Una estrella de regreso

 tapa espectáculos 20070307 300x210

GUILLERMO ZAPIOLA

Mientras Julia Roberts atiende su presente embarazo, se prepara también para dar a luz su próximo proyecto cinematográfico, un drama basado en hechos reales sobre la lucha contra la invasión soviética de Afganistán

El niño que habrá de nacer a mediados de año será el tercer vástago del matrimonio de la superestrella con su actual esposo, Danny Moder. En noviembre de 2004 Julia había tenido mellizos, Hazel Patricia y Phinnaeus Walter. La nueva película es Charlie Wilson`s War, una historia sobre cómo los Estados Unidos financiaron a los rebeldes afganos que combatieron a la Unión Soviética en los años ochenta, con un resultado buscado (el desplome del sistema comunista) y otro no querido (la consolidación de la red Al Qaeda de Osama Bin Laden y Zawahiri).

Para Roberts se trata de su primera película en tres años. La última vez que apareció en pantalla fue en La nueva gran estafa (2004) de Steven Soderbergh. Luego de eso se dedicó a su familia, y sus vinculaciones con el cine se limitaron a proporcionar su voz para los filmes Las aventuras de Lucas y La telaraña de Charlotte. Ahora regresa con un proyecto ambicioso.

POLÍTICA. Charlie Wilson`s War se basa en un libro del periodista George Cirile, centrado el las actividades del personaje titular, un congresista liberal, carismático y anticomunista encarnado en el filme por Tom Hanks, que apoyó los esfuerzos de la CIA en Afganistán. El filme fue dirigido por Mike Nichols, un hombre de teatro y cine que hace mucho tiempo hizo cosas de interés (¿Quién le teme a Virginia Woolf?, El graduado, Conocimiento carnal), derivó luego en cualquier cosa (Secretaria ejecutiva, La jaula de los pájaros) y de vez en cuando sigue exhibiendo alguna inquietud, a veces con talento (la primera mitad de Ángeles en América, para la televisión) y a veces sin él (la intolerable Closer, donde también estaba Julia Roberts). Sea como sea, Charlie Wilson`s War es la clase de película "seria" por la que Nichols puede sentirse interesado, cumple con la exigencia de "corrección política" que suele mover a Julia, y hasta puede devolver una dosis de autorrespeto a Hanks luego de que medio planeta se burlara de él por su composición del experto en claves Robert Langston en El Código Da Vinci.

Julia es en el filme la contrafigura del personaje de Hanks: una dama de la alta sociedad con ideas políticas de derecha, que llegó a ser cónsul honoraria de Pakistán en Houston. El oscarizado (por Capote) Philip Seymour Hoffman interpreta al agente de la CIA que colabora con el protagonista en un operativo de entrega de armas para los rebeldes afganos (no para los talibanes, como informa con error algún cable: el movimiento talibán se creó recién en los años noventa, luego de la retirada soviética).

El rodaje de Charlie Wilson`s War comenzó en Marruecos el pasado mes de noviembre, y terminó en Los Ángeles hace un par de semanas. Actualmente la película se encuentra en la etapa de post-producción, y su estreno norteamericano se prevé recién para el 25 de diciembre de este año.

Los admiradores de Julia están preocupados: temen que cuando nazca su nuevo hijo sufra otro acceso de sentimientos maternales, y vuelva a dejar el cine por otros tres años. Por el momento no hay nada seguro. Se sabe que ha estado estudiando la posibilidad de protagonizar The Friday Knight Knitting Club, adaptación de una novela de Kathleen Jacobs acerca de un grupo de mujeres que se reúnen todos los sábados en un pequeño negocio neoyorquino. Curiosamente, el Internet Movie Database da como segura la fecha de estreno del filme (6 de junio de 2008), pero todo indica que el proyecto se encuentra todavía en una situación muy prematura de desarrollo: ni siquiera se dispone aún del nombre del director, ni el resto del elenco.

El trabajo cinematográfico más cercano que se divisa en el futuro de Julia es empero Fireflies in the Garden, un cortometraje dramático escrito y dirigido por Dennis Lee, al parecer con elementos semiautobiográficos provenientes de la vida del autor, acerca del impacto provocado por una inesperada tragedia en el interior de una familia. Actualmente en preproducción, el filme está interpretado también por Ryan Reynolds, Carrie-Anne Moss y Emily Watson, y la dirección de fotografía corre por cuenta de Daniel Moder, el marido de Julia, a quien aparentemente conoció siendo primer asistente de cámara de La mexicana (2001). Pero tal vez tengan razón los pesimistas, y no haya otro largo con Julia hasta el 2010.

VAIVENES. Así que realmente no puede saberse qué va a ser de Julia en los próximos años, pero no hay que preocuparse. Hay un cerebro debajo de esa cabellera y detrás de esa boca demasiado grande, y lo ha demostrado recreándose a sí misma más de una vez.

Hoy resulta casi irónico recordar que hubo un tiempo en que Julia era en Hollywood "la hermana menor de Eric Roberts", un actor que tuvo cinco minutos de fama y hasta demostró ser bueno en Star 80 de Bob Fosse pero luego se hundió en la rutina, mientras su hermanita (tan insegura en algunos telefilmes de los años ochenta, o en la comedia para cine Mystic Pizza o Un pedazo de cielo, 1988, director Donald Petrie) volaba hacia el estrellato.

De hecho, luego del impacto de Mujer bonita siguieron unos años confusos, en los que Julia eligió un papel equivocado tras otro con una puntería tal que parecía hecho a propósito (Línea mortal, Durmiendo con el enemigo, Todo por amor, Hook, Uno contra otro, El poder del amor, hasta cierto punto El informe Pelícano). Luego reaccionó, seguramente despidió a su agente, tomó su carrera en sus propias manos, y las cosas comenzaron a cambiar. Hacia 1998 (con Quédate a mi lado), se convirtió en su propia productora ejecutiva, entró en el club de los actores que cobran veinte millones (fue la primera mujer en hacerlo) y desde entonces se ha equivocado pocas veces. También le llegó el Oscar por su actuación en Erin Brockovich, un papel que parecía haber sido fabricado para ella aunque el personaje exista en la vida real (y hasta se le parezca un poco). Hijos o no hijos, hay Julia Roberts para rato.

Entrando al club de los veinte millones

Flores de acero | 1988

Poca gente recuerda a Julia Roberts en este drama sureño dirigido por Herbert Ross lleno de mujeres famosas (Shirley MacLaine, Sally Field, Dolly Parton). Sin embargo no estaba nada mal en su relativamente breve pero intensa aparición como una enferma terminal.

Mujer bonita | 1990

La película que lanzó a Julita al estrellato. Su glamorosa prostituta enamorada de un ejecutivo (Richard Gere) era realmente una novelita rosa de la posmodernidad cuya credibilidad se acercaba al cero absoluto, pero la actriz tenía su encanto, Gere su pinta de galán, y las taquillas respondieron.

La boda de mi mejor... | 1997

Tras una larga serie de decisiones erróneas (¡el hada Campanita en Hook!) Roberts retomó el control de su carrera, se convirtió en su propia productora y volvió a dispararse hacia el estrellato y el club de los veinte millones. Esta comedia es uno de sus éxitos.

Notting Hill | 1999

Julia Roberts interpreta a una estrella cinematográfica extrañamente parecida a Julia Roberts, que viaja a Londres y se mete casi involuntariamente en la vida apacible (que rápidamente deja de serlo) de librero británico encarnado por Hugh Grant. La actriz juega inteligentemente con su mito.

Erin Brockovich | 2000

Historia real de una ayudante de abogado que emprendió una vasta campaña contra una corporación responsable de contaminación ambiental y varias muerte. La propia Erin adquirió una fama adicional, pero el filme del director Soderbergh es sobre todo un vehículo para Julia.

La nueva gran estafa | 2004

Julia había encarnado a la esposa del protagonista Clooney en la anterior La gran estafa del mismo Soderbergh. Aquí repitió el personaje y se peleó con su compañera de elenco Caherine Zeta-Jones: no hay lugar en una película para dos divas. Fue su último trabajo en cine hasta ahora.

El teatro es algo diferente

Julia Roberts es una superestrella en cine, pero sus intentos sobre el escenario han resultado menos exitosos. El año pasado debutó en Broadway con la obra Three Days of Rain, escrita por Richard Greenberg y dirigida por Joe Montello, y el resultado no suscitó demasiados entusiasmos. El crítico de The New York Times escribió: "Bueno, si tienen que saberlo, su actuación es rígida de tanta autoconciencia (especialmente en el primer acto), sólo conoce superficialmente a los dos personajes que interpreta, pero es tan profunda y perturbadamente bella que es imposible quitarle la mirada de encima".

Y hubo comentarios más ácidos. En The Hollywood Reporter pudo leerse: "La potencia de la estrella, tan evidente en la pantalla, no parece, en este caso, trasladarse a escena", se lee en The Hollywood Reporter. Y The Chicago Tribune describió la actuación de Roberts como "tan introspectiva y carente de energía sexual que parece incluso que pide perdón". El Financial Times fue más allá, sosteniendo que "su bellísimo rostro, hecho para acercarse, no proyecta la dramatización necesaria". Esas opiniones no parecen haber conmovido al público, que respondió muy bien en la taquilla. Pero para Julia fue sin duda una decepción no haber figurado siquiera entre las candidaturas al premio Tony, el equivalente teatral del Oscar.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar