La Volpe, ególatra y obseso

El entrenador velezano no puede con su genio y castiga con ironías a sus futbolistas

JOSÉ GALLO | EL PAÍS EN ARGENTINA

BUENOS AIRES

Hay muchos rumores sobre qué es Ricardo La Volpe: un obsesionado de la táctica, un estudioso del fútbol, un egocéntrico empedernido, un manantial de frases cortantes y frontales, un distorsionador a base de consejos de la mente del futbolista y varios más.

Sólo hace falta escuchar una de sus tan comentadas conferencias de prensa para darse cuenta de varias de ellas. Una breve charla con alguno de sus dirigidos o colaboradores puede confirmar otras. Y una sola práctica de un plantel profesional bajo su mando será más que suficiente para creer el resto.

El entrenamiento matutino de ayer en la Villa Olímpica tuvo 15 minutos de calentamiento y casi 50 de trabajos tácticos, donde el ex entrenador de Boca y la selección mexicana ejercitó diversas maneras de salir del fondo ante la presión que podría ejercer el rival (en este caso Nacional) y algunas opciones para atacar a dos líneas de cuatro bien cerradas en el fondo.

El "Bigotón", como se le conoce desde su regreso a su suelo natal, dio contadas indicaciones y se limitó a observar, gesticular y quejarse cuando las cosas no salían como quería.

Tal vez por eso o por su mentada fascinación por las innovaciones tácticas y estratégicas, fueron varios los cambios de sistema y de hombres que desarrolló en el correr del entrenamiento en el equipo titular.

El primero mostró a Gastón Sessa en el arco, Hernán Pellerano, Maximiliano Pellegrino y Marcelo Bustamante en el fondo, delante de ellos se pararon Mario Méndez por derecha, Iván Moreno y Fabianesi y Maximiliano Bustos como doble cinco, Emiliano Papa como volante bien adelantado por izquierda, Damián Escudero de enganche y Mauro Zárate y Gustavo Balvorín como puntas.

Al igual que en su pasaje por Boca, La Volpe exige a sus zagueros y goleros que la primera opción sea siempre la salida por bajo desde el área propia. Las mayores indicaciones del DT fueron en otro sector de la cancha. Cuando rompían la primera defensa del rival. Allí, apenas pasado el medio, las dos líneas de cuatro que esperaban el ataque de los titulares desnudaron pocas ideas para romper este esquema de marca.

La Volpe pide, por principios y dibujo, mucho desborde por las bandas, pero este apenas apareció en contadas ocasiones y sólo una vez fue lo suficientemente efectivo como para generar riesgo (terminó en gol de Balvorín).

El segundo equipo mostró al mexicano Méndez como stopper en una línea de tres junto a Pellegrino y Pellerano. Tres hombres más en el medio, Sergio Sena, Bustos y Moreno y Fabianesi, y cuatro de punta, con Ocampo y Papa sobre la raya, y Zárate y Balvorín por el medio. Por último, el regreso de Escudero al medio (por Balvorín), el ingreso de Broggi como lateral izquierdo, por Moreno y Fabianesi y el retraso de Papa a la línea de volantes , transformó al Vélez titular en un 4-4-2. Tres sistemas diferentes y con nombres que demostraban casi sin parar la polifuncionalidad que pretende de ellos el entrenador bastó para conocer la veta táctica que ni siquiera el bigote puede tapar.

Sus indicaciones casi rabiosas y el tono irónico o cortante de sus quejas, sirvieron para notar el nivel que alcanza su ego. Las quejas de algunos periodistas y los errores repetidos de los jugadores, demostraron que de ambos lados del alambrado que separa la cancha principal de la Villa Olímpica, hay mentes que no pueden seguir la rapidez o complejidad con la que razona el técnico de Vélez.

3 sistemas diferentes entrenó ayer Ricardo La Volpe para contrarrestar la táctica supuestamente defensiva de Nacional en Liniers.

vélez hizo fútbol pensando en la táctica de su rival

Ricardo La Volpe habló, gritó, gesticuló y hasta se enojó con sus jugadores cuando las cosas no salían en el campo de juego. El entrenador varió tres veces el sistema táctico. Insistió en superar el trabajo defensivo del rival (en este caso Nacional) buscando desbordar por las bandas.

AL TROTE, SÓLO 15 MINUTOS

El plantel principal trabajó en horas de la mañana. Ricardo La Volpe esperó que el grupo finalizara con el trabajo de calentamiento y después dispuso que el equipo trabajara en aspectos tácticos durante 50 minutos.

DESMARQUE, TUYA Y MÍA

Los delanteros de Vélez fueron los más exigidos por La Volpe. El "bigotón", no se cansó de buscar variantes en ofensiva para superar a dos línea de cuatro conformadas por el equipo alternativo de los velezanos. Apenas un gol.

VILLA OLÍMPICA, UN SUEÑO

A los futbolistas de Vélez no les falta nada. A 25 kilómetros de la capital, en el Partido de Ituzaingó, se encuentra la Villa Olímpica. Tiene 18 hectáreas, seis canchas de primer nivel y el confort de un hotel cinco estrellas.

TODOS SON AUTOS CERO KM.

El parque automotor del plantel principal parece salido de las exposiciones de automóviles más importantes del mundo. Todos cero kilómetros y equipados a "full". Algunos, "tuneados", listos para competir. Un lujo.

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