Un chacarero de 75 años permaneció tres días y tres noches en un pozo de 12 metros de profundidad, aferrado a un caño.
Washington De Los Santos, de Salto, estaba reparando una bomba de extracción de agua cuando se resbaló de una precaria escalera que había preparado y cayó hasta el fondo del pozo.
Luego de 73 horas, una persona sintió el golpeteo de un caño y logró rescatarlo con vida. "Cuando observé una persona que se asomó al pozo pensé que era Dios" dijo De Los Santos.
El hombre explicó que "dormitaba" de a ratos y que su salvación durante la lluvia de ayer fue el caño de bombeo del que nunca se desprendió.
"Soy operado de hernia dos veces, sufro de artrosis y ahora no puedo caminar de dolor en todo el cuerpo, pero ya pasará" opinó.
(producción Luis Pérez, corresponsal de El País)
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