"Lo que Amoretti llama falta de respeto es el estilo del presidente. Pero más allá de eso, lo cierto es que no se trató nada de lo que se iba a tratar. Se enojó porque leyó que Peñarol era un cambalache, yo hace un año y medio dije que era una murga. Peñarol va a seguir por el camino que los socios eligieron. Y nosotros seguimos acá, aunque los sapos que tenemos que comernos son bastante ácidos".