Ciudad del Vaticano - El papa Benedicto XVI presidió en la basílica de San Pedro del Vaticano la misa del Jueves Santo que da comienzo a las celebraciones de Pascua hasta su conclusión el domingo con la bendición urbi et orbi en la plaza San Pedro.
Después de esta "misa crismal" en presencia de todos los curas de la diócesis de Roma, el Pontífice realizará el tradicional lavado de pies en la basílica romana de San Juan de Latrán.
El Jueves Santo conmemora en el cristianismo la última cena de Cristo con sus discípulos antes de su detención y su crucifixión.
Durante la homilía, que comenzó rememorando un relato del escritor ruso León Tolstoi, Benedicto XVI habló del "amor de Cristo crucificado", el único capaz de "devolver la blancura a nuestra ropa sucia, de hacer la verdad y su luz en nuestro espíritu oscurecido".
El viernes se llevará a cabo la "celebración de la Pasión" en la basílica de San Pedro, seguida del tradicional Via Crucis en el Coliseo romano.
Benedicto regresará el sábado a la basílica vaticana para la "vigilia pascual" y al día siguiente celebrará la misa del Domingo de Resurrección en la plaza de San Pedro antes de pronunciar su bendición "urbi et orbi" (a la ciudad y al mundo).
AFP