PARIS ANSA, EFE, AFP Y AP
Según la página web de AFE, un tren demora aproximadamente una hora y cuarto en recorrer los 46 kilómetros de Montevideo a Canelones. En ese mismo lapso, y partiendo del mismo lugar, el ferrocarril francés V150 habría llegado a Bella Unión.
El V150, un Tren de Alta Velocidad (TGV), logró ayer un nuevo récord mundial de velocidad sobre rieles. Lo realizó en la vía que une las ciudades francesas de París y Estrasburgo, alcanzando los 574,8 kilómetros por hora.
Dos maquinistas, dos locomotoras -una en la cabeza y otra en el furgón- y tres vagones de dos pisos llevaron a un centenar de personas que no llegaban a ver pasar los mojones kilométricos. El convoy fue reforzado por ruedas mayores a los habituales y un motor de 25 mil caballos de fuerza.
Este récord, ya homologado, fue tomado en Francia como una causa nacional. Para eso trabajaron 300 personas durante un año y medio. Además, las pruebas en el terreno comenzaron el 15 de enero. La inversión fue de 30 millones de euros. Todo para promover la imagen del país y del Alstom V150 (que quiere decir 150 metros por segundo).
El récord anterior sobre rieles perteneció al francés, también del mismo fabricante, y databa de 1990. En esa ocasión se habían alcanzado los 515,3 kilómetros por hora.
No se trataba de un mero orgullo patriótico. Tanto el constructor Alstom, como la compañía ferroviaria francesa SNCF buscan exportar "la excelencia francesa", confiando en que pruebas como la de ayer desembocará en nuevos contratos en momentos en que la competencia por trenes de alta velocidad se está haciendo más intensa.
Alstom, que ya tiene el 22% del mercado de los TGV, pretende convertir ese récord en su mejor carta de presentación para futuros compradores, sobre todo en América Latina y Estados Unidos. Sus principales competidores son los franceses y los japoneses.
En España, la constructora Siemens lanzó un tren de alta velocidad que cubrirá el trayecto Madrid-Barcelona a 320 kilómetros por hora. En Argentina, Alstom participará en una licitación para la primera línea de alta velocidad en ese país, entre las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Rosario.
orgullo. "Francia confirma así la calidad de su tecnología y su posición de líder mundial del sector", celebró el ministro francés de Transportes, Dominique Perben, en un comunicado. "Este es el siglo del transporte ferroviario y estoy contento de que sea Europa quien conduzca este desafío", añadió el comisionado europeo de Transportes, Jacques Barrot.
El TGV no logró, en cambio, superar el récord de velocidad absoluta para un tren, que sigue ostentando el Maglev. Este es un convoy japonés a levitación magnética -o sea, sin apoyarse en las vías- que llegó a los 581 kilómetros por hora, en una prueba en su país, el 2 de diciembre de 2003.
Para que no quedaran dudas, el director técnico de Alstom, Francois Lanote, insistió al término de la prueba que el récord japonés no es comparable ya que el Maglev "no es un tren sino un artefacto de sustentación magnética" experimental, que no se dedica al transporte de pasajeros.
Este nuevo tren comenzará a realizar el circuito París-Estrasburgo a partir del 10 de junio. Los TGV que ya hacen ese recorrido llegan a "apenas" 320 kilómetros por hora.
Desde que el TGV francés salió al mercado, en 1981, ya ha transportado a 1.300 millones de viajeros.