La justicia investiga la instalación de 37 obstáculos por parte de "piqueteros" argentinos para dificultar la navegación en el kilómetro 87,2 del río Uruguay.
Un documento de la Prefectura Nacional Naval señala que en el canal fueron colocadas 17 tarrinas de 100 litros cada una, 4 bidones de 25 litros, 14 bidones de 5 litros, dos cámaras infladas con portabanderas, 4 cabos de 15 metros cada uno y 11 cabos grandes con destorcedores.
Prefectura fue alertada en febrero por el personal de un remolcador, acerca de esos obstáculos lo que implicaba un peligro para las embarcaciones que transitan la zona.
Las autoridades uruguayas procedieron de inmediato al retiro de los objetos que obstaculizaban la navegación.
Los mismos tenían pintada una bandera pirata y una finlandesa.
Los obstáculos en el río implicaron un peligro inminente para la navegación fluvial de barcazas, pesqueros y embarcaciones pequeñas que utilizan argentinos y uruguayos, que producen miel, crían nutrias y cultivan hortalizas en los islotes del río.
Según los expertos, un eventual enredo de las naves con los obstáculos unidos por cuatro cabos de 15 metros pudo haber ocasionado un desastre marítimo difícil de imaginar, si se hubiesen atrapado en las hélices o el timón de las embarcaciones.
El informe de prefectura a las autoridades judiciales señaló que los obstáculos fueron fondeados a 50 metros de la boya que marca el kilómetro 83,6 del río Uruguay.
Los tripulantes del remolcador "Matrero" comunicaron a la Prefectura que los obstáculos fueron colocados por activistas que se manifestaron en la zona en los primeros días de febrero con embarcaciones ligeras, para protestar contra la instalación en Uruguay de la planta de celulosa destinada a la producción de papel.
Las tarrinas, bidones y anclas amarrados con cabos estaban en la zona profunda del canal donde navegan los barcos de mayor tamaño y pudieron ocasionar una tragedia de no haberse comunicado casi de inmediato la presencia de obstáculos para sabotear el tráfico por el río Uruguay.
EFE