CARLOS REYES
El año pasado ingresó al Departamento de Cultura de la IMM un proyecto para la creación de un museo del circo criollo. Hoy, quien lo presentó, el investigador Juan González Urtiaga, sostiene que el asunto "avanza lento, pero podría salir este año"
La idea de crear ese museo viene desde mucho tiempo atrás, especialmente cuando el investigador y actor uruguayo González Urtiaga recibió, luego de la muerte del investigador argentino Teodoro Klein, un conjunto de documentos sobre el tema de un valor incalculable.
Hoy el archivo de González Urtiaga cuenta con unos 3.000 documentos, entre los que hay fotos, cartas, afiches, programas, manuscritos y mucha documentación relativa a la historia de la familia Podestá, fundadora del circo criollo allá por fines del siglo XIX. Contiene además grabaciones de la música circense, entre otras singularidades.
Para poder exponer al público este material se han barajado varios lugares, entre ellos el Teatro La Máscara (Río Negro casi Canelones). "La idea no es exponer todo -dijo González Urtiaga a El País- sino lo más importante y lo menos visto. También queremos hacer un museo vivo, donde se pueda escuchar la música del circo criollo, proyectar imágenes, dar charlas. No se precisa un gran espacio: con 60 o 70 metros cuadrados alcanza".
Otro proyecto paralelo es usar el mismo archivo para crear un museo similar en Rosario (Colonia), que podría ser en el Liceo Urbano Indart Curuchet, donde hay una antigua bodega que podría servir para tal fin. "Los alumnos están muy entusiasmados, y el archivo alcanza para los dos museos", remata González Urtiaga.
un museo en rosario
La familia Podestá, de origen genovés, se instaló en el Plata hacia mediados del siglo XIX. Entre los muchos hermanos que se dedicaron a sentar las bases de un circo nacional estaba José, que destacó tanto en el papel de Juan Moreira como en el del Payaso Pepino 88. José había nacido en Rosario, donde justamente González Urtiaga dicta clases de teatro contratado por la Intendencia. Fue a partir de las charlas con sus alumnos que cobró cuerpo la idea de fundar un museo del circo en el liceo de esa ciudad, que fue la cuna de un payaso inmortal.