JOSÉ MASTANDREA
El maestro Oscar Washington Tabárez fue el primero en aparecer en escena cuando las puertas corredizas de la sala de arribos se abrieron de par en par. Pantalón azul marino, camisa blanca de manga corta, saco al hombro y equipaje de mano.
A unos metros, un puñado de periodistas lo esperábamos hacía casi tres horas.
"Quedé satisfecho, no sólo por el rendimiento futbolístico sino por la actitud de los jugadores", dijo apenas se enfrentó a los micrófonos.
Tabárez destacó que pese a lo largo del viaje (fueron 36 horas desde que se partió de Seúl) "esta vez, estuvo todo muy bien organizado". También indicó que "el trabajar en las dificultades es bueno, van forjando al grupo y eso también sirve".
Sobre el equipo, se mostró conforme aunque destacó que "tenemos dos panes, nos falta lo del medio", al referirse a la buena labor que le cupo a la defensa y a la ofensiva y sólo quedó en el debe el tema de la retención de la pelota. "Nos falta tenerla más, nos queda pendiente eso, obtener la posesión de la pelota mucho más tiempo de lo que la tenemos pero soy consciente que eso lo da el trabajo en la cancha", indicó.
Sobre los debut de Alvaro Recoba y Carlos Bueno destacó la actitud de ambos. "Los dieron lo que esperábamos. a Recoba le falta fútbol y por suerte terminó bien, sin problemas físicos. En dos o tres jugadas mostró todo lo que sabe. Dio muestras de que puede ser un gran lanzador".
Sobre la capacidad goleadora de Bueno dijo que "ya sabíamos lo que podía dar pero mostró una faceta que nosotros queríamos que mostrara, tuvo actitud de lucha para defender, para recuperar la pelota. Atacando fue penetrante, pero además queríamos que estuviera concentrado permanentemente, sin distraerse en peleas o discusiones con nadie, y estuvo muy bien porque no entró en ninguna disputa con los rivales y todos vieron cómo definió".
Tabárez destacó la actitud de los futbolistas a lo largo de este período. "No nos tenemos que descuidar. Hay que tener claras las cosas. Hay un gran espíritu de grupo, todos quieren estar pero sólo habrá lugar para 22 jugadores. Lo que se trata es de conformar un equipo, de hacer un equipo de acá a la Copa América y somos conscientes de que al momento de hacer la lista pueden quedar afuera jugadores importantes", indicó.
De todas formas, Tabárez señaló que es prematuro hablar de listas o nombres. "Queda mucho camino por delante pero cuando llegue el momento, la clave será no equivocarnos. Es preferible que los problemas sean por exceso de jugadores y no por no tener futbolistas para cada uno de los puestos. Esas son cosas que podremos ir definiendo después que tengamos a todo los jugadores con nosotros, después que comencemos a trabajar de cara a la Copa América", señaló.
"Repito: acá, de lo que se trata es de hacer un equipo. De defender, de atacar, de tener la pelota, de saber administrarla. Pero eso lleva tiempo de cancha, eso lo sabemos muy bien. Lo bueno es que, sin ser soberbio, tenemos claro lo que queremos. Sabemos hacia donde vamos y eso es fundamental para encarar cualquier proyecto", indicó el maestro.
Tabárez recalcó que está muy conforme con todos. Que los futbolistas mostraron una gran actitud y que hay materia prima como para mirar el futuro con optimismo. "En defensa estamos muy bien, es quizá donde el espectro para elegir gente se nos hace más amplio. Ojalá que en todos los puestos pudiera ser así porque eso sería lo mejor para todos. Que haya muy buenos jugadores en todas las líneas".
No habló de Abreu o Bueno. Le doy cabida a los dos. No quiso dar nombres ni adelantar la posible nómina de futbolistas que encararán el tramo final del proceso. Se viene la Copa América y después las Eliminatorias.
El maestro tiene claro los objetivos. Sabe que tiene que ir poco a poco. Y como buen docente, prepara cada tema a su debido tiempo. Tabárez sabe lo que tiene y lo que le falta. A la selección le falta una materia: la de equipo. La de tener la pelota, y eso sólo lo da el trabajo en la cancha. "Tenemos los dos panes, falta lo del medio".
Tiempo de olvido y poca prensa para la nueva cara de la celeste
El arribo de la selección fue tan discreto como lo fuera su partida. Es tiempo de olvido, de poca prensa. Tiempo en donde los jugadores llegan y tienen el paso libre para ir a saludar a familiares y amigos, para salir de la sala de arribos como cualquier pasajero.
Ya vendrá el tiempo de la locura y los apremios. De notas y esperas interminables delante de los micrófonos. Todo llega. Y si no que lo diga Celso Otero, uno de los colaboradores del maestro Tabárez en este nuevo período al frente de la selección uruguaya.
Otero ya supo lo que fue encabezar un cuerpo técnico en Boca y vivió de cerca todo lo que ello significa.
Ayer llegó al aeropuerto de Carrasco como uno más. "El viaje fue largo pero estuvo muy organizado. Los muchachos pudieron descansar, llegaron bien, sin problemas y eso es lo que reconforta", indicó.
Sobre el desempeño de la selección y el rival de turno dijo que "se dio tal como lo habíamos visto con el maestro. Ellos (los coreanos) se mostraron como son. No hay que olvidarse que es un fútbol competitivo a nivel internacional y que hace ocho años que viene de la escuela holandesa", agregó Otero.
Juan Castillo, Egidio Arévalo Ríos, Nicolás Vigneri, Walter Gargano, Carlos Grosmüller y Pablo Lima también siguieron expresos hacia la salida. El defensa danubiano, sin embargo, se detuvo a hablar sobre la celeste. "Fue una experiencia muy buena, por lo que significan estos partidos de corte internacional y por el solo hecho de estar nominado en la selección. Para cualquier jugador es un orgullo vestir la casaca de su país", indicó Lima.
Los seis futbolistas marcharon a sus hogares y a incorporarse a sus equipos. Ahora los espera en Clausura.
Las caras de la selección
Mini conferencia
El arribo de la selección estaba previsto para las 12 horas. El reducido núcleo celeste llegó dos horas después.
El maestro Oscar Washington Tabárez atendió a los medios en una improvisada conferencia. Tres canales (12, 4 y VTV) una radio (Sport 890) y un diario, El País.
De arco a arco
El Dr. Eduardo Belza estuvo en la terminal aérea esperando a la delegación uruguaya. Saludó a los directivos y también a los futbolistas.
Belza mantuvo un breve diálogo con Juan Castillo, arquero de los aurinegros. Quizás recordó su vieja época como cuidavalla de Peñarol.
Besos y abrazos
Nicolás Vigneri llegó y se fue a abrazar a sus familiares. La espera se hizo muy larga en la terminal aérea. Más de dos horas en Carrasco.
El delantero no pudo ser de la partida frente a Corea del Sur pero volvió satisfecho con la nominación del maestro Tabárez.
Marca a presión
Para Egidio Arévalo Ríos valió la pena el largo trayecto desde Seúl a Montevideo. Jugó y se mostró con la celeste en el pecho. No es poca cosa.
"No hay como llegar y encontrarse con la familia", dijo el volante aurinegro. Entre besos y abrazos, cargó con el más pequeño en andas.
Más Celeste
Amistoso. Australia el 2 de junio
El próximo encuentro amistoso de la selección uruguaya está pactado para el 2 de junio frente a la selección de Australia en Sydney. El maestro Oscar Washington Tabárez ya está pensando en el compromiso que jugará de cara a la Copa América de selecciones.
Sentido. Canobbio se fue con una molestia
El único futbolistas que terminó sentido fue el volante del Celta de Vigo Fabián Canobbio. Según explicó el Dr. Pan, el jugador quedó con "alguna molestia muscular pero sin consecuencias" por lo que podrá defender a su equipo el fin de semana. El resto de grupo tuvo a algunos contusos producto de la férrea marca coreana.
Seis. Cada uno por su lado y a sus equipos
La delegación llegó con una demora de dos horas. El arribo de los celestes estaba previsto para las 12 horas pero finalmente aterrizó a las 14.
Varios medios de prensa se dieron media vuelta y regresaron a sus lugares de trabajo. Ya no daba tiempo para armar las notas para los informativos del mediodía. Juan Castillo, Arévalo Ríos, Nicolás Vigneri, Pablo Lima, Walter Gargano y Carlos Grosmüller llegaron y ya se incorporaron a Peñarol y Danubio respectivamente.