El grupo Marfrig estaría interesado en otra planta

Objetivo. El gigante brasileño puso la mira en La Caballada

Pablo Antúnez

Sigue creciendo el interés de los inversores extranjeros en la industria cárnica uruguaya. Ahora el grupo brasileño Marfrig, que ya está operando dos frigoríficos en el Uruguay, estaría firmemente interesado en adquirir una tercera planta.

El grupo liderado por el brasileño Marcos Molina es uno de los tres más grandes faenadores de Brasil y opera actualmente en el Uruguay los frigoríficos Tacuarembó y el ex Elbio Pérez Rodríguez (San José).

La tercera planta en la que Marfrig habría enfocado su mirada es el Frigorífico "La Caballada", ubicado en el departamento de Salto. Esta empresa, actualmente en manos de capitales americanos, está habilitada para exportar carne vacuna, desosada y madurada, al mercado estadounidense y ya cumplió con los trámites necesarios para quedar habilitada para México, aunque aún no ha sido autorizada para procesar con destino a la nación azteca.

Los empresarios brasileños buscan llegar con sus marcas desde Uruguay, aprovechando las ventajas sanitarias locales, porque Brasil no está habilitado para los mercados del Nafta.

Marfrig tiene una capacidad de faena diaria de unas 8.500 cabezas -sumadas todas las plantas- y es el tercer mayor grupo brasileño en el mundo de la carne. Posee hoy cuatro centros de faena y procesamiento en las principales zonas productoras de carne de Brasil.

Desde el Uruguay, el grupo es el principal importador de carne ovina para el mercado de San Pablo; se lleva todos los corderos pesados que procesan los frigoríficos San Jacinto y Las Piedras. Con la compra del ex Elbio Pérez Rodríguez, el grupo amplió su capacidad de compra de carne ovina. Si la adquisición de "La Caballada" (Salto), en un futuro, se vuelve una realidad, Marfrig potenciaría su posición de liderazgo como principal importador de carne ovina.

INVERSIONES. Las inversiones de Marcos Molina no sólo se centraron en el Uruguay el año pasado, sino que también estuvo negociando en Argentina la compra del AB&P, ubicado en Santa Fe. Paralelamente, hizo una joint venture en Chile, con la planta de Quinto Quarto, el principal importador de carnes. Esta empresa tiene una planta de faena de cerdos y vacunos en Chile que está habilitada para la exportación.

En Brasil también compró Frigoclass, en San Pablo, que era propiedad del inglés Terry Jonhson y también hizo suya la planta Cooriva, en Rio Grande do Sul (precisamente en San Gabriel).

Por su parte, el grupo Bertín, que junto con Marfrig y Friboi concentran la producción y comercialización de carnes en Brasil, sigue operando la planta del Frigorífico Canelones.

No sólo se están registrando inversiones brasileñas en los frigoríficos uruguayos, también está el caso del emprendimiento del inglés Terry Jonhson, que ya comenzó a construir la planta del AB&P en el departamento de Durazno.

Este frigorífico estará orientado a la exportación y comenzará a faenar recién en el 2008. El grupo inversor ya le presentó el proyecto al gobierno uruguayo -precisamente al ministro de Economía- y a las autoridades del Instituto Nacional de Carnes (INAC). No sólo van a faenar ganado, también apuntan a programas de mejoramiento genético en ganadería.

Desembarco extranjero

El grupo brasileño Bertín es propietario del frigorífico Canelones, que además de exportar carnes frescas, también es una de las seis plantas habilitadas para exportar productos termoprocesados.

Marfrig viene operando, también desde el año pasado los frigoríficos Tacuarembó, una empresa fundada en 1960 por la familia Secco y las instalaciones del ex Elbio Pérez Rodríguez, que antes pertenecía al Cater Group.

El inglés Terry Jonhson ya comenzó a construir su frigorífico en Durazno, el que comenzará a faenar en el 2008, pero está interesado en desarrollar inversiones en genética. Apuntará a la puesta en marcha de algunos programas productivos, diseminando esa genética de punta entre los productores remitentes.

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