podrían atenuar las protestas, muy inferiores a las registradas durante la "Revolución naranja".
Govorun dijo que muchos de los manifestantes se dirigirían a Kievo-Pecherskaya Lavra, un monasterio medieval ubicado en una colina frente al río Dnepr en Kiev, para celebrar la Pascua.
"Habrá un ambiente alegre, comeremos huevos de Pascua y tortas, y tomaremos vodka", dijo el manifestante Viktor Neboga, de 57 años, durante la manifestación del viernes.
Nadezhda Bychenko, de 48 años, jubilada y madre de tres niños, llegó de la ciudad de Kirovograd (sureste) con otros 150 simpatizantes de Yanukovich.
"Ya estoy harta de vivir en un país inestable", dijo Bychenko.
"Estoy aquí por la justicia, y para que no haya guerra", afirmó por su lado Tetiana Ovcherenko, que llegó en tren desde la región de Kiev, mientras su nieta de cuatro años jugaba y corría por el parque frente al disuelto Parlamento ucraniano.
AFP