"Estoy arrepentido por el error del sábado y pido disculpas a todos"

| Luego de la eliminación de Uruguay del campeonato del Mundo a manos de Portugal, mucha gente del rugby responsabilizó al segunda línea celeste debido a la expulsión que recibió. A las 48 horas de la misma, Juan Carlos Bado recibió a Ovación en su domicilio particular, donde quiso expresar sus sentimientos por la expulsión y lo que vivió el pasado fin de semana luego de su salida de la cancha del Parque Central. Asumió su error, hizo un mea culpa, pidió disculpas a sus compañeros y analizó las causas de la eliminación de Uruguay, la que entiende no se debe a su expulsión exclusivamente.

HORACIO ABADIE

- ¿Cómo vivió estas horas después del partido?

- La verdad es que estoy totalmente arrepentido del error cometido el sábado pasado. Fue una fatalidad. Lamentablemente son cosas que pasan en el deporte y más en el rugby que es un deporte de contacto. Soy consciente de que dejar al equipo con 14 jugadores en una instancia trascendente es una falta grave y estoy arrepentido. Quiero pedirle disculpas a la afición, pero sobre todo a mis compañeros por lo que pasó el sábado. Fue un error censurable, el cual lo veo y me sigo arrepintiendo.

- ¿Volvió a ver la jugada?

- Sí claro. Es a la salida de un line-out que ellos tratan de tacklear, el jugador pasa y no puede hacerlo y entran otros jugadores a la formación, lo que configura penal. Yo quise ruckearlo para seguir con el avance y marcar la falta, pero lamentablemente cometí ese error que dejó comprometido al equipo.

- ¿Se siente responsable de la eliminación de Uruguay de la Copa del Mundo?

- Es difícil contestar esa pregunta, porque mi error dejó al equipo con un jugador menos en el partido decisivo, pero creo que si analizamos profundamente todos los aspectos de la eliminatoria hacia el Mundial, no me considero responsable de no llegar a Francia, porque yo soy uno de todos los que integran la selección. Creo que no hay que buscar un culpable, una cabeza de turco. Ojo, con esto no me quiero quitar mi responsabilidad, la cual asumo, de haber dejado al equipo con 14, pero la clasificación no pasa por una expulsión porque yo los partidos anteriores no los había jugado. Pero reitero, asumo mi responsabilidad, pido disculpas, pero no me considero responsable de la eliminación. Creo que el tema de quedar fuera de la Copa del Mundo de Francia merece un análisis más profundo y mucho más exhaustivo, donde en dicho estudio se deben ver bastantes cosas más allá de mi expulsión, que fue importante, que complicó al equipo, pero que estoy convencido no es la causa excluyente de no clasificar al Mundial.

- ¿Qué habló luego del partido con sus compañeros?

- No mucho. No hubo demasiados momentos para conversar. Fui al vestuario luego del partido a saludar a mis compañeros, lo hice, pero no había ánimo para conversar y estuve con algunos, pero no profundizamos sobre nada. Eso sí, no faltará oportunidad para hablar de este tema con ellos.

- ¿Qué opinión le merecen algunas opiniones y declaraciones en los medios luego de la eliminación ante Portugal el sábado pasado en el Parque Central?

- Me sorprendieron algunas vertidas por periodistas y otras por los entrenadores de la selección. Particularmente y en referencia una que hacía mención al "hambre" de los profesionales y de los otros jugadores. Los que conocen a los jugadores uruguayos que salieron a la cancha saben muy bien que tenemos más "hambre" que varios para llegar al Mundial. Venir a jugar con la selección no es profesional, es por amor a la camiseta y creo que el mismo lo he demostrado a lo largo de toda mi carrera. Los que me conocen bien, y los que conocen desde adentro al rugby, saben bien lo qué es tener hambre y saben bien lo qué es venir a jugar por la selección, que no te da nada más que el orgullo y el placer de vestir la camiseta celeste. Todo es por amor a la camiseta. Y cuando hacen referencia al "hambre" de los profesionales, quizás no ponen en la balanza que cuando viajamos a Portugal, dos días antes sufrí un desgarro de la pantorrilla. Es un momento muy duro para cualquier jugador quedar afuera de un partido tan importante dos días antes. Hice todo el esfuerzo para estar el sábado pasado en el Parque Central. Todos saben que un desgarro son mínimo 21 días, aquí pasaron quince días y yo quise tomar el riesgo de jugar, sabiendo que era una locura, pero por las ganas de llegar con Uruguay al Mundial, tomé ese riesgo. Los tiempos de recuperación no eran los adecuados, el club francés me ponía mucha presión para que no jugara. Montauban, el club que me contrató, no quería que yo jugara debido al desgarro y me llamaba para que no lo hiciera; pero yo quise hacerlo. Tenía muchas ganas y había hecho mucho esfuerzo para poder jugar y así fue. Otras de las declaraciones que me extrañaron y me sorprendieron fueron las de los entrenadores. Después que no clasificamos, y como ocurrieron los acontecimientos, ahora se cuestionan el valor de los jugadores que venimos del exterior. Se lo cuestionan 48 horas después del partido, pero 24 horas antes toman la decisión de apostar a jugar con los mismos profesionales que después del partido resulta que no tienen valores, no tienen respeto. Apostaron a nosotros y resulta que después no servimos para nada. Me asombra escuchar esto ahora, cuando me dieron la confianza para jugar desgarrado y sabiendo que soy profesional y resulta que después del partido los que somos profesionales no servimos. Eso se lo deberían haber planteado antes de hacer el equipo. Cómo un entrenador puede incluir en su equipo jugadores de los que piensa que no tiene respeto por nadie, ni por el público, ni por nadie, ni valores de ningún tipo. Me gustaría pensar que fueron declaraciones en caliente y no algo fríamente razonado, porque si fuera así, no sería correcto el análisis.

- ¿Cómo vivió las horas posteriores al partido, ya estando más frío para el análisis?

- Con mucho dolor por todo lo que pasó y obviamente por quedar afuera del Mundial. Creo que hay muchas cosas para replantearse en el rugby nacional. Y creo que hay muchos que se quedan tranquilos encontrándome como culpable de la eliminación. La clasificación se juega con muchas cosas, no con un jugador sólo, ni el pateador, ni los tackles errados, ni las inconductas de un solo jugador. No pasa por ahí, pasa por el conjunto de todas y por un trabajo entre jugadores, entrenadores y dirigencia.

- ¿Quiere expresar algún mensaje final en la entrevista?

- Sí. Quiero reiterar que soy consciente de lo importante que fue mi error, que estoy muy arrepentido del mismo, que reitero las disculpas a mis compañeros y a toda la afición y que quedé con mucho dolor, pero que no soy el único responsable de la eliminación de mi selección. Asumo la cuota parte de responsabilidad que me cabe, pero el tema es más profundo.

Cortitas

Patadón. El jugador portugués está en offside y el uruguayo Juan Carlos Bado, en una reacción desmedida, arremetió con todo para aplicarle un tremendo golpe en el pecho.

Reclamos. Vasco Uva todavía no puede ponerse de pie y un compañero suyo le marca al juez el responsable de la infracción. Los portugueses reclamaron de inmediato.

La roja. El árbitro Tony Spreadbury de Inglaterra muestra la tarjeta roja a Juan Carlos Bado y le señala el túnel de inmediato, ante la mirada de Juan Campomar, el medio scrum de Teros.

Afuera. Después de recibir el cartón rojo y con apenas dos minutos de juego, "Quicho" Bado dejó a los Teros de Uruguay con 14 jugadores en la cancha.

El jugador más experiente de la selección

Juan Carlos Bado nació el 29 de diciembre de 1973. Con 33 años fue el jugador más "veterano" de este grupo seleccionado y uno de los referentes del equipo por la experiencia internacional que ha desarrollado en su carrera.

En el rugby infantil se inició en el British Schools y luego pasó en su etapa liceal un par de años por Stella Maris.

Ya en rugby juvenil vistió la camiseta "azulgrana" de Old Boys hasta debutar en primera división desde muy joven.

Su capacidad para desarrollarse en el pack de forwards, su buena lectura de juego y su imponente físico para las formaciones fijas, fueron haciendo de "Quicho" un jugador indispensable en su club y en las selecciones juveniles.

Debutó con "Los Teritos" en el mundial juvenil de Toulouse en 1992 y de allí en más estuvo ininterrumpidamente en todas las selecciones. En la selección mayor disputó cerca de 40 test matches y participó en los dos mundiales en que estuvo presente Uruguay: en Gales 1999 y en Australia 2003.

Esta fue la cuarta vez que disputó la eliminatoria de mundiales, ya que para la del `93 era suplente de la segunda línea integrada por Lamé y Acerenza.

A nivel profesional tuvo su primera experiencia en Italia, donde estuvo poco tiempo y regresó a jugar a Old Boys para luego emigrar definitivamente a Francia, donde tuvo su punto más alto defendiendo a Stade Francaise, donde fue campeón de Europa y de Francia. Actualmente juega en Montauban, hacia donde parte mañana.

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