LAUREANO BÜTTENBENDER
Central Lanera Uruguaya (CLU) presentó la liquidación final de la zafra 2006/2007 con un volumen total de 6,8 millones de kilos por los que hasta ahora se pagaron U$S 12,4 millones, con aumentos con respecto a la zafra anterior.
Los incrementos para las lanas Merino alcanzan al 40% y entre 20% y 30% para las finuras Corriedale.
El presidente de CLU, Alejandro Nin, calificó este resultado como muy positivo, ya que la tónica del mercado internacional se reflejó en la plaza local. Nin recordó que en octubre de 2006 el mercado se dinamizó de forma importante y luego tuvo otro empuje en enero pasado, lo que fue capitalizado en forma importante por la central, entre otros factores, por el peso que tienen entre 18 y 20 mercados para los tops.
AUMENTOS. Las lanas subieron en forma más significativa en el segmento de las finas, en tanto que en el segmento del Corriedale de las 26 a las 31 micras, los precios más destacados estuvieron en los sectores de menor micronaje.
Nin se mostró optimista en que esta tendencia se consolide en lo que queda de la zafra y que se aplaque la volatilidad y el nerviosismo que se genera cuando se verifica un alza importante de precios.
Por otra parte, recordó que la lana sigue estando en niveles muy competitivos frente a los sintéticos como consecuencia del precio del petróleo, aunque se perdió algo de competitividad frente al algodón.
El directivo precisó que en el esquema de CLU para este año se contaba con 6,8 millones de kilos, de los cuales efectivamente se vendió el 80%, pero ponderando el 20% restante se pudo llegar a una masa de valores que alcanzó a 2.200 productores por un total de valor lana del entorno de los U$S 12,4 millones. De esta cifra, cerca de U$S 7 millones fueron pagados en la liquidación final y el resto correspondió a adelantos solicitados por los productores.
Nin subrayó que esta liquidación le llega al productor en medio de un otoño que se presenta muy favorable y sustancialmente mejor que el año pasado, aunque no ocultó su preocupación por la posibilidad de que se registre un exceso hídrico.
Esto hace que tengamos un mercado ganadero tonificado aunque con el ingrediente de un aumento importante de los costos, lo que agrega una variable que el productor deberá monitorear para que sigan siendo rentables los rubros que está manejando.
Uruguay de acuerdo a su perfil topista, aunque esto está cambiando en los últimos años, permite vender lanas desde 15 micras hasta 33 micras en un amplio espectro de mercados dentro de la vestimenta, de interiores, tapicería y alfombras, entre otros sectores.
Son entre 18 y 20 países que demandan este tipo de lanas, a la vez que se asiste a un crecimiento del 50% de comercialización de la lana sucia, lo cual preocupa a Central Lanera y que va prácticamente a un solo mercado que es China.
Nin dijo que algunas empresas optaron por esta estrategia que fue impulsada por una pérdida paulatina de competitividad que comienza en 2002 y 2003 con un dólar en el entorno de los $ 29,5, a lo que se agrega el incremento de combustibles, fletes, mano de obra y energía.