"Bush vino a Uruguay dos días a comer carne"

| Polémico, agudo, marcadamente crítico de Estados Unidos, pronostica la decadencia del "imperio americano", la segura derrota en Medio Oriente, y el nacimiento de un mundo "multipolar". Proveniente de una familia de la aristocracia luso-brasileña, comenzó su militancia política en la universidad. Conoció a Fidel Castro, a Pablo Neruda y al Che.

Renzo Rossello

-¿Cómo describe la relación entre Estados Unidos y la creciente corriente de gobiernos de izquierda en América Latina?

-Ocurre que no es la izquierda que está predominando, no es que la izquierda esté predominando en la América Latina o que el Mercosur se ha volcado hacia la izquierda. Yo hablo de izquierda en otro sentido, hablo de la resistencia al dominio de Estados Unidos, esa es la izquierda a la que me refiero. Es un criterio para las izquierdas, el de la resistencia a Estados Unidos. Esto hubo siempre, como (Juan Domingo) Perón por ejemplo, en 1945: tenía un discurso simpatizante del fascismo, del tipo corporativista, ¿pero quién lo apoyaba? La CGT, los sindicatos, mientras el Partido Comunista estaba aliado a la oligarquía criolla de Argentina. ¿Pues qué era la izquierda entonces? La izquierda era Perón. Hoy es de derecha quien quiere legitimar el dominio norteamericano, que defiende los acuerdos con los Estados Unidos, que quiere imponer la restricción a la soberanía nacional con el TLC, por ejemplo. Ahora, hay diversos matices, lo que pasa es que la América Latina no se ha volcado más para la izquierda. Tampoco los Estados Unidos han permitido los gobiernos de izquierda, no han cambiado de política, simplemente perdieron fuerza.

-¿Y cómo interpreta en ese contexto la reciente gira del presidente George W. Bush?

-Bush vino al Uruguay para… bueno, tuvo dos objetivos: uno comer carne, pasó aquí dos días para comer carne. Y también el de seducir al Uruguay para un TLC, mientras en Brasil sólo pasó un día, eso es todo. Tuvo un objetivo político, pero nada sustancioso. La preocupación de los Estados Unidos hoy es el gobierno de (Hugo) Chávez, pero él nada puede hacer. Nada no, es decir, no puede cambiar el gobierno, la cláusula democrática, etcétera, ellos no pueden derrocar a Chávez, hay límites políticos muy fuertes.

-¿Sin embargo, Brasil no logró acaso un acuerdo muy importante para la producción de biocombustibles?

-No es tan importante. Estados Unidos no hace la concesión que Brasil quiere, que es terminar con el arancel para la entrada del etanol. Brasil produce etanol ya hace muchos años y más barato que Estados Unidos, que lo produce del maíz. El objetivo de Bush, en realidad, era atraer inversiones norteamericanas para el etanol brasileño; ese fue el objetivo, pero no hay un acuerdo que se pueda decir importante y significativo. Tal vez fue direccionado por la prensa: Lula (Da Silva) compite con Chávez por el liderazgo. No, Brasil no tiene esa preocupación, Lula no quiere ser el líder de la izquierda latinoamericana.

-No obstante, Chávez sí busca un acercamiento muy especial con Argentina, con Bolivia, con Ecuador, ¿no es así?

-Y con Brasil también, Brasil hace muchas inversiones en Venezuela. Pero Chávez es otra cosa, tiene su proyecto lateral, no es el mismo proyecto que el Mercosur, como el del ALBA, que es un proyecto asistencialista interesante para los países como Cuba, como Bolivia. Pero Argentina no va a entrar en el ALBA y Brasil tampoco. Lo que pasa es que Brasil tiene un peso específico más fuerte que todos los países en su economía, su masa demográfica, su masa territorial. Por eso Brasil tiene su política y puede hacer cosas que son más radicales, menos radicales. Y Chávez es un hombre inteligente, un hombre culto, que no se puede subestimar, y está haciendo un muy buen gobierno para el pueblo de Venezuela. Dictador no es, hay elecciones, la oposición está activa, la prensa funciona.

-Sin embargo, hay fuertes cuestionamientos desde la prensa por lo que se entiende son recortes a la libertad de información.

-También en Brasil algunos medios de comunicación son del Estado. Brasil puede dar o no una concesión. En Venezuela estaban terminadas las concesiones y simplemente no las renovaron. Ahora, en Venezuela no hay presos políticos, en cambio en Estados Unidos con la Patriot Act han cercenado los derechos políticos: la prisión de Guantánamo, Abu Ghraib, las escuchas telefónicas ilegales, la situación es gravísima. Entonces no se puede decir Chávez, dictador; Venezuela tiene su Congreso, con mayorías, entonces es un problema de ellos. Porque el error de la oposición es no participar. En Venezuela hay mucha radicalización, de un lado y de otro. Y Chávez se arma porque tiene miedo que Estados Unidos lo provoque desde la frontera con Colombia, que eso ocurre, y por eso se arma, porque se siente amenazado. Pero el Mercosur con Venezuela pasa a tener el 80% de las reservas mundiales de energía.

-¿Usted sostiene que el Mercosur puede ser un bloque que enfrente, o incluso dispute el liderazgo a los Estados Unidos?

-No, fue una distorsión del periodismo. No puede haber un liderazgo cuando Estados Unidos tiene un presupuesto militar, como yo dije, que es la suma de todos los principales países. Ocurre que el poder militar tiene limitantes de tipo político, por ejemplo, no puede lanzar una bomba atómica en Irak. Están derrotados, con todo su poder militar, están derrotados al igual que en Afganistán. Del bloque que yo hablo es una unión sudamericana para tener el poder de negociación con otros bloques, porque es la hora de las grandes masas territoriales, demográficas y económicas: Estados Unidos, Rusia, China, India. Brasil es un gigante, pero sabe que es mayor aún con los otros países sudamericanos.

-¿Cómo evalúa la situación de Uruguay en ese panorama?

-Yo hoy le decía a un amigo con el que estuve almorzando, que esta posición de Uruguay, tan vacilante con respecto al Mercosur impide las inversiones acá. Yo he oído, por ejemplo en Alemania donde resido desde hace años, a industriales conversando que decían: "yo no voy a hacer inversiones en Uruguay, porque si hace un acuerdo con Estados Unidos, pierde el mercado con Brasil y de la zona". Entonces, esto le hace mal a Uruguay. Yo sé que Uruguay no va a salir del Mercosur, pero estas declaraciones causan mala impresión. En la política exterior funciona mucho la percepción.

Perfil

Nombre: Luiz Alberto Moniz Bandeira

Nació: Bahía, Brasil

Edad: 71 años

Otros datos:

Historiador, Doctor en Ciencias Políticas, diplomático y docente

Académico y político

Estuvo en Montevideo para presentar su obra más reciente: La Formación del Imperio Americano. Autor de una extensa obra de investigación histórica, su especialización académica se enfoca en las relaciones políticas entre Brasil y Estados Unidos. De extensa militancia en el Partido Socialista Brasileño, Moniz Bandeira estuvo exiliado en Uruguay tras el golpe de Estado de 1964, acompañando al entonces presidente Joao Goulart. En 1995 fue un estrecho colaborador del Instituto de Investigaciones de Relaciones Internacionales de Itamaraty, y tras su radicación en Alemania también se desempeñó como agregado cultural de la Embajada de Brasil en ese país. Ha recibido varios títulos honoríficos y ha sido catedrático en las universidades de Heidelberg, Colonia, Estocolmo, Uberlândia y Buenos Aires.

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